Por qué es difícil educar a un podenco.

150 comentarios en “Por qué es difícil educar a un podenco.”

  1. hola soy Ana yo adopte hace un mes a una podenquita y la verdad que estamos desesperados con el tema pipi y caca , se lo hace en su cama y en la mia . Tambien se come las paredes y se asusta de todo y todos perros y personas . Podriais darme algun consejo para todo esto y decirme como enseñarle juegos???? Solo sabe sentarse y dar la pata pero cuando le conviene en la calle no lo hace.

    Me gusta

    1. Hola Ana, en primer lugar quiero agradecerte tu comentario y felicitarte por la adopción. Aunque ahora estés desesperada como dices, son perros listísimos, muy divertidos y leales y seguro que os dará muchas alegrías.

      Sobre lo que me cuentas, si solo la tenéis hace un mes, es «normal». No ideal, está claro. Pero los perros necesitan un período de adaptación que depende de su edad y las vivencias que haya tenido. No me dices si es un cachorro o jovencita o ya es mayor. Cuanto más joven sea, más normal es, y más fácil solucionarlo. Si es mayor, tranquila, lleva un poquito más de tiempo pero nunca es imposible.
      Bueno, si es cachorro, que haga pipi y caca en casa es normal porque aún no controla bien su cuerpo. En ese caso podéis enseñarle a hacer sus cosas en una zona con periódicos. Cuando lo haga bien, le hacéis grandes fiestas y le dais un premio. Si no lo hace en su sitio, tened paciencia, no os enfadéis y no la regañéis. Los podencos son muy sensibles y si está en período de adaptación o aprendizaje, podría provocar otros trastornos como que haga sus cosas en lugares escondidos o se las coma. (Sí, eso puede pasar).
      Si no es un cachorro, también puede ser normal porque tiene que adaptarse a muchas cosas nuevas. Y si antes estuvo viviendo de forma que no tenía esa costumbre, tendrá que aprender.
      Si os encontráis un pipi o una caca pero no la veis hacerla, no la podéis regañar. Es muy importante. Los perros funcionan por asociación directa. Si le gritáis se pondrá triste y pondrá cara de culpa, pero no sabrá por qué. No va a ayudar. Limpiadlo siempre sin que ella os vea. (Las mamás limpian las cosas de sus cachorritos con ellos delante y en cierto modo puede reafirmar la conducta). Si la pilláis justo mientras lo hace, cogedla, sin gritar, y llevadla a los periódicos, al jardín o a la calle. Y allí, la premiais.
      Tenéis que entender que un podenco, como casi todos los perros, aprende mejor cuando le muestras lo que sí quieres que haga que cuando le regañas por lo que no hace bien.
      Cuando limpies la zona donde hizo pipi o caca intenta usar un detergente específico, para que no quede olor. Igual con la ropa de cama; suelen recomendar los que son a base de enzimas.
      Al margen de si es cachorro o no, es fundamental la rutina. Que sus comidas sean siempre a la misma hora. Que sus paseos sean siempre a la misma hora. Y que cada vez que haga sus cosas en la calle la premiéis con palabras amables o alguna golosina.
      Lo ideal sería, si podéis, sacarla muchas veces al día hasta que se acostumbre. Yo a la mía la sacaba al principio hasta seis veces al día. Siempre a las mismas horas. Y cada vez que hacía pipí o popo, premio. Poco a poco fui reduciendo las salidas, y ahora la saco tres veces al día, y no hace nada en casa, aunque algún día tenga que dejarla más horas.
      Lo de hacerlo en su cama o en la tuya, no es tan raro, pero necesitaría saber si lo hace cuando estáis en casa o cuando la dejáis sola. Puede ser por varios motivos. Si te consuela, yo duermo con mi perra y llegó a hacerse pipí en la cama conmigo dentro. (Dejarla dormir en tu cama no es aconsejable por muchos motivos pero es una de las cosas que más me gustan.)
      Se come las paredes. Intuyo que es cuando está sóla. Pero también necesito que me lo confirmes porque puede ser por diferentes razones.
      Que se asuste de todo es normal si la acabas de adoptar. Los podencos son muy sensibles, pero ten paciencia porque irá acostumbrándose a todo si no la fuerzas. A medida que confíe en tí podrás ir ayudándola a descubrir el mundo.
      Si ya sabe sentarse y dar la pata, mi enhorabuena. Trabajar con ella, pasar tiempo con ella, de la forma que sea, es importantísimo para normalizar vuestra relación. los podencos son perros que se distraen con facilidad, muy curiosos y, a veces, un poco asustadizos. Así que no es lo mismo estar en casa, un entorno que conoce y es seguro, que estar en la calle. La solución es trabajar con ella en la calle igual que en casa. Al final lo hará todo, ya verás.
      Sobre los juegos, lo que más le gusta a los podencos es correr y perseguir cosas. Yo tengo una bola con pinchitos amarrada con una cuerda larga y doy tironcitos de modo que la bola hace movimientos irregulares y le encanta. También le hago juegos de obediencia y paciencia. Por ejemplo, le digo que se siente y escondo trocitos de salchicha por el jardín (al principio muy fáciles y luego cada vez más escondidos) y cuando digo ¡¡Busca!! ella sale corriendo a por ellas.
      Intenta enfocarte en juegos que trabajen su olfato, y físicos. Y si puedes, trabaja con ella mientras juegas. No son perros muy pacientes, así que estar mucho rato seguido aprendiendo una orden a secas o con juegos tranquilos (como el de «toca») puede ser un poco aburrido o frustrante para ellos. Da mejores resultados trabajar cinco minutos o diez, descansar y jugar, y pasado un rato volver a trabajar otros cinco o diez minutos, que tenerla media hora del tirón.

      En cualquier caso, intenta tener paciencia, un mes no es mucho tiempo y mejorará seguro si trabajáis con ella, sois constantes y tenéis unos horarios muy regulares. Y recuerda que siempre puedes buscar la ayuda de un adiestrador profesional que conozca en persona a tu perrita y a vosotros y vea qué cosas podéis mejorar o afinar para que ella aprenda más rápido. Yo estuve desesperada como tú y ahora no la cambiaría a mi Ágata ni por todo el oro del mundo. 😉

      Espero haberte ayudado, no dejes de contarme cómo os va.

      Le gusta a 1 persona

      1. Hola Irene , Mini es una cachorra de unos 4 meses y medio mas o menos yo se y entiendo que tenemos que tener mucha paciencia pero no se como explicarte que con ella tengo menos y no se por que he tenido muchos perros y siempre la he tenido pero con ella es diferente e intento tenerla pero aveces me sacas de mis casillas cuando veo que la voy a bajar siempre a la misma hora y como tarde un minuto mas se hace pipi en su cama delante de mi cara mientras cojo la cadena . Ella siempre que se ha echo pipi en la cama a sido delante nuestra y eso es lo que me desespera por eso alomejor tengo menos paciencia . Lo de las paredes si lo hace cuando no estamos , pero ella no esta sola siempre esta con mi otra perrilla , si es verdad que la tengo que dejar amarrada por que asi me aguanta el pipi asta que llegamos de trabajar se que eso esta mal pero esque si no cuando llegamos a casa esta todo patas arriba , entonces por eso el pedir consejos . Se que cuando lo hace mal no debo regañarla pero si lo hace delante mia despues de haber estado un rato encima de ella en la empapadera diciendole pipi aki!! y ella nada mas me doy la vuelta se hace pipi donde le da la gana . Cuando lo hace bien le monto una fiesta y la premio con una chuche, tanto si lo hace en la calle como si lo hace en la empapadera al igual que a mi otra perrita que desde que llego lo hace ahi . Tambien comentarte que ella no duerme en mi cama porque la tengo que dejar amarrada por lo del pipi , me da mucha pena de hacerlo pero es de la unica forma que me aguanta y que quede claro que no soy partidaria de hacerlo ( lo de dejarla amarrada ) pero es la unica forma , ahi tambien quiero que me comentes que opinas y como lo harias . Busco ayuda porque quiero enseñarla a ella y ami para poder ser felices todos . El tema susto , le da casi todo susto y lo peor que cuando ve un perro sea como sea lo primero es ladrarle un buuf buuuf !!!! y si acerca mucho ladra bajito pero ladra !!! o cuando ve a una persona tambienm lop hace y no permite que la acaricien de pronto porque corre , yo la llevo mucho al parque de perros y ala playa de perros para ir aconstubrandola y poco a poco se que se le quitara pero da miedo que se me escape porque aun no me hace caso al VEN y en casa tampoco es como le da miedo y creo que puede ser por las regañinas sobre lo del pipi en casa . Y lo del juego en casa si lo hace pero en la calle pasa de nosotros como si no fuera con ella ( jajajaja ) , no se si me pasa algo por comentarte pero me interesa seguir comentandolo contigo asi me deshogo tambien y me puedes dar consejos aunque no nos conozcamos . Muvhas gracias por contestarme y seguimos hablando ( soy de MALAGA ) y tu?

        Me gusta

      2. Buenas tardes, adopte a una poden quita en abril ella había nacido en febrero, es muy buena menos que no se lleva nada bien con la perra que tiene mi pareja un buldog se pelean y al ser la buldog más vieja y ella muy joven casi siempre acaba más mordía la buldog. Hemos contratado un adiestrador, la cosa iba bien pero desde que estuvo mala y tuvo que estar una semana sin salir de casa ha empeorado de nuevo que podría hacer??

        Me gusta

      3. Hola Sandra, he pasado el mes pasado fuera de España, ¿sigues teniendo este problema? Podrias darme más detalles sobre la situación? Edades, qué pasa exactamente para que veais que no se entienden, hasta qué punto se pelean, si hay algún desencadenante para eso…. Gracias y disculpa el retraso

        Me gusta

      4. Hola! No se si todavía está operativo este blog, quería comentar que he adoptado una Podenco andaluz preciosa, viene de cazadores, en casa no se hace pis ni caca ni muerde nada es maravilloso pero tiene miedo a todo la tengo que llevar a su cama de la cual no se mueve , no va a comer si no que le tengo que dar yo comida y agua.. Y a la calle la saco en brazos hasta que salimos fuera del portal, me da penita verla que no cotillea en casa o no come sola que puedo hacer? Gracias de ante mano

        Me gusta

      5. Hola Diana, gracias por escribir. ¿Podrías contar un poquito más? ¿Qué edad tiene? ¿Cuánto tiempo lleva en casa? Porque si como quien dice acaba de llegar, es normal que esté un poco abrumada o «a verlas venir» y que no cotillee mucho, todo es nuevo. Siempre hay un período de adaptación que dependiendo de su edad y su experiencia será más o menos largo. ¿Te la dio a tí el cazador o era de un refugio? ¿Sabes algo de ella antes de llegar a tu casa? ¿La ha revisado un veterinario para ver que está bien en general?
        Por otra parte, los perros pueden estar varios días sin comer, y los podencos beben poco en general, pero es muy importante que te asegures de que está hidratada. ¿Has comprobado si come o bebe cuando tú no estás en la habitación?
        A mi me recuerda un poco a como llegó Ágata, lo cuento en otra entrada. Mi perra lo que estaba era completamente bloqueada. ¿Cómo se comporta ella contigo en casa y fuera de ella?

        Cuéntame más cositas, a ver si se nos ocurre alguna cosa que puedas probar.

        Me gusta

      6. En perros que vienen de cazadores ws muy habitual, sobre todo cuando esos cazadores los tienen en fincas rústicas o cheniles que visitan solo una o dos veces a la semana. Al animalito lo que le falta es confianza y conocimiento del nuevo entorno. Ten paciencia.

        Le gusta a 1 persona

      7. Adopté,un Podenco,de tres años. Lleva un año conmigo, jamás hizo sus cosas en casa. Estoy muy preocupada. Es demasiado tranquilo,se le ve siempre triste. No quiere estar conmigo,escapa del sofá,o la cama cuando yo la ocupó.No con mi familia,es como si me odiara. Solo quiere caricias,pero no

        Me gusta

    1. Hola Toni,
      He tardado bastate en contestarte porque no sabía muy bien cómo hacerlo. Sinceramente, creo que no deberías tener perro. Es normal que un cachorro o cualquier perro nuevo que metamos en casa haga trastadas y rompa cosas al principio. Tener un perro, cualquier perro, es una experiencia maravillosa pero también sacrificada. Y requiere de tiempo y paciencia, de trabajo constante. Creo que debías tener buena intención al tenerlo, pero quizá no eras consciente de todo lo demás. Aunque aprecio el gesto inicial, cada vez que devolvemos un perro, lo abandonamos o lo rechazamos estamos trastornando su vida. Creo que si ya has visto que no tienes las condiciones necesarias para hacerte cargo de un perro y de lo que supone, sería egoísta por tu parte volverlo a intentar. Gracias por la consulta y un abrazo.

      Me gusta

      1. Totalmente de acuerdo. Mi podenquito viene de una adopcion que lo devolvieron al de un mes. Yo me lo quede con una ansiedad y unos picos de hiperactividad que se moria el pobre. Hasta yo me enferme, toda mi familia me decia que estaba loca por coger un perro.
        Y aunque era mi primer perro y si que es verdad que me rondaba por la cabeza que habia cometido una insensatez, nunca, NUNCA, NUNCA se me ocurrio deshacerme de el. Yo habia adoptado un compañero y un compromiso, asi que lo que hice fue contratar a un profesional que me ayudara y me enseñara a educarlo.
        Y dos meses despues, solo dos meses despues, es un perro adolescente rebelde feliz. Y seguimos adiestrandolo y educandolo. Cuando sea adulto no tengo ninguna duda de que sera un perro de diez.
        Si crees que puedes devolver un animal es que nunca debiste tener uno.

        Me gusta

      2. Hola Ainize!
        Gracias por contarnos tu experiencia. Precisamente para eso abri el blog, para decirle a la gente que no hay que desesperarse, que trabajando con nuestro perro (y a veces con la ayuda de un profesional) todos los problemas tienen solución. Y al final es una experiencia y una relación mágica. Yo tampoco pensé nunca nunca en deshacerme de mi Ágata. Como bien dices, son seres vivos, no macetas, y adquirimos un compromiso con ellos.
        Ágata fue un cachorro HIPERactivo, una adolescente un poco rebelde, y ahora que tiene tres años es un amor. Sigue teniendo su carácter independiente, pero es mucho más tranquila y muy obediente. No la cambiaría por nada. Y ha sido muy gratificante vivir con ella todo este proceso, con sus días buenos y sus días menos buenos. He aprendido mucho sobre los perros, sobre los podencos y sobre mí misma, y ahora tengo una relación muy especial con ella. Así que enhorabuena por la adquisición, te felicito por tu perseverancia y tu compromiso y a disfrutar!
        Un abrazo

        Me gusta

      3. Hola a todos
        He tenido tres podenkos uno vivio 9 años con nosotros y se fue con todo nuedtro dolor.
        Un año antes de morir cogimos una podenkita de 3 años asustadiza y triste y poco a poco en un año sigue asustafiza pero no triste y estamos locos con ella sonos tan felices ke hemos adoptado otro hace justo una semana tiebe un añito y es tremendisimo jajaja un locuelo ke tose,corre,hace pis todo a la vez y no para.
        Se keda poco solo pero cuando lo hace arranca la cortina se hace kk arrastra los cojines por encima de la kk ohhhh increible.
        Me armo de paciencia y lo abrazo pq se ke lo ha pasado mal y le hago ver ke la mala vida se acabo para ella y a recoger jeje.
        Lo unico ke no llevo bien es su ladrido continuo ese kejidito ke hacen y ladra a veces durante media hora varias veces al dia y mi cabeza y mis nervios uffff
        Paciencia y amor solo puedo decir eso.
        Abrazos

        Me gusta

    2. Rescataste un perro y después de un tiempo lo devuelves a la perrera, odio a las personas que compran o les regalan perros y no los tratan como seres vivos que son y con mas sentimientos que nosotros, nos llegan a querer hasta un punto que está muy lejos de nuestra comprensión aunque hay quien dice que simplemente son oportunistas y nada mas, tremendo error, no tienes ni la menor idea del grave trauma que le generaste al pobre perro al llevarlo de nuevo a la perrera donde se sentía abandonado, puede que te pases por el forro lo que intento decirte pero es como si a ti de pequeño te abandonan tus padres en una gasolinera, te rescata otra familia y cuando empiezas a decirles papá o mamá te vuelven a dejar en la misma gasolinera, creo que ya sobra mas comentario, hace medio año que adopté una podenca Andaluza de talla pequeña de dos años que fue muy mal tratada y abandonada, es tremendamente asustadiza, nerviosa y desconfiada y estéticamente preciosa, ahora solo quiere estar conmigo y puedes creerme o no pero he renunciado a varios viajes de vacaciones por no dejarla sola, un podenco es pura raza de caza pero también se adaptan muy bien como compañeros en casa, te aconsejo que nunca tengas un perro, es un animal pero por ello no merece ser maltratado al no saber darle el trato correcto.

      Me gusta

      1. Hola Juan Ángel, perdona el retraso en aprobar tu comentario pero he estado bastante tiempo fuera. Mi podenca también es Andaluza y sobra decir que estoy enamorada de ella. Como en tu caso también llegó con muchas cicatrices (por dentro y por fuera) pero ahora es una perra muy obediente, cariñosa y encantadora. Desconfiada, sí, pero eso también va con el carácter de la raza. Estoy completamente de acuerdo contigo, la gente muchas veces no es consciente de lo que supone para un perro el abandono y es algo terrible. Hay que estar muy seguro y muy informado antes de tener un perro (por supuesto yo no soy partidaria de comprar, vender ni regalar aleatoriamente los perros). También creo que a veces las asociaciones no informan adecuadamente a las personas. He visto ya varias páginas que promueven la adopción como si tener un perro fuera algo super sencillo, gratificante y que no exigiera ningún sacrificio. Sin duda es una experiencia maravillosa, pero como bien has dicho al hablar de tus viajes, sacrificios exige y no pocos. Eso si, para los que nos gustan los animales, sarna con gusto no pica. Sin defender a nadie que abandone un perro, creo que hay que distinguir entre las personas a las que les da igual, tienen mala fe, o de repente les ha supuesto una molestia y no quieren esforzarse, de las que se ven superadas, con buena intención pero sin conocimiento. Y creo que es importante distinguir porque contra los cabrones no hay nada que hacer, pero con el otro grupo, la educación y la información es muy importante. Desde colegios, asociaciones o blogs como este, y más si piden ayuda. Aunque yo no esté de acuerdo con Toni, y me desespere ver la cantidad de perros que se abandonan, se maltratan o se tratan como cosas, valoro que haya escrito y le he ofrecido el mejor consejo que he podido desde mi conocimiento. Muchas gracias por participar en el blog y compartir tu experiencia. Dale de mi parte una rascadita en el lomo a tu podenca (que tiene mucha suerte de haberte encontrado) y un abrazo para ti.

        Me gusta

  2. Hola Irene , Mini es una cachorra de unos 4 meses y medio mas o menos yo se y entiendo que tenemos que tener mucha paciencia pero no se como explicarte que con ella tengo menos y no se por que he tenido muchos perros y siempre la he tenido pero con ella es diferente e intento tenerla pero aveces me sacas de mis casillas cuando veo que la voy a bajar siempre a la misma hora y como tarde un minuto mas se hace pipi en su cama delante de mi cara mientras cojo la cadena . Ella siempre que se ha echo pipi en la cama a sido delante nuestra y eso es lo que me desespera por eso alomejor tengo menos paciencia . Lo de las paredes si lo hace cuando no estamos , pero ella no esta sola siempre esta con mi otra perrilla , si es verdad que la tengo que dejar amarrada por que asi me aguanta el pipi asta que llegamos de trabajar se que eso esta mal pero esque si no cuando llegamos a casa esta todo patas arriba , entonces por eso el pedir consejos . Se que cuando lo hace mal no debo regañarla pero si lo hace delante mia despues de haber estado un rato encima de ella en la empapadera diciendole pipi aki!! y ella nada mas me doy la vuelta se hace pipi donde le da la gana . Cuando lo hace bien le monto una fiesta y la premio con una chuche, tanto si lo hace en la calle como si lo hace en la empapadera al igual que a mi otra perrita que desde que llego lo hace ahi . Tambien comentarte que ella no duerme en mi cama porque la tengo que dejar amarrada por lo del pipi , me da mucha pena de hacerlo pero es de la unica forma que me aguanta y que quede claro que no soy partidaria de hacerlo ( lo de dejarla amarrada ) pero es la unica forma , ahi tambien quiero que me comentes que opinas y como lo harias . Busco ayuda porque quiero enseñarla a ella y ami para poder ser felices todos . El tema susto , le da casi todo susto y lo peor que cuando ve un perro sea como sea lo primero es ladrarle un buuf buuuf !!!! y si acerca mucho ladra bajito pero ladra !!! o cuando ve a una persona tambienm lop hace y no permite que la acaricien de pronto porque corre , yo la llevo mucho al parque de perros y ala playa de perros para ir aconstubrandola y poco a poco se que se le quitara pero da miedo que se me escape porque aun no me hace caso al VEN y en casa tampoco es como le da miedo y creo que puede ser por las regañinas sobre lo del pipi en casa . Y lo del juego en casa si lo hace pero en la calle pasa de nosotros como si no fuera con ella ( jajajaja ) , no se si me pasa algo por comentarte pero me interesa seguir comentandolo contigo asi me deshogo tambien y me puedes dar consejos aunque no nos conozcamos . Muvhas gracias por contestarme y seguimos hablando ( soy de MALAGA ) y tu?

    Me gusta

    1. Hola Ana, gracias de nuevo por escribir y perdona el retraso en la respuesta.
      Me pones muchas cosas en tu comentario, voy a intentar ir una a una.

      Sobre el juego, mi podenca es igual. Juega mucho en casa pero en la calle casi no juega. Está muy atenta a todo, y se pasa el rato olfateando o (si puede) corriendo. Hay un juguete que le gusta mucho dentro y fuera de casa: Una pelota o un peluche atado con una cuerda. Yo voy dando tironcitos y ella tiene que perseguirla. Pero vamos que los podencos no son perros de esos que se pasan horas trayéndote la pelota en la calle. Van un poco a su bola porque saben disfrutar del entorno.

      Lo de los miedos, la mayor parte de los podencos que conozco son miedosos o más bien desconfiados. Si tienes una buena relación con ella y ella confía en tí podrás ir acercándote con ella a descubrir el mundo. Eso me pasó con Ágata. «Miiira, boba, es una bolsa. ¿Ves? Por eso se mueve…» Y ella se acercaba despacio como mirándome de reojo «¿Seguro?» Y yo «Que siiiii» Y al final ella la olía, le echaba un pipi y se iba tan tranquila. Ahora sabe que si le digo que puede acercarse a una cosa, no es peligrosa. Está muy bien que la lleves al parque y a la playa y a donde puedas para sociabilizarla y al final mejorará. Porque además hay cosas que tú no puedes enseñarle. No puedes enseñarle a relacionarse con perros. Sí a estar tranquila, a no ser agresiva… Pero la única manera de que se acostumbre es así.

      Respecto a la gente, los podencos son curiosos pero desconfiados. Yo le pido a todo el mundo que la ignore. Que no la miren y que no le hablen. Y ella al final se acerca (por detrás) a olerles los pies. Y va acortando distancias. Pero forzarla solo sirve para que coja más miedo. Y si alguien tiene que acercarse lo mejor es que se agache y se ponga de lado (no de frente) y que extienda la mano de abajo arriba (no de arriba a abajo) para que ella la huela. Y que los desconocidos la toquen siempre mejor en el pecho que en la cabeza. Por lo general la gente se queda con las piernas estiradas frente a los perros, agacha la parte superior del torso y baja la mano para acariciarles la cabeza. Hay perros muy sociables que lo llevan bien. Pero eso no debe hacerse, es muy invasivo, incluso puede ser un poco agresivo para un perro. Así que que no te sorprenda si tu perra agacha las orejas y hace un quiebro para evitarlo.

      Y sobre el pipi… Hay cosas positivas y algunas negativas. Por un lado tu perrita es muy joven así que no te desesperes porque cuando des con la clave aprenderá rápido. Y digo des con la clave porque habría que intentar entender por qué hace eso. Por un lado es joven y es normal que se le pueda escapar algún pipi. Por otro, que lo haga en tu cama puede responder a diversas cosas. Para empezar, por lo que me dices, me parece que tu perra podría tener un problema de ansiedad por separación. Y atándola evitas tu ansiedad, pero no la suya. Te vas y tu perra sufre, no sabe si vas a volver. Se angustia. A la mía le pasaba. Se hacía pipi en la cama, rompía la pared, destrozaba las almohadas… Eso puedes resolverlo en dos semanas. Pero tabajando.
      Si tu casa tiene dos salidas o/y jardín, es más fácil. Pero voy a suponer que no, que vives en un piso con una sola puerta.

      Este ejercicio te llevará unas dos semanas. Durante esas dos semanas no deberías dejar a la perra sola. Si te tienes que ir lo ideal sería dejarla con alguien. Eso garantizaría que el proceso fuera gradual y más rápido. Tres consejos a tener en cuenta siempre que te vayas a ir.

      1. Dale antes un buen paseo a la perra. Que se canse.

      2. Ojo con los preparativos que la alertan de que te vas. El bolso, el abrigo, las llaves, déjatelo todo preparado de antemano (o la noche anterior).

      3. Si puedes déjale la radio o la tele cuando te vayas, con algo tranquilo pero a ser posible que hablen.

      4. Vete sin despedirte. SIN DARLE IMPORTANCIA

      5. Cuando vuelvas ignórala hasta que no esté tranquila. Cuando haya dejado de saltar y llorar y se aleje un poco, agáchate, llámala y dale amor. Esto es durísimo para ti pero es mejor para ella porque así premias su tranquilidad, no su angustia.

      El ejercicio:
      El primer día, sin decirle nada a la perra sales de casa. Como si hicieras cosas. Sal y entra inmediatamente. Cuando entres tampoco le hagas caso. No va con ella. Si tienes jardín puedes incluso dejar la puerta abierta. Verás que al principio ella te sigue pero al cabo de un rato se aburre y se queda sentada o tumbada en algún lugar, porque ve que sales y vuelves a entrar. Su cerebro acaba de hacer el primer clic. Has ganado la primera batalla. Ella ya ha entendido que vuelves. El siguiente paso es hacerlo 15 segundos. Igual, hasta que veas que ni se inmuta. Y así, poco a poco vas ampliando el tiempo. Un minuto, dos minutos, cinco minutos, diez, quince, media hora, una hora. El ritmo lo marcará ella. Haz el ejercicio por la mañana y por la tarde, varias veces al día.

      A la mía la llamábamos Ágata «la destructora de mundos», no te digo más. Y ahora puedo dejarla horas y horas. Lo mejor es que cuando llego, veo que viene del sofá, estirándose, después de haberse echado la siesta del siglo, super relajada.

      Recuerda que cada vez que trabajamos un aspecto con nuestro perro para mejorar el equilibro de nuestra convivencia, tiene un impacto en el resto de su comportamiento. Todo mejora un poco.

      La ansiedad tiene bastante que ver con el pipi. Pero puede que no sea la única razón. La rutina tabién es importante. Me dices que si te retrasas en el paseo se hace pipi. Intenta sacarla siempre a la misma hora, al menos hasta que aprenda. Es muy importante.

      Por otro lado, intenta más que amarrarla, no darle opción. Si sabes que mientras vas por la cadena puede hacer pipi en la cama, deja la puerta del cuarto cerrada o lleva a la perra hasta la cadena para no darle pie. Obviamente si la pillas infraganti está bien que la regañes. Pero recuerda que los podencos son sensibles y que si te excedes en la fuerza con la que la regañas puede que se resienta vuestra relación.

      Y, para finalizar, no descartes la posibilidad de buscar a un adiestrador.Es muy difícil reconocer determinados patrones (tanto en los perros como en los dueños) a menos que se vean directamente.

      Y, por supuesto, puedes escribirme cuando quieras (normalmente no tardo tanto en contestar). Yo lo pasé muy mal con la mía, estuve muy muy desesperada y precisamente por eso empecé este blog. Así que entiendo perfectamente cómo te sientes. Espero que mi experiencia te sirva, ya me contarás.

      Por cierto, vivimos en Cádiz.

      Le gusta a 1 persona

      1. Hola Irene la verdad que vamos mejorando algunas cosas pero todavia nos queda mucho camino. Ya la estoy dejando sueltya desde hace dos semanas mas o menos y la noto mejor de vez en cuando me encuentro algun que otro pipi , pero aveces se le escapa en su cama alomejor de la motivacion de vernos o porque si . Cuando nos vamos ella sabe que lo hacemos y se queda tranquila en casa pero cuando regresamos empieza a saltar y a llorarnos , ( vamos a montarnos una fiesta ) que no es normal se nota con ansiedad y nos hace asta daño procuramos decirle NO pero ella con mas ganas no deja ni que se nos acerque mi otra perra , que la pobre tambien lo esta pasando mal por culpa de la podenca porque es muy muy nerviosa , jajajajaja. Sobre los paseos los procuro hacer por las noches porque es cuando mas tiempo tenemos despues los otros dos paseos son mas light .
        Yo pienso que tiene mucha ansiedad porque le estan saliendo conmo algunas calvillas como una lentejas vaya se lo quiero comentar al vete. que la semana que viene tiene ultima vacuna y pienso que puede que sea de eso , esque es super nerviosa. Y la relaccion de perros vamos estupendamente ya se va con todos y juega un monton sobre todo con su hermanita que la sigue a donde quiera que vaya la dejamos asta suelta y regresa casi siempre que la llamas , la llevamos ala playa y le gusta mucho , el agua aun un poco de miedo pero normal pienso y con las personas depende de como se les acerque a acariciar como comentas tu estan muy pendiente y les da un poco de miedo son muy desconfiaos , con nosotros esta super contenta nos da mucho cariño y nos busca todas hora para jugar con ella creo que aveces se pone asta demasiado pesada la verdad jsajajaajajaj , pero bueno creo que estamos consiguiendo muchos puntos y todavia nos quedara muchos mas que esperamos superarlos.
        Un abrazo enorme y te seguire contando, encantada de hablar contigo y que me aconsejes tanto . Seguimos en contacto.
        Abrazos

        Me gusta

      2. Me alegra mucho ver que las cosas van mejor! Es muy gratificante ver que la paciencia y el trabajo con nuestros queridos amigos van dando sus frutos ¿verdad? Seguro al final acabaréis por solucionar del todo el tema pipi. Y si, los podencos, una vez que estableces una relación con ellos son muuuy cariñosos y fieles (y un poco pesadicos). Para comérselos, vamos.
        Si me permites un pequeño consejo, cuando lleguéis a casa lo mejor que podéis hacer para ayudarla con su ansiedad es ignorarla. Y pasado un rato, la llamáis y le dais mimos. Pero cuando esté más tranquila. Mejor eso que decirle «No». Con los podencos, como decía Lucci, lo mejor es ignorar los ocmportamientos que no deseamos y premiar los que nos gustan. Son muy listos y en seguida lo entienden! Sobre las calvitas, ya me dirás, pero cuanto antes lo vea un veterinario mejor. A Ágata le pasa cuando tiene las defensas bajas y entonces le damos unas vitaminas y listo. Pero como puede ser por diferentes causas, que lo vea. Y nada más. Mi más sincera enhorabuena, porque todos esos avances son fruto de tu perseverancia y tu trabajo. Así que a seguir y a disfrutar! No dejes de contarme cómo os va 🙂

        Me gusta

      3. Se me olvidó comentar en la calle es un amor y se lleva súper bien con los demás perros, tuve problemas con los corredores y las bicis pero con Paciencia premios y trabajo ya le hace menos caso y también la suelto siempre en zonas que la tenga controlada es decir que si veo que le llama la atención un corredor cortar ese estado de excitation, yo también he tenido problemas a la hora de hacer pipi y caca fuera, sobre todo pipi… Y por ejemplo ella solo lo suele hacer en césped hoy estoy contenta porque lo hizo en la acera luego lo recogí y le eche agua con vinagre.

        Me gusta

      4. Bueno Sandra, pues muy bien! Poquito a poco ya ves que las cosas mejoran. Que son seres vivos, no robots, y a veces las cosas tardan y nos frustramos. Normal. Y perfectos perfectos pues no hay ni perros ni humanos, así que al final lo más importante es crear una base sólida de confianza y a partir de ahí ir ajustando cositas. Yo ahora tengo un cachorro nuevo, a ver cuándo lo presento en el blog, y alguna vez me supera la verdad (aunque no debería) pero tengo muy claro que cuando mejor funcionamos él y yo es cuando nos entendemos, y nos entendemos mucho mejor sin gritos ni nervios ni angustias. Con calma, con confianza y con paciencia. Ya me irás contando. Un abrazo desde el Sur!

        Me gusta

  3. Hola Irene,
    Enhorabuena por el articulo! Ojala la gente que adopte un podenco encuentre tu pagina para aprender y conocer mas sobre estos magnificos perros y para animarse cuando uno cae en la frustracion ya que los podencos son almas libres. 🙂

    Para compartir mi experiencia: Hace 5 años encontre a mi primer podenco macho adulto maltratado en el campo y con panico a todo. Si digo todo, es todo (la casa, coches, TV, otros perros, voces de cualquier tipo, aun peor si eran de hombres, incluso sonidos imperceptibles…todo le provocaba un terror tremendo). Las primeras semanas se escondia bajo muebles donde no cabia y alli temblaba, durante los primeros años comia y bebia solamente de noche. Salir de paseo un trauma y un show, se agarraba a la manta con las cuatro patas y yo arrastrandole por el parque….eso si, a pesar de lo mal que lo estaba pasando, nunca tuvo gestos feos. He decidido ignorar todos esos comportamientos, seguia sacandolo al parque arrastrandole a tirones. Sin embargo, siempre ha sido muy limpio y nunca se hizo las necesidades en casa. Lo unico fue que se comia las paredes. Asi que le compre unas barritas de calcio y el primer problema resuelto. El unico sitio que le hacia olvidar de sus traumas fue el campo, asi que dabamos paseos largos donde podia correr con el flexi y jugar con los conejos. Tarde 2 años en quitarle los ataques de panico de la manera como dice Irene, a base de ignorar comportamientos no deseados y premiar y animarlo cuando hacia las cosas bien (por cierto, el no aceptaba premios el primer año). Finalmente consegui que levante la cola hacia arriba, que venga aunque yo este al lado de otras personas, que juegue con otros perros, que coma y beba de dia, que huela las cosas y una larga lista de otras cosas que hacen los perros «normales». Ahora es un campeon, aunque timido con personas desconocidas, seguro de si mismo que bate la cola de un lado al otro con el que disfrutamos largas jornadas por el campo a caballo.

    Hace un año pense que era un buen momento para ayudar a otro podenco y adopte a mi segunda podenca de 2 años que perdio pata en un accidente. Al principio avergonzada, no queria salir a la calle si habia otros perros y apretaba el muñon contra el macho para que los demas perros no lo viesen. Solo deseaba volver a casa. Aun no asumia la falta de la pata, asi que se caia y resbalaba con frecuencia, daba mucha pena ignorarlo, pero no habia mas remedio que tratarla como una perra normal. Ahora ya corre por la casa y las escaleras (tenemos parquet) a velocidad supersonica sin ningun percance.
    Tambien se hacia kk y pipi en casa mucho tiempo. Sobre todo para llamar la atencion o cuando llovia para evitar mojarse fuera (cuando abri la puerta, salio y vio que llovia, se metia dentro corriendo y se hizo pipi….). Se subia a las camas y no bajaba. Cuando la regañe y la baje, se volvio a subir moviendo la cola…..un bicho malo, pero muy adorable. Cuesta mucho mantener la compostura con ella. Si la suelto en el campo, se va y pasa de todo, encima se cuela por las vallas donde sabe que yo no puedo ir…frustracion maxima. Y el metodo: no hacer ni caso a sus trastadas…ahora, unos meses mas tarde me sigue cuando ve que me voy, en el campo ya no quedan conejos, recorre toda las playas como un galgo de competicion. Al final viene feliz y sonriente hacia mi cuando la llamo…..y otras veces tarda mas 🙂

    En fin, estas son mis experiencias que espero que os sirvan. A veces es frustrante no saber cuando se resuelven «los problemas», pero no olvideis que esto son podencos, almas libres que no se adiestran sino uno tiene que ganarselos. Hay que tener mucha paciencia y autocontrol para no dejarse llevar por los impulsos, pero la recompensa os merecera la pena. Animos para todos los «susurradores de podencos»!

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Luci!
      Muchísimas gracias por compartir tu experiencia. ¡Qué suerte han tenido esos dos podenquitos de dar contigo y tener una segunda oportunidad! En efecto, como dices los podencos son almas libres y aunque puede ser frustrante si estás acostumbrado a otros perros, también es muy hermoso cuando lo asumes. Aunque no me gusta nada la caza, he leido mucho y he hablado con algunos cazadores para entender mejor los instintos de los podencos y cómo los adiestran. Y un cazador me dijo algo que creo que refleja muy bien lo que es el podenco: «mientras otros perros cazan contigo, el podenco no. Él es quien caza y deja que lo acompañes»
      Creo que has hecho un estupendo trabajo y que eres un ejemplo de que con constancia, paciencia, y recompensando más que castigando, los momentos de frustración iniciales se convierten en algo maravilloso. Gracias y un abrazo!

      Me gusta

    2. Hola Lucci me a encantado tu historia y me sirve mucho para seguir llevando a mi podenca ella si la llevamos al campo o ala playa empieza a correr sin parar tambien si la llamas depende del momente te ignora o si te hace caso que es ( lo menos ) , pero poco a poco si estamos mas contetos con ella al principio me lamentaba de haberla adoptado pero ahora me esta convenciendo ella misma con su actitud de gratitud y cariño que aveces es exagerado y muy bestia porque araña y da mordisquillos pero la queremos mucho . Gracias por tu historia y seguimos hablando . Saludos

      Me gusta

  4. Hola, acabamos de adoptar un podenco que tiene unos dos años, es muy bueno, sumiso con otros perros (demasiado), muy cariñoso, juguetón y dormilón, pero es algo desobediente, más o menos ya entiende todas las instrucciones en casa, pero a veces le cuesta. El problema vino cuando lo soltamos en el campo, bueno, fue oler la pista de un conejo y desaparecer durante hora y media, estuvimos desesperados buscándolo, lo pasamos fatal, al final el tío apareció todo cansado y relajado, se tumbó a nuestro lado y ya no quería ni caminar hacia el coche. Ni que decir tiene que no lo hemos vuelto a soltar, porque ese día nos llevamos salchichas y golosinas pero dio igual, el conejo le interesaba más. Qué podemos hacer para poder llevarlo al campo y que acuda a la llamada aunque esté siguiendo un rastro? Muchas gracias.

    Me gusta

    1. Hola Laura,
      Gracias por escribirme. Me alegra mucho que hayáis incorporado un podenco a la familia. Por lo que me dices parece bastante equilibrado (creo que lo de la sumisión en principio no debería preocuparte). Y ya has vivido una de las experiencias más frustrantes del mundo podenquil.
      En el blog explico que son animales de caza, de muchas generaciones, y solo recientemente han empezado a ser «perros de sofá». Así que sí, en general tienden a perseguir cosas. Pero se puede trabajar. ¿Sabéis si ya ha cazado? Si antes de estar con vosotros cazaba, será un poco más difícil que deje de hacerlo, aunque no imposible.
      Yo os recomendaría que no lo soltéis hasta que no obedezca bien la llamada. Y si alguna vez os pasa, y no lo encontráis y tenéis que volver a casa, lo que hacen los cazadores es dejar una preda (cazadora o camiseta) que huela al dueño en el último lugar en el que vieron al perro. Hay bastantes posibilidades de que al día siguiente aparezca ahí. Pero claramente no es una situación deseable ni divertida. Y a mi me da un infarto sólo de pensarlo. porque también me ha tocado correr detrás de esta loca más de una vez. Os voy a dar algunos consejos que a mi me fueron de bastante utilidad.

      1. En casa es más fácil que obedezca porque no hay distracciones. Así que hay que trabajar en casa pero también fuera.

      2. Un sistema bastante bueno de tabajar la llamada fuera es atar al perro con una cuerda de unos 5 -10 metros. Os dejo un post que lo explica, para no alargarme mucho

      http://www.tiendanimal.es/articulos/ejercicios-para-trabajar-la-llamada-en-el-perro/

      3. Si podéis trabajad también soltándolo en espacios acotados. Parques de perros por ejemplo. Yo pedí permiso en la pista de tenis de mi urbanización porque no había ningún parque cerca.

      4. Dadle los premios no solo cuando lo llaméis y venga, sino cada vez que se acerque. A veces los perros se alejan pero vienen de vez en cuando a ver qué tal andas. Ahí, premio.

      5. Al llamarlo, probad a caminar en dirección opuesta. Da miedo, pero funciona casi el 90% de las veces. A veces los perros van por delante y se giran a ver si vas detrás. Aunque lo llames, no tiene sentido ir si estáis caminando en la misma dirección.

      6. En zonas controladas, probad a esconderos. Que aprenda que no estáis siempre detrás y tiene que estar pendiente. Cuando os encuentre, premio.

      7. Utilizad siempre la misma palabra. No ven, ven aqui, qui, oye que que vengas… Una sola y en tono amable. Porque si detecta enfado igual no viene. Si mi madre me llamaba enfadada yo no iba porque sabía que me esperaba un palo en el culo. Decideslo una vez o aprenderá que con venir a la tercera vale. Si está oliendo, esperad a que levante la cabeza.

      8. Siempre que venga, da igual que haya hecho la trastada más grande, premio. Porque tiene que asociar venir con felicidad.

      9. No estar llamando al perro cada cinco minutos. Necesitan su espacio. De hecho recomiendan que, a menos que sea necesario, durante los diez primeros minutos después de soltar al perro intentemos no llamarlo.

      10. Justo antes de echar a correr el podenco camina más despacio, se tensa, se agacha… Ese es el momento peligroso. Hay que intentar desviar su atención antes de llegar a eso. Con un premio, con un «chhht» (bajito, que aun no ha hecho nada malo), con un tironcito de correa…

      Y poco más, sacadlo a ver conejos atado para ir controlando el comportamiento. Intentad que haga ejercicio antes de soltarlo (un paseo largo por ejemplo) para que no vaya con toda la energía a punto de estallar, trabajad la llamada (muy importante) y paciencia.

      También es verdad que hace poco que lo tenéis y a medida que vayáis teniendo una relación más estrecha, será más fácil controlar sus «fugas». Es quizá lo que más problemas da de los podencos; eso y la llamada, porque está muy relacionado.

      Espero que te sea de ayuda y que pronto puedas disfrutar de tu podenquito al 100% ¡Ya me dirás!

      Un abrazo

      Me gusta

      1. Muchas gracias Irene, pondremos en práctica todos tus consejos y ya te diré a ver si funciona, espero que sí. No sé si ha cazado pero me imagino que sí porque en la prote nos dijeron que era de un cazador del pueblo que tenía varios y este o lo abandonó o se le debió escapar. Habrá que ser pacientes hasta que consigamos que no se escape, uf lo de volver al día siguiente eso sí que no lo haría, no podría dormir, prefiero quedarme en el mismo sitio hasta que aparezca, no podría volver a casa sin mi perro, me da algo, con la cantidad de gentuza que hay por ahí :S Intentaré todos esos trucos en espacios controlados antes de soltarlo otra vez en pleno monte, y sí, lo primero que voy a hacer es comprar una correa de esas jeje. Muchas gracias de nuevo.

        Me gusta

  5. hola buenos días, me encontré un podenquito que habían abandonado al lado de la basura en una bolsa, lo tengo desde que tiene 15 días, y la verdad que es un rebelde sin causa todo lo que puede lo rompe, me quita la comida de las manos de encima de la mesa, rompe todos los papeles que encuentra, cuando lo bajo a la calle si lo suelto liego tengo que darle una pelota para poder volverlo a coger, hace sus necesidades en el pasillo aunque acabe de bajar a la calle, el baja a las 7 a las 12 a las 3 a las 6 a las 9 ….y aun así sigue haciéndose en casa, no se que hacer con el la verdad ahora tiene 8 meses, también llora mucho, la verdad que el no es miedoso con nadie es un porro muy sociable con todos y con los perros también, necesito algún consejo para lo del pipí ya que e probado premiaron y no limpiar delante de él y no funciona y también para que deje de robarme la comida de todos los sitios, muchísimas gracias por adelantado

    Me gusta

    1. Hola Jenny, perdona que no haya contestado. Me acabo de dar cuenta que he dejado un montón de comentarios sin responder en este post y no entiendo por qué. Se que ha pasado mucho tiempo, espero que hayas conseguido solucionarlo, aunque muchos de los problemas que mencionas los he tratado en este y otros post. Muchas de las cosas también se debían a que acababa de llegar a un sitio nuevo y que, por lo que parece, era un cachorro. Como ya no lo será no tiene sentido que me explaye. Así que si aún necesitas ayuda, estaré pendiente del blog. Gracias y mis disculpas.

      Me gusta

  6. Hola a todos,
    Resultan reconfortantes vuestros comentarios, al menos me aclaran las ideas sobre esta raza.
    Comentaros que mi hijo me trajo un cachorro de podenco hace cuatro meses, Duque se llama.
    Pues bien Duque es un amor, cariñoso, vivaracho, simpático…, pero a todo esto hay que sumarle su caracter hiperactivo. Deciros que mi vida ha cambiado al 100%, es muy ágil y espabilado y tiene acceso a todo, debes estar vigilante y no olvidar nada a su alcance, vamos un estres. Hay que decir que va por horas del día, porque duerme bastante.
    Estoy consiguiendo algunos avances en su educación que quiero compartir con vosotros por si os puede ayudar. He comprado un bozal ligero, que no le incomoda mucho, para cuando debo marcharme por un tiempo corto, para que no me rompa nada ya que parece una termita en mi ausencia. Por otra parte lo utilizo para darle un toque de atención en el momento en el que lo descubro mordiendo algo y se lo dejo puesto unos minutos.
    En los paseos empezó a no volver a mi llamada, y me hacía perder mucho tiempo hasta volver a cogerlo, era algo desesperante, pues bien en casa empece a jugar con él con unas galletitas de Friskies que tienen diferentes colores, llamándolo energicamente diciéndole ¡Aquí Duque! y ¡Sienta Duque! y en breve, me sorprendió porque sólo lo tuve que hacer 2 o 3 veces aprendió la llamada y a sentarse. Ahora en el parque me llevo 1 o 2 galletitas, y viene desde lejos corriendo a mi llamada, le doy su premio y felices los dos.
    Lo único que no consigo resolver es el tema de su intenso ladrido cuando lo tengo que dejar fuera, no sé como hacer para coregir el que ladre sin cesar en cuando tienes que limpiar una habitación y el no puede estar contigo por ejemplo.
    Por último, en relación al pipi al principio podía hacer más de 20 por toda la casa donde le venía en gana un desastre vamos, es verdad que hay que tener mucha paciencia, ahora lo que hago es sacarlo 4 o 5 veces al día, tengo la suerte de vivir cerca de un parque en cuanto se despierta por la mañana o de su siesta le doy un paseo para que haga sus cosas y así voy sobreviviendo a este torbellino de animal.

    Me gusta

    1. Hola Raquel, contigo también me tengo que disculpar porque no sé por qué he dejado un montón de comentarios sin responder en este post y de hace bastante tiempo. Quería agradecerte que compartieras tu experiencia, es un ejemplo de que perros que parece que tienen muchos problemas con trabajo y paciencia pueden ser compañeros maravillosos. Ha pasado mucho tiempo y viendo tu dedicación probablemente ya hayas solucionado lo de los ladridos. Si no es así, creo que puede tener un poco de ansiedad por no estar contigo o reclama tu atención. Puedes probar a hacer lo que recomiendo para la angustia por separación o, como estás en casa, también puedes hacerle el juego de «espera» alargando los tiempos. Si puedo ayudarte en algo, estaré atenta. Gracias y un abrazo

      Me gusta

  7. Tengo una maravillosa podenca que se llama Ida. Con siete años, presume de ser una belleza otoñal… Es muy cabezona, y en los paseos, le gusta elegir el itinerario y se resiste a ir por donde no quiere. Es cariñosísima conmigo, desconfiada y huidiza con los extraños, y le encanta saludar por la calle a los perritos pequeños. Llegó a casa a través de una asociación protectora, procedente de Cáceres, donde la encontraron abandonada en una cuneta, malherida tras un atropello. En unos meses se recuperó totalmente, y se lleva de maravilla con nuestro otro perro, de nombre Troll, también podenco, aunque mestizo y quizá por ello algo más listo y rápido de reacciones.
    Recomiendo a cualquiera que me lea que adopte a un perro, si es posible podenco que son una maravilla, pero que no desdeñe a mestizos ni a otras razas. Todos los perros, listos o tontorrones, ágiles o lentos, feos o bonitos, son una maravilla. Sin excepción…

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Xxavier,
      Otra tanda de disculpas para ti porque no he respondido a ningún comentario de este post. No sé qué ha pasado. Un desastre. Muchas gracias por compartir tu experiencia. Por historias así abrí el blog, para que la gente vea que los problemas se superan, que los podencos pueden ser compañeros maravillosos (cualquier perro la verdad) y que adoptar es sin duda la mejor manera de tener un compañero. Ida es una podenquilla con mucha suerte y estoy muy de acuerdo contigo, cada perro es excepcional, sin excepción. Gracias de nuevo y un abrazo!

      Me gusta

  8. Buenos días a tod@s.

    Irene, lo primero de todo agradecerte por el post publicado y por este magnífico blog.

    Quiero contaros mi experiencia con nuestra podenquita Life, para ver si nos podéis ayudar. Life tiene 1 año y dos meses. Vino con nosotr@s con 2 mesecitos y es una preciosidad. Hemos ido aprendiendo a convivir con ella a base de enasyo-error y lo mejor de todo es que vamos aprendiendo día a día junto a ella.

    En los primeros meses, un poco lo que la gente escribe en los comentarios, se comía los muebles, hacía pis en casa, arañaba todas las puertas, poco a poco ha ido remitiendo en este aspecto y en casa está más tranquila.

    Ahora lo único que nos ocurre tanto en casa como fuera, es por el tema de la comida, tiene una ansiedad loca por ella. Antes paseábamos por el Retiro e iba suelta, volvía a la llamada y estaba atenta. En estos momentos es casi imposible, tenemos que ir con ella atada porque en cuanto ve algo de comida sea con correa o sin ella, se lanza a ella. Por ejemplo ayer en el parque de perros, había una persona ciega con su perro guía, tenía una bolsa con chuches y Life empezó a subirse a él e intentando agarrar la bolsa o la dejamos suelta por el Retiro y fue a un picnic de una pareja y les comió todo lo que había, se va a la comida de los gatos, etc.

    Comiendo en casa es igual, como llega a la mesa, tenemos que estar con los codos en posición por si intenta alcanzar algo, muchas veces se sienta y se tumba pero al rato vuelve a intentarlo. Lo mismo pasa si vamos a tomar algo a un bar, hay que sujetarla con el arnés porque sino se sube a la mesa, intenta coger toda la comida y no está tranquila.

    Esto conlleva en el paseo a ir atento a toda la gente y a que hay en el suelo, para que no lo ingiera nuestra gran aspiradora jajaja, sin poder dar un paseo relajado. La dejamos olfatear todo lo que hay por la calle, pero hay que estar con mil ojos

    No se si podríais ayudarme en este aspecto y darme algún consejo para trabajar esta ansiedad.

    De todas formas muchas gracias por todo y por escucharnos

    Me gusta

  9. Hola David,
    Entiendo lo frustrante que debe ser. Ágata no me da problemas en casa pero por la calle sí que tengo que tener cuidado, aunque se porta bastante bien y cuando le digo que suelte algo, lo hace (CASI siempre).

    Es un comportamiento peligroso porque, al margen de que moleste a otras personas y desoiga la llamada (que ya es), ingerir repetidamente alimentos que no son adecuados puede ocasionarle problemas gastrointestinales. Además puede ocurrir que algún día coma algo que realmente no deba y se ponga enfermo de verdad.

    Regañar al perro mucho puede hacer que simplemente no venga después de comerse algo, o que esté esperando a que te despistes para hacerlo. Yo creo más en modificar la conducta y quizá lo mejor sería recurrir a un profesional, un adiestrador. Verá el comportamiento del perro y te dará directrices, pero al final quien tendrá que trabajar con el perro eres tu. Quiero decir que no tienen por qué ser necesarias muchas sesiones y a veces un profesional puede ver en seguida cosas que nosotros, sin saber, no hacemos bien o podríamos hacer mejor. Dicho esto, y que yo no soy adiestradora ni conductista, sí que puedo darte algunas ideas o consejos.

    1) Ir al veterinario y asegurarte de que tu perro no tiene ningún tipo de anemia y de que su dieta es completa. A veces andan comiendo cosas extrañas por ahí porque el cuerpo les pide algo que les falta.

    2) Darle de comer antes de sacarlo de paseo para que no salga con el ansia. Puedes probar a darle de comer varias veces al día en vez de una sola. Yo a Ágata le doy dos, por la mañana y por la tarde. Para asegurarte de que coma, puedes mezclarle la comida con algo sabroso como paté. Yo a la mía le pongo a veces un cuarto de latita y se lo esturreo bien para que no pueda comer solo el pate. Si su comida se la come con mucha ansiedad, hay comederos especiales, con bultitos, que hacen que el perro tenga que comer más despacio.

    3) También puede ser que no haga suficiente ejercicio y se aburra. Cuando vuelvo del paseo con Ágata, ya puedo estar comiéndome un filete en su cara que ni pestañea.

    4) Puede hacerlo por estrés o por llamar tu atención. En estos casos, lo mejor es un adiestrador.

    Intenta no darle nada nunca en casa mientras no se porte bien. Ni lo mires, aunque te moleste un montón. Los podencos son muy listos y aprenden muuuuuuy rápido cómo «educarnos». No, es no. Pero si a la séptima vez que lo intenta le das algo, por pesado, aprende que con insistir siete veces lo consigue.

    Si se quiere subir a la mesa yo creo que lo mejor es lo que haces. Bloquear, ignorar. No darle nunca comida vuestra. Tened premios de perro pequeñitos y cuando se porte bien, cuando se retire y esté tranquilo, se los dais. No darle nunca nada porque sí. Que se lo gane todo.

    Por la calle a mi me ha funcionado bastante bien una cosa. Parto una salchicha en trozos mmuuuuuuy pequeños y me la llevo de paseo en una bolsa. Cada vez que coge algo, si le digo que lo suelte y lo suelta, le digo que muy bien! le hago grandes fiestas y le doy un trocico de salchicha. Los podencos son bastante tozudos e independientes. Y no es lo mismo soltar algo porque si que soltar algo porque hay una recompensa. Ya he comprobado que regañando sólo consigo que eche hacia atrás las orejas y engulla lo que sea de un bocado. Con el tiempo le he ido retirando los premios del paseo, aunque de vez en cuando todavía me llevo (a veces también uso pienso de otro tipo como premio ), y ya te digo que casi casi siempre suelta las cosas.

    Está claro que habéis hecho un trabajo estupendo con Duque y que tenéis constancia y paciencia, estoy segura de que también podréis solucionar esto con el tiempo. Mucho ánimo y muchas gracias por compartir tu experiencia, espero haberte ayudado un poquito. Un abrazo.

    Me gusta

  10. Hola Irene,me gustaria contarte mi caso a ver si me puedes dar algun consejo,o al menos decirme q pasara.Hace 5 meses hice un viaje de fin de semana a Almería y mi sobrina que vive alli,sabiendo como me gustan los animales me llevo a la perrera para ver a los peques q alli habian.
    Alli encontrr a Gia «mi gorda»,cuando la vi en esa jaulita con supuestamente su hermana toda encogida y a la otra perrita subiendosele por encima me rompio el corazón,para remate cuando consiguio levantarse y vi que le habian cortado el rabitome termine de enamorar de ella. Ahora tiene 7 meses en casa es muy buena, es una perra supersociable se lleva bien con todos los perros que ve aunque en su impetu por saludarlos muchas veces los asusta,con.las personas igual como alguien le diga algo se vuelve loca por saludarlos subiendose encima de ellos,estoy llevandola a un adiestrador y poco a poco parece q esos aspectos los vamos corrigiendo,para soltarla hago como tu dices lo hgo en la playa con una cuerda de 15m y si veo q viene alguien paseando o que se pueda ir asi la puedo parar.Es bastante obediente cuando le da la gana.Mi problema viene cuando se queda sola,yo tengo q trabajar pero mi padre llega a casa pronto asi q solo esta sola tres o cuatro hora.Empezo rompiendo cosas pequeñas sin importancia pero cada vez a ido a mas,yo voy como un CSI analizando la escena del crimen buscando fallos de seguridad e intentar no dejar cosas que pueda cojer pero se las inventa para encontrar nuevas cosas,el adiestrador me dijo que le dejara kong rellenos(le dejo tres),huesos prensados,la radio.Pasa de todo,y ayer fue el remate rompio medio sofa y dos paquetes de pilas las cuales estaban puestas por lo menos a un metro y medio del suelo,llame desesperada al adiestrador y me a dicho que tenemos que probar con el bozal,no me hace gracia pero no voy a tener mas remedio,ya que mi padre amenaza con atarla.
    Todo el mundo me dice que se calmara que es q es muy pequeña,e de decir que la saco tres o cuatro veces al dia y al menos dos de sus paseos son de mas de una hora ya q a mi me gusta caminar y cuando puedo como e dicho la suelto por la playa,tambien e empezado hace una semana y media a darle flores de bach a ver si funcionan.
    Despues de todo esto mi pregunta es tu que piensas,tambien decir que nunca me e planteado el desacerme de ella,la adoro y por un lado me alegra mis dias aunque por otros me este dando una ansiedad que me esta empezando a pasar factura.
    Gracias por todo.

    Me gusta

  11. Hola Mele,
    En primer lugar gracias por compartir tu experiencia. «Tu gorda» tiene mucha suerte de haber dado contigo. Sobre lo que me cuentas, no creo que pueda decirte mucho más que un adiestrador profesional,
    Por un lado tu perra es pequeña, y es normal que esté llena de energía y rompa cosillas. Pero, por otro lado, está claro que hay que educarla porque hay hábitos que no debe adquirir.

    Normalmente los perros que rompen cosas cuando se quedan en casa solos suelen hacerlo por aburrimiento o por ansiedad.

    Respecto al aburrimiento, los kongs son una buena opción, que le dejes juguetes apropiados para su edad y su dentición, y que la dejes lo más cansada posible (después de un largo paseo).
    Los paseos que le das son fantásticos para que libere energía, no creo que necesite más tiempo. Quizá puedas subirle la intensidad del ejercicio, no lo sé. Yo procuro que uno de los paseos de mi perra lo pase corriendo todo el tiempo posible. Así que o la llevo a un parque de perros para que juegue con otros o juego yo con ella (o salimos con la bici, patines, lo que sea). Noto mucha diferencia. Por otra parte, dicen que los perros invierten mucha energía cuando olisquean, así que también es bueno para ellos dejar que alguno de los paseos lo hagan oliendo cada cosa que quieran.

    Lo del bozal seguro que te da mucha pena, yo nunca lo he hecho, pero ahora hay bozales muy cómodos y blanditos, al perro no le hace daño, y al fin y al cabo los perros funcionan mucho por rutina y asociación. Si pasa tiempo en casa sin poder morder cosas, se acostumbrará a invertir de otra manera su tiempo, adquirirá otras costumbres… Puede ser algo temporal.

    Si es por ansiedad, tengo una entrada sobre eso.

    https://vivirconunpodenco.wordpress.com/2016/09/04/ansiedad-por-separacion/

    (No puedo poner el enlace, pero puedes copiar y pegar la dirección en el navegador)

    En fin, poco más te puedo decir. Sé lo que es llegar a casa y encontrar cosas destrozadas. Malo para ti y para ella, que se puede hacer daño.

    Tienes todo lo que necesitas para resolverlo: paciencia, constancia, amor y la ayuda de un profesional. Estoy segura de que con un poco de tiempo mejorará.

    No dejes de contarme cómo os va.

    Un abrazo.

    Me gusta

  12. Hola , hemos adoptado a una podenquita de 2 meses, ahora tiene casi 3 , es un amor , algo miedosa cuando la saco en brazos fuera porque aún no está del todo vacunada , en casa el único problema de momento es que cuando quiere jugar se pone algo agresiva , sobre todo con mi hijo pequeño de 8 años , lo lleva frito , nos muerde las manos , pies , tobillos , salta para mordernos , no creo que lo haga a mal porque si quisiera nos mordería con más fuerza pero es una reacción que incomoda , además de lo que gruñe , me da miedo que no sea algo de la edad que lo haga porque sea muy jovencita y es su forma de jugar , a ver si no sabemos corregirla y de mayor se vuelva una gruñona o algo así ,sobre todo por los niños que ya te digo que lo lleva frito . Por lo demás pipí y caca más o menos controlado es muy lista y aún con todo esto estamos muy agradecidos y encantados con ella .

    Me gusta

  13. Hola María Jesús,
    Gracias por compartir tu experiencia y por adoptar a tu pequeña. Yo no creo que tengáis que preocuparos. Es un bebé. Es normal que sea un trasto y muerda y salte y os tenga fritos. Y más si aún no puede salir a la calle. Los podencos son perros con bastante energía y es un cachorro en todo lo suyo. Mi perra, cuando la llevo al parque, sólo quiere que la persigan. Y puede llegar a ser muy pesada con otros perros. Claro que con el tiempo también ha aprendido que si es excesivamente pesada, puede agobiar al otro perro, que termina tirándole un bocado de aviso para explicárselo. Los perros aprenden unos de otros. Y tu cachorro durante los próximos meses va a aprender todo o casi todo, jugando. Así que, como dices, no son necesarias grandes regañinas pero sí que cuando hace algo inapropiado se lo hagáis ver.
    Que ladra y gruña para pedir juego no es raro, si tuvierais dos cachorros estarían todo el día «peleándose» y «mordiéndose» (jugando, claro). Y que no muerda fuerte es una buena señal. Pero tiene que entender que hay ciertos limites. ¿Cómo? Pues a mi lo que más me gusta (y lo que mejor me funciona) es la extinción de atención. Y la disciplina. Si estoy trabajando y Ágata me trae un juguete, le hago ver que la he visto (le acaricio la cabeza, por ejemplo) y le explico que no vamos a jugar en ese momento. Le chisto suavemente o le digo que no, bajito, sin enfadarme que tampoco ha hecho nada malo. Y la ignoro. Por más que insista.Ya no le digo nada más ni la miro. La ignoro. Al principio me traía otros juguetes, me mordía el pantalón, me acumulaba cosas en los pies e, incluso, me cogía calcetines y me los enseñaba para que la persiguiera (no es lista ni ná).Pero no es no. Y con el tiempo ha entendido que si le digo que no vamos a jugar, da igual lo que insista, así que ya ni lo intenta. Se va a su cama y se tumba tranquilamente.
    Por otra parte, puedo hacer eso porque mi perra ya ha aprendido, y porque todos los días damos largos paseos para que ella se canse y se entretenga. También todos los días dedicamos un buen rato a jugar en casa. No puedo hacerle caso siempre que quiere pero intento dedicarle siempre tiempo a las mismas horas (para los perros la rutina es muy importante) y que sea tiempo de calidad.
    También le irá bien tener juguetes que mordisquear. Y recuerda que los perros, como los niños, cambian los dientes de leche por los definitivos. Y eso comienza hacia los tres meses (según la raza). Y tienen la misma necesidad que los niños de llevarse cosas a la boca y mordisquearlas para calmar las encías.

    En fin, que es normal que un cachorro muerda, rompa cosas y sea un trasto. Pero que, claro, hay que ir poniéndole límites poco a poco.

    Espero que te sea de ayuda, ya me contarás. Y que disfrutéis de vuestra pequeña sin agobios.

    Un beso!

    Me gusta

  14. Hola Irene, yo tengo un podenco de un año y medio, lo hemos criado prácticamente, me lo encontré cn un mes en una cajita no sabía q era un podenco, luego lo supe y sabía q sería nervioso jajaja pero bueno a lo q voy siempre ha sido nervioso pero ahra aún mas, y mi problema esq ladra muchisimo, ants no tanto pero ahra más, verás tenemos un bebe d 2 meses cn el genial, pero nse si tiene celos y por eso ladra más para llamar la atención o que, ants le dábamos más tiempo, ahra cn el peke no podemos tanto y sobre todo yo le prestaba mucha atención, de hecjo por las mañanas mi padre lo saca y lo cansa xq ha encontrado a un compañero cm el q no para jaja entonces clro quería saber qué podíamos hcer xq hay días q pff entre el llanto dl bebe y el perro ladrando estoy desquiciada pérdida! Me gustaría que me dieras algunos consejos porq lo queremos mucho

    Me gusta

  15. Hola Mrc!
    Entiendo perfectamente lo que puede llegar a estresar un perro que no para de ladrar. Pero, para poder trabajar con tu perrillo, lo primero es saber por qué ladra. El ladrido es una forma de comunicarse y de expresar algo, pero para modificarlo tienes que entender bien por qué ladra en cada situación. Y eso sin verlo a él pues es difícil.
    Te pongo algunos ejemplos:
    Mi perra no suele ladrar pero a veces si no le doy juego cuando quiere, me suelta un par de ladridos. A esos ladridos no contesto nunca. La ignoro directamente, ni la miro. Porque si ella ve que reacciono, sabrá que si ladra le hago caso. Y eso no me conviene…. jeje. Antes ladraba más de dos veces, pero se dio cuenta de que no servía de nada y ha ido dejando de hacerlo. En este caso lo que hago es extinción de atención: si no me gusta tu comportamiento te excluyo.

    Sin embargo, el día que traje la aspiradora a casa y la monté, olvidé «presentársela». Así que cuando la descubrió apoyada en la pared de una habitación se puso a ladrar y gruñir como loca, pensando que esa novedad era una amenaza. Lo que yo hice fue dejarlo todo, ir con ella, tranquilamente, y tomarme el tiempo de acercarme a la aspiradora, tocarla, decirle a la perra que se acercara, dejar que la oliera, luego moverla poco a poco….

    A veces cuando suenan ruidos raros en la calle o en la casa del vecino, mi perra se acerca a la ventana y gruñe y carraspea (no llega a ladrar) erizada. Hay una posible amenaza. Entonces yo me levanto, casi sin mirarla a ella, me asomo a la ventana, hago como que miro un momento con atención, y me vuelvo desapasionadamente a lo que hacía. Ella entiende que he ido a comprobar la amenaza, que no era tal, y que podemos volver a lo nuestro, y vuelve también a sus cosas.

    Como ves, yo no hago siempre lo mismo, no hay una receta única para que el perro deje de ladrar. Y castigar los ladridos o prohibir al perro que ladre puede generarle problemas.
    Me temo que tienes que intentar averiguar por qué lo hace para poder remediarlo. Tendras que fijarte en qué situaciones lo hace y en su lenguaje corporal (no es lo mismo ladrar con el culo levantado y las patas delanteras bajas –juego– que con el lomo erizado y enseñando los dientes)

    Como dices puede ser por estrés, ansiedad, entusiasmo, miedo, frustración, territorialidad… La llegada de un niño sin duda supone muchos cambios para nuestra mascota y es normal que se descoloque o haga cosas que no suele hacer. (Cada vez que me mudo mi perra pasa dos o tres días que si me descuido hace pipi en mi cama, pero en seguida se le pasa).

    Es maravilloso que canséis al podenco, es muy importante que haga ejercicio, pero si antes lo sacabas tu y ahora tu padre y le hacéis menos caso, puede que sí pida más atención.

    Todo lo que te puedo decir es que intentes fijarte bien en cuándo ladra y por qué, y que intentes no darle atención ni premiarlo cuando esté muy nervioso o pesado sino cuando esté tranquilo y relajado (o alimentamos cada vez más el nervio).

    El ladrido es una de las cosas más pesadas de trabajar con los perros una vez que se acostumbran a hacerlo, así que quizá puedan interesarte algunas sesiones con un adiestrador que pueda verlo y decirte por qué ladra. También es posible que cuando se adapte a su nueva rutina vaya mejorando.

    Enhorabuena por el bebé y por la adopción podenquil. Los podencos son muy nobles, muy inteligentes y muy leales, espero que pronto podáis disfrutar todo ello sin preocupaciones.

    Un abrazo!!

    Me gusta

  16. Hola, tengo a Chivi un Podencode 13 meses. Como se iba a pasar toda la vida encerrado en menos de 2 metros cuadrados decidí rescatarlo con unos 2 meses de edad. Poco a poco he ido educandolo con mucha paciencia. El único «problema» que tengo es que cada vez que lo saco a la calle no para de tirar de la correa, hasta el punto que llega a ahogarse. He provado de todo sin resultado. ¿Algún consejo? Por la noche lo tengo atado porque sino me lo destroza todo.

    Me gusta

    1. Hola Javier,
      Estos días estoy un poco liada, pero no quería dejar pasar el comentario. Te contesto un poco «rápido» y más adelante intentaré profundizar.
      Que tire de la correa, en efecto, no es agradable para el paseo ni para él ni para ti. En primer lugar, los podencos tienen un cuello bastante delicadillo, como los galgos. Hay unos collares especiales para galgos que son un poco más anchos y que previenen lesiones. Además, como tanto galgos como podencos tienen la cabeza más o menos del mismo tamaño que el cuello, a veces los collares se les pueden salir. Estos que te digo para galgos también tienen a veces un sistema anti fuga. Hay varios modelos, pero si buscas en google collares especiales para galgos o collares martingale (los antiescape) puedes ver varios ejemplos y cómo funcionan. De todas maneras hace tiempo que vengo pensando hacer una entrada sobre eso. A ver cuándo puedo.

      Otra cosa que no se recomienda es una correa flexi, de esas extensibles. Porque los podencos y los galgos tienen una aceleración bastante fuerte y este tipo de correa puede hacer la situación más difícil de manejar. y además pueden llegar a romper la correa.

      Lo que yo use con Ágata, que iba tirando y esprintaba con cada cosa que veía moverse, fue un arnés easy walk. Estos arneses tienen la argolla para enganchar la correa en el pecho y no sobre el lomo. Hace mucho más difícil, si no imposible, que el perro tire porque gira sobre si mismo. De la misma manera, si va a echar a correr persiguiendo algo, al girarse pierde de vista lo que iba a perseguir. Y , además, no van ahogados. Debo decir que en realidad yo no usé un easy walk tal cual, porque ni sabía que existían. Pero encontré uno tradicional que tenía un aro metálico en el pecho y decidí probar a engancharle ahí la correa. Me fue muy bien. Ahora la llevo con un arnés normal y correa extensible. Se porta muy bien.

      Al margen del arnés, tendrás que trabajar con ella en los paseos para que vaya contigo y no paseándote, jeje. Con paciencia, como todo lo demás que has conseguido, seguro que lo logras. Hay varios ejercicios para acostumbrar al perro a caminar a tu lado. A ver si un día tranquilamente hago la entrada.

      Me dices que has probado de todo, igual todo esto ya lo has hecho, como no me especificas qué has probado… Ya me dirás si esto te ayuda.

      Sobre lo de que lo destroza todo por la noche, necesitaría saber algo más. Puede ser porque lo dejes sólo y se angustie, porque se aburra…

      Gracias por compartir tu experiencia y por cuidar de Chivi, ha tenido mucha suerte. A los podencos hay que pillarles el punto, porque son muy especiales. Pero seguro de que ya te has dado cuenta de que también son maravillosos. Así que paciencia, ánimo y si quieres cuéntame un poquito más a ver si se nos ocurre algo.

      Un abrazo!

      Me gusta

  17. Hola Irene! me ha encantado tu blog. En casa vivimos dos humanos y tres peludos. Uno de ellos, Pelón, es un podenco. Llegó hace poco más de un año y su adopción ha sido un proceso precioso. Vino para morir, 7 kilos de peso (apenas se podía sostener), ciego, diabético, leishmania, sarna, infección de orina, con mordeduras. Muy asustado con humanos y con perros. Lo trajimos en acogida para que pudiera morir tranquilo.
    Un año después, pesa 15 kilos, está más feliz que una perdiz, lo conoce todo el barrio por pedigüeño de chuches y se pega unas carreras con su hermano Teo (un cairn terrier) que no veas!
    Los tres son machos, sin castrar (mi arrimao no está de acuerdo) y es sorprendente lo genial que se llevan. Teo es un amor y, a pesar de ser el más pequeñito, es el que protege a Pelón y el que le guía.
    Convivir con peludetes es una experiencia maravillosa. No sé cómo se las arreglan, pero te sacan una sonrisa todos los días!
    Gracias por compartir tu experiencia y tus conocimientos.

    Me gusta

  18. Hola Cristina! Disculpa el retraso, pero he estado bastante tiempo fuera. En primer lugar gracias por ser de esas personas que ponen con paciencia y amor su granito de arena para que este mundo sea un mundo mejor. (Ay, si todos lo hiciéramos, aunque fuera un granito pequeño). Creo que lo que hicisteis fue muy valiente y precioso. A partir de cierta edad las posibilidades de que adopten a un animal disminuyen exponencialmente, si además están enfermos (que incrementa el coste y la atención), más, y si además son muy mayores o están ya tan enfermos, es casi imposible. Pero qué bonito es pensar que en vez de morir en un chenil van a poder hacerlo en un HOGAR con todas las letras. Así que ole vosotros y vuestro gesto maravilloso. Y fíjate que al final la historia ha terminado mucho mejor de lo que esperabais. Me alegro muchísimo. Es increíble lo que el amor y la estabilidad pueden hacer con la salud de un perro (y de una persona). En fin, que gracias por compartir esta historia preciosa, me alegro mucho de que vuestros peludos vivan en armonía entre ellos y con vosotros. Han tenido mucha suerte (y vosotros, seguro, también). Precisamente abri este blog porque estaba saturada de historias tristes y perros imposibles, para contar mi experiencia, que básicamente es que con amor y constancia podemos vivir una experiencia maravillosa. Como la vuestra. Gracias por compartirla y un abrazo!

    Me gusta

  19. Hola Irene, hemos adoptado un cachorro podenco que tiene ahora mismo cinco meses, aparte de todas las trastadas típicas de un cachorro y de comerse todo lo que pilla a su paso (chincheta incluida y hubo que hacerle una endoscopia)hay una cosa que me tiene preocupado normalmente es bastante bueno, cariñoso y juguetón pero hay veces que se revuelve nos hace frente y nos gruñe sacando los dientes y no solo a nosotros cuando vamos al veterinario y hay que cortarle las uñas se pone hecho un fiera se lo tienen que hacer como mínimo entre dos , yo cuando se pone así le sujeto por el cuello lo tumbo y hasta que no se calma no lo suelta , me da un poco de miedo porque tenemos un niño pequeño que mas puedo hacer.
    Un saludo

    Me gusta

    1. Hola Alberto,
      Enhorabuena por la adopción, me alegra que vuestro podenco sea cariñoso y juguetón y que esteis contentos con él. También entiendo que estés preocupado. No me das mucha información, por lo que me dices ¿es posible que se revuelva cuando está asustado? Por otro lado, la sumisión forzada, tumbarlo en el suelo como haces, aunque entiendo por qué lo haces, puede que no sea la mejor técnica. Casi seguro. Ni para él, ni para tí. Controlarlo con tu cuerpo, con tu fuerza, es una forma. Pero ¿crees que si fuera un mastín podrías hacerlo? Hay otras maneras, más efectivas, de trabajar con él. Pero todo depende de lo que desencadene los gruñidos. Tampoco me dices cuánto tiempo hace que lo tenéis, si sólo gruñe o tira mordiscos, si los mordiscos son de marcar (sin apretar) o intenta morder de verdad, si está erizado entero, cómo pone las orejas o el rabo, si es a vosotros, al veterinario, a otras personas o perros…. Teniendo en cuenta que los podencos rara vez son agresivos, me inclino a pensar (sin más información) que es por miedo. Y en ese caso, quizá sea más fructífero detectar qué le da miedo y trabajarlo con él lentamente. Por ejemplo, a lo mejor llevarlo a capón al veterinario y que le corte las uñas es demasiado brusco para él y necesitaría poder oler el cortauñas con calma y familiarizarse con él (poco a poco) antes de que le cortéis las uñas. Como te digo, depende.

      De todas maneras si estáis preocupados y queréis una solución rápida, mi consejo es que busquéis un adiestrador (seguro que vuestro veterinario conoce). Con una sóla sesión es muy probable que pueda detectar la causa de los gruñidos y daros algunas directrices. Con varias podrá ayudaros a trabajar con el problema.

      Espero que podais disfrutar pronto al 100 por 100 de vuestro podenquito, es una raza maravillosa. Si puedo ayudarte con algo más, aqui me tienes.

      un abrazo

      Me gusta

  20. Hola Irene, hace 6 meses adopte a una podenca, su nombre es Lily. Es muy cariñosa y juguetona. Lo malo es que desde pequeña lo muerde todo ya ha mudado todos los dientes pero aún así es muy destructiva sobre todo cuando me voy, tengo las esquinas de las paredes destrozadas por sus mordiscos, arreglé una y no duró ni un día por mucho que me pese he tenido que optar por ponerle un bozal cuando me voy de casa ya que cuando estoy puedo controlarla más. Aún con el bozal sigue destrozando las paredes arañándolas con las patas.
    Otro problema que tengo es el tema de la obediencia. En casa es muy obediente pero en la calle se vuelve completamente loca. Le encanta correr, al principio la dejaba suelta para que corriese por el parque pero me podía tirar allí dos horas que no venía cuando la llamaba, ahora no la suelo para nada porque no me fío.
    Por último, Lily no hace sus necesidades fuera. Siempre que la saco voy con su empapador y se lo pongo en el suelo para que sepa que en la calle también puede pero nada, cuando sube a casa va al rincón donde antes estaba su empapador y lo hace todo. La saco cuatro veces al día y nada.
    Ya no sé que hacer, no tengo ningún pensamiento de devolverla porque la quiero muchísimo pero así no puedo seguir.
    Por favor me podrías dar algún consejo que me ayude a poder resolver esto, sé que se arregla en un día pero necesito algún consejo más que el típico «ya se calmará».
    Muchísimas gracias Irene

    Me gusta

    1. Hola Teresa, y gracias por compartir tu experiencia. Yo creo que Lily tiene ansiedad por separación. Los perros son animales sociales, acostumbrados a ir en manada, que en la naturaleza pasan todo el día juntos. Nosotros los dejamos solos bastantes horas y a veces no lo saben gestionar y se estresan. Es decir, cuando sales por la puerta, tu pequeña Lily entra en pánico. Por eso el bozal no es tan efectivo: no muerde por aburrimiento o por los dientes. Quiere salir para estar contigo. No es raro y, por supuesto, tiene solución.
      Tengo un post sobre eso, con fotos sobre cómo me dejaba Ágata las paredes y con el ejercicio que hice con ella.
      https://vivirconunpodenco.wordpress.com/2016/09/04/ansiedad-por-separacion/
      Dime si te ayuda o necesitas más información.

      El tema de la obediencia. Los podencos son perros con mucha energía y con los que cuesta un poco trabajar la llamada. No porque no sean listos o no lo entiendan, sino por la energía que tienen y porque son un poco independientes. Es decir, que a veces lo llamas, sabe que lo estás llamando, pero si está haciendo algo mucho más importante… te hace esperar. Por eso en casa es tan obediente y fuera no, porque en casa hay menos distracciones. Pero eso es cuestión de trabajar. Trabaja siempre que la saques y, si puedes, intenta primero en zonas con menos distracciones y poco a poco ir incrementándolas. Aquí si que tengo que decir que, además, tienes un cachorro de sólo seis meses. Quiere jugar, jugar y jugar. Es normal. Eso sí, ten mucho cuidado con que no se te escape. Suéltalo en lugares vallados, protegidos, etc.

      Cosas que puedes hacer para trabajar la llamada:
      – Dale un buen paseo antes de soltarla para que no sea una explosión de energía.
      – No la llames todo el rato y déjala explorar 10 minutillos antes de llamarla por primera vez.
      – Utiliza siempre la misma palabra y en tono amable.
      – Lleva siempre chuches (algo que a ella le guste. A Ágata le encanta en pan duro, que es lo que llevo ahora pero al principio me llevaba salchicas cortadas en trozos muuuy pequeños)
      – Cada vez que se te acerque (la llames o no) le das una chuche.
      – No la llames para cosas malas, porque asociará venir con cosas malas. Es decir, no la llames para regañarla. Imagina que está comiéndose un calcetín. La llamas y viene. No la puedes regañar. En vez de regañarla porque se estaba comiendo un calcetín, la premias porque lo ha dejado para acudir a tu llamada.
      – No la llames sólo para ponerle la correa e iros porque si no, lo asociará con eso. Llámala antes alguna que otra vez, dale chuches… Y cuando le pongas la correa, dale chuches y no te la llevés a casa del tirón, Podéis pasar un ratito olisqueando.
      – Nunca mientas a tu perra. Si no tienes premio o no se lo vas a dar, no le hagas pensar que sí.
      – Puedes llevarte algún juguete que le guste especialmente y dejárselo un rato (si no hay otros perros) después de ponerle la correa….

      Tu tienes que hacer que para Lyli, ir cuando la llamas sea una experiencia maravillosa y estimulante, siempre. Pero vamos, esto, como te digo, es normal. Tienes un cachorro y un podenco. En la calle hay muchos estímulos y es muy normal. Ella se irá calmando a medida que crezca, pero por tu parte, lo que tienes que hacer es trabajar con ella.

      Lo del pipi y demás en casa, también es normal y se le pasará. Si te fijas, ya sabe, porque lo hace siempre en el mismo sitio, solo que aún no ha entendido (o no le has explicado) que a partir de ahora, mejor en la calle. Aun así, hay algunas cosas que puedes hacer:
      – Lleva siempre premios y cuando haga pipí o caca en la calle se los das en el momento.
      – No la regañes si lo hace en casa, nunca. Puede acabar mucho peor. (En general con los podencos — y con todos los perros– funciona siempre mejor premiar el comportamiento deseando e ignorar el no deseado, que regañar)
      – Sácala siempre a las mismas horas.
      – Ponle fuera un empapador que huela a su pipi.
      – Puedes probar a darle de comer unos veinte minutos antes de salir, que es lo que tardan en digerir, más o menos.

      En resumen, yo creo que se te ha juntado todo y es normal que estés desesperada. Pero lo de la obediencia y el pipi es muy normal en un cachorro de seis meses, hay que trabajarlo y a medida que ella crezca será más sencillo. Lo de destrozarlo todo, no. Eso es un problema. Y no es sólo que rompa cosas, es que ella puede hacerse daño. Prueba con el ejercicio que yo usé y si no tienes tiempo o no te sientes segura para hacerlo, contacta con un adiestrador. De verdad que no es difícil de resolver, pero no basta con el bozal y que no rompa nada, tiene que quedarse tranquila en casa.

      Espero haberte ayudado. Aquí sigo si necesitas algo más. No dejes de contarnos cómo os va a Lyli y a ti.

      Un abrazo!

      Me gusta

  21. Muy interesante y bien explicado. Sólo matizaría que hay que tener cuidado con recomendar el «soborno» con cualquier perro. Hay que diferenciar entre el refuerzo y la expectativa de premio y el soborno. Éste (enseñar o prometer el premio antes de conseguir una respuesta) no ayuda a aprender bien y luego la gente lo usa como engaño, y los perros se dan cuenta.

    Me gusta

    1. Hola Jhonny!
      Gracias por tu comentario. Me parece muy acertado. A veces cuando digo premiar, en el fondo me refiero a reforzar. Pero el matiz es importante. Es verdad que hay que distinguir, y saber cómo y cuándo premiar. Y por supuesto nunca NUNCA mentir o engañar al perro, en eso no puedo estar más de acuerdo porque, como dices, se dan cuenta. Yo siempre regaño a la gente que cuando intenta acercarse a mi perra, le pone la mano con los dedos junticos como si tuviera un premio, y luego no tiene nada. No sólo se dan cuenta, lo recuerdan.

      Gracias y un abrazo!

      Me gusta

  22. Hola a tod@s.
    tengo 3 perros adoptados. de perreras y protectoras. la mayor 11 años el mestizo 20 meses, entro en casa con 6 meses, se a comio el sillon, el ruter, y mil cosas mas, ya se le paso comerse las cosas en casa. y sigue con migo, hace 4 meses adopte a una podenco andaluz con padre desconocido. lleva 2 meses comientose el sillon, los calcetines zapatillas etc etc, de vez en cuando se sigue haciendo pipi y caca en casa casi siempre en los periodicos aunque haces falla.
    dire que antes de que entrara canela la podenco. puse un sillon nuevo. bien pues aun con el sillon nuevo y medio comido mis perros jamas seran devueltos somos un equipo. me dan mas cariño. mas alegrias,etc que todo lo que han destrozado.
    supongo que si alguien adopta una mascota y no sabe o no acepta las resposabilidades que llevan. no la adoptes.

    Me gusta

  23. muy buenas Irene! Queria contarte y pedirte ayuda con mi podenco.
    me traje a Dina este pasado agosto con 2meses y medio de una camada de Podenco portugues del pueblo. Tengo mis dudas si Dina es podenco portuguesa porque le veo rasgos de la ibicenca o andaluza (aunque su dueño me dice claamente que es portuguesa ya que su padre y madre lo son)
    tuve muchas dudad de traerme a Dina (una hembra podenca a casa ) me daba miedo porque se que los podencos son muy nervios , activos…y yo me lo iba a educar sola y trabajando a turnos de mañana, tarde y noche.
    Dina vino muy asustada se metia en cualquier rincón y no se separaba de mi.
    decidi acudir a un educador y nos apuntamos a un curso de cachorros y me ha ayudado mucho .Pero aun y todo a veces estoy muy perdida y cansada porque me esta costando mucho educarla. y encima mucha gente me para en la calle diciendome que si estoy segura de tener un podenco en casa y me desanima porque estoy haciendo un grán esfuerzo.
    Te menciono un poco los problemas con Dina:
    -las primeras veces que salimos a la calle apenas podiamos recorrer unos metros porque se asustaba con todo y con el rabo entre las piernas todo el rato.
    Poco a poco hemos ido mejorando y ya sale a la calle tiesa y olisqueando todo constantemente. se acerca ala gente a saludarles todo el rato; menos a la gente que no le gusta y puede llegar a gruñir si le acercan. eso no me gusta y intento corregirla y sobre todo que no salte a la gente para que le saluden. es muy muy cariñosa y tan bonita que llama mucho la atención.
    con los perros ya es mas sociable y jugetona y pesada tambien, aunque esta aprendiendo a tomar un NO con respuesta al juego
    -tema necesidades estoy un poco desperada porque «cacas» ya ha aprendido hacer fuera de casa pero orinar es algo que me trae por la calle de la amargura. al principio cuando no tenia remedio y la tenia que dejar muchas horas sola le dejaba periodicos y ha aprendido a orinar en ellos; no la premio claro. y la premio cuando orina en la calle.
    se que lo ideal es sacarle todos los dias ala misma hora o meterla en el trasportin despues de comer y beber como me indica el adiestrador pero eso no lo puedo hacer dado que dependemos de mis turnos de trabajo.
    por ello ahora intento bajarle todo lo que puedo de 3 a 5 veces al dia y sobre todo despues de comer y beber (que ahora le doy 3veces), la premio en la calle cuando orina en la calle. y en casa si le pillo meando le digo NO. Pero aun y todo se sigue meando en casa y le da igual donde. incluso puedo estar horas en la calle , no mea en la calle y mea en casa cuando llego.
    le dejo el agua todo el dia para que pueda beber porque no es un perro que beba mucho ; pero igual se la debo retirar., Nose que mas hacer que me recomiendas???

    -tema llamada: no me hace ni caso , se distrae facilmente y siempre la llevo con correa porque me da mucho miedo soltarla porque se me escaparia.
    estoy trabajandola llamandola mientras vamos andando me mira y la premio pero suelta ni caso. que puedo hacer?

    -me saca los dientes y es dificil de manipular. en el veterinario no le g

    Me gusta

    1. perdona sigo escribiendo porque se ha enviado sin terminar ni revisar.

      -Dina es muy dificil de manipular a la veterinaria apenas le deja tocarle sobre todo la parte trasera de su cuerpo. en una ocasión se quejaba y gritaba tanto que me recomendo hacerle una Rx de cadera porsi tenia algún problema; hacerle la Rx fue un suplicio y un infierno para mi verla gritando , sacando los dientes…encima el traumatologo me dijo que la educaba o iba a tener serios problemas con ellas. Me agobiado mucho con este tema y a base de paciencia y premios consigo manipularla y me deja tocarle , aunque en ocasiones cuando ella no quiere me saca los dientes y le regaño con un NO o con toque de correa como me enseñaron pero tiene caracter y aunque en el momento se pare sigue haciendolo. no consigo tumbarla como otros perros de forma sumisa para relajarla aun con mucha paciencia.
      que puedo hacer?

      -Miedos: es un podenco con muchos miedos . le falta un dedito a raiz del parto nose si tendra que ver y cuando la traje era la mas asustadiza.
      tiene terror al agua, bañarle es un suplicio y una locura grita,…. y ni con premios lo consigo.
      miedo a los trenes, motos,… antes no le pasaba tanto pero lleva unos dias que pasamos al lado de un tren y se pone a temblar gritar,…. la intento calmar y apoyar pero es muy dificil y más que es una zona por donde hemos ido de paseo. Estoy muy desesperada con este tema porque nose como tratarlo para que supere ese miedo que nose a que es debido.

      Por otro lado puedo decir que aunque se me esta haciendo muy dificil educar a Dina porque es una cabezota (como su dueña) ha llegado en un momento dificil a mi vida y me ha dado tanto que no me arrepiento aunque a veces me supere.

      cosas positivas tiene muchisimas :es una perra muy inteligente, hermosa, rapidisima, muy cariñosa, sociable, no me rompe ni toca nada en casa; come fenomenal; es muy limpia; tiene un olfato y oido increible y un aguante sin igual.
      Gracias de antemano y espero que me puedas ayudar.
      darte la enhorabuena por el blog y agadecerte que te impliques tanto.
      Un saludo.

      Me gusta

      1. Hola Eneida,
        Gracias por escribirme y por compartir tu experiencia. Para empezar, te entiendo PERFECTAMENTE. De verdad. Cuando adopté a Ágata era un saco de miedos y traumas y justo pilló que mi novio se tuvo que ir fuera tres meses y yo tenía que salir todos los días a estudiar y a trabajar… Y más de un día me vi sobrepasada y me hinché a llorar. No por ella, pobre, que no tenía culpa de nada, sino porque sentía que no encontraba el camino para hacerme entender. Pero precisamente la razón de ser de este blog es decirle a la gente como tú y como yo: calma, ánimo, se puede y mejorará.

        En segundo lugar, quiero decirte que lo estás haciendo muy bien. A lo mejor hay cosas que puedes probar de otra manera, a lo mejor hay cosas que requieren un poco más de tiempo o perseverancia, pero lo estás haciendo muy bien. Adoptaste a una perra maravillosa y cambiaste su mundo. Estás poniendo todo de tu parte con una actitud fantástica e incluso recurriste a un adiestrador. Así que, enhorabuena y ánimo. Estás en el camino.

        En tercer lugar, olvídate de la gente que dice que un podenco no puede estar en un piso porque es mentira. Yo he pasado dos años con la mía en un piso diminuto sin ningún problema. Los podencos necesitan un poco más de ejercicio que algunas razas de perro, sobre todo cuando son cachorros. Pero tú misma has visto que luego en casa son muy buenos. Obviamente lo ideal para tener un podenco (y cualquier perro) sería una finca enorme. También, lógicamente, se acerca más al ideal una casa con jardín, pero en un piso tu podenquilla puede ser perfectamente feliz si le das sus paseos correspondientes. En Cádiz pasear por el centro es una maravilla porque te hartas de ver a gente con galgos y podencos (de tres en tres) y viven todos en pisos. Ni caso. La gente, así como masa que te para por la calle para darte consejos, no tiene ni idea.

        Bueno, y ahora, como dijo Jack el destripador, vayamos por partes:
        Sobre el tipo de podenco, sin foto, claro, no lo sé. Y con foto igual tampoco porque no es raro que los podencos estén mezclaillos. Pasa mucho con los perros de caza, los criadores priman las características físicas a las estéticas y cosas como el pelaje dan un poco igual para el canon de belleza (también pasa con otras razas como los teckel), así que no es raro ver podencos y galgos mezclados entre sí o con otras razas. La mía, por ejemplo, es podenco andaluz así en general, pero tampoco lo aseguraría en un 100%. De todas maneras eso da un poco igual, he visto muchos tipos de podencos y al final el carácter podenquil es parecido. Una pena no poder ver la foto porque seguro que es un bellezón.

        Dices que vino muy asustada. Es bastante frecuente que los podenquillos lleguen así. En tu caso hay varios factores:
        – Son perros muy sensibles de por sí, y un poco desconfiados.
        – Los cachorros de forma natural en su crecimiento pasan por distintas fases en las que se agudizan un poco los miedos.
        – Obviamente cuando los traemos a casa lo hacemos para que estén a salvo pero todo cambio conlleva estrés y todo es nuevo para ellos.
        – A veces al verlo todo de golpe no lo procesan y puede parecer que no les da miedo pero cuando se toman su tiempo y lo ven de forma aislada, sí.

        Y que, no nos engañemos, los podencos son miedosillos.

        Desde luego has hecho un gran trabajo con ella y me dices que ya sale a la calle bastante más confiada, olisqueando… Eso es maravilloso y una gran victoria. Enhorabuena. Con el resto de sus miedos pasará igual. Y recuerda que con los perros, muchas veces son dos pasos para alante y uno para atrás. Pero la prueba de que los puede superar es que ya lo ha hecho con muchos!

        Además me dices que en general con las personas es sociable. Eso es fantástico. A la mía no le gusta nada la gente. Si la ignoran, como es curiosa, los olisquea. Pero que no la sobeteen que no le gusta nada. Está muy bien que intentes que no salte sobre la gente, porque a algunas personas no les gusta y a otras como niños o ancianos les puede dar un susto o tirarlos. Algo que puedes hacer, aparte de corregirla a ella, es pedirle a la gente que no la salude. Que la ignore hasta que esté tranquila. Así no premian con atención su locurilla sino su relax.

        Gruñe a la gente que no le gusta. Si lo hace así sin razón, pues está muy bien que la corrijas, pero si lo hace cuando intentan tocarla, recuerda que a tí no te gusta que todo el mundo te sobe y a tu perra tampoco tiene por qué. Hay gente que por su olor o por su postura corporal o por lo que sea, no le va a hacer tanta gracia y lo ideal es que ella respete el espacio de esas personas, pero que esas personas respeten también su espacio. A mi perra no le gusta que la toquen, así que yo le pido a la gente que no lo haga. Cuando ella quiere se acerca, pero nadie tiene por qué andar toquiteando a mi perra. Además mucha gente no sabe cómo acercarse a un perro (para un perro que un desconocido le eche una mano a la cabeza puede ser muy invasivo). Que no te de vergüenza decirle a la gente que por favor no la toque, que necesita su espacio.

        También es fantástico que sea sociable con los perros. Lógicamente es un cachorro y como tal podrá llegar a ser pesada, pero los otros perros le enseñaran hasta dónde puede y hasta dónde no. Es normal y muy sano para ella llevarse algún estufido (que no vaya a mayores).

        Hasta aquí, todo muy normal e incluso especialmente bien, porque ya te digo que que sea tan sociable es un puntazo. Y que hayas trabajado ( y sigas trabajando) los miedos, todo un éxito.

        Pipí y caca. Ya ha aprendido a hacer caca fuera de casa. Enhorabuena, eso es estupendo. Ahora, recuerda que tu perra todavía es un cachorro y que la tienes hace sólo tres meses. La caca es el primer paso. El pipí es más difícil de controlar para ellos. Lo bueno es que ya ha entendido que tiene que hacer cosas fuera, poco a poco entenderá que todo. No he entendido si lo hace siempre en los periódicos o por ahí. Es decir, si lo hace en los periódicos se los has quitado? Si no lo hace siempre en el mismo sitio, lo ideal es que primero aprenda a hacerlo siempre en el mismo sitio. Si los periódicos te dan mucho quebradero de cabeza, ahora hay bandejas de plástico con empapadores que evitan que el pipí llegue al suelo haciendo más fácil limpiar. Además, te recomiendo un limpiasuelos enzimático. Al margen de esto, entiendo que la regañes cuando la pillas in fraganti (y sólo si la pillas haciéndolo, no después), le estás explicando que en casa no, pero estaría bien intentar explicarle dónde sí. No sé si vives en ciudad o campo o cerca de un parque… Pero algo bueno sería intentar ponerle un periódico que oliera a su pipí en la calle, en un sitio donde ella pueda hacer pipí normalmente. No sé hasta qué punto será posible que hagas eso sin pasar un poco de vergüenza.

        Yo me acabo de mudar a una casa con un pequeño jardín. Y mi perra ha tardado dos semanas en entender que podía hacer pipí y caca en el jardín. Seguía pidiéndome sus tres paseos la pobre. Me sugirieron que no la sacara, que cuando ya no pudiera más lo haría, pero me daba pena verla agobiada. Lo que hice fue recoger una caca de la calle (de mi perra, claro) y dejarla en el jardín donde yo quiero que haga sus cosas. Ha funcionado bastante bien.

        Pero vamos, que, en cualquier caso, no es tan raro. Sacarla a las mismas horas (cuando puedas), darle de comer a las mismas horas, hacerle grandes fiestas o darle un premio cuando lo haga en la calle, y en casa intentar limpiarlo sin que te vea. Paciencia y perseverancia. En sólo tres meses tu perra ha hecho muchísimos progresos (igual a tí desde dentro te cuesta más verlo), y seguirá haciéndolos.

        La llamada. Es pequeña, es podenco y es normal. Es una de las cosas que más cuestan. Llévala como haces, con correa, hasta que estés segura. Es normal que te haga más caso sujeta o en casa que suelta en la calle porque tiene menos distracciones. Pero eso es cuestión de trabajar todos los días. Hay muchos ejercicios, pero básicamente, esto es perseverancia y soltarla sólo en lugares de los que no se pueda escapar. A ver si mañana hago una entrada.

        Hasta ahora todo es bastante normal, con algunas cosas muy buenas y el problema del pipi (que es tiempo) y la llamada (que mañana pongo ejercicios), que no son graves.

        Que te saque los dientes. Pues esto si que es algo a lo que hay que dedicarle atención especial. Hay que trabajarlo, sí. Pero tampoco te agobies. Afortunadamente no tienes un pit bull y aunque te mordiera (que no tiene por qué) no va a hacerte daño, y eso te permite trabajar con ella con confianza y usar tu cuerpo. Pero a veces usar tu cuerpo no es la única o la mejor solución. Si tuvieras un mastín, ¿intentarías tumbarlo sumisamente a la fuerza?
        Por lo que veo, la agresividad de tu perra va relacionada con su miedo. Cuando algo la asusta gime y grita y cuando ya no ve salida, gruñe. Yo tardé casi un mes en poder tocar a mi perra. No digo manipularla, que se dejase tocar. Intenta trabajar sus miedos. Y, si puedes hacerlo, de forma progresiva, no con una inmersión directa. El camino ideal es que tu perra confíe en tí, y cuando se asuste, te busque, tu le digas qué hacer y ella lo haga porque confía en tu criterio. (Esto, claro, no pasa de la noche a la mañana ni en un par de meses) Mi recomendación es que recurras menos a correcciones (regañar, No y toque de correa) porque los podencos son extremadamente sensibles y así sólo aumentas el nivel de estrés, y al final la estás regañando por asustarse, que no es productivo porque no es algo que ella haga de forma consciente. En ves de eso es mejor darle espacio cuando sea posible para evitar que llegue a ese punto y alternativas, para reconducir su estado. Por otro lado, nunca nunca debes retroceder o quitar una mano porque te gruña (o aprenderá que su conducta sirve para disuadir o evitar la amenaza). Si eso pasa, te mantienes, y cuando ella pare, tu le das un poco de espacio como recompensa. Se trata de buscar un equilibrio entre no retroceder y no presionar en exceso. Lo de que se tumben en postura de sumisión por la fuerza, en plan yo soy el alfa, tampoco me gusta mucho. Es de una escuela un poco antigua. Si tu perra está asustada, obligarla a tumbarse y quedarse expuesta es pedirle mucho, pero mucho. Yo intentaría ir acostumbrándola al sobeteo de forma relajada y tranquila. Acaríciale el pecho, sube por el cuello y haz como si tocases el piano pellizcándole suavemente el pellejo del cuello o masajéale una oreja despacito y ya verás como va dejándose caer ella sola. Que se acostumbre muy bien a ti, poco a poco, es lo primero. A mi me llevó un año poder sobetearla a mi antojo sin que ella mostrase ninguna tensión. Así que, con calma. Tu perra no es agresiva, es miedosa, y eso sabes trabajarlo porque ya lo has hecho. Aunque ahora te parezca que vuelve a tener miedo a algunas cosas, no te desesperes. Pasará. Insiste, deja que huela todo lo que quiera (que así se relajan también) y acércala a sus miedos a una distancia en la que ella se sienta segura. Si sabes que el tren le da miedo, no pases tan cerca, intenta acercarte hasta donde puedas sin forzarla, que se sienta cómoda, dale algún premio o alguna caricia, y poco a poco (con los días) vais acortando la distancia.

        Y por el veterinario, no te agobies. Incluso a perros que son todo amor a veces les da miedo el veterinario o se enfadan, o muerden. Ni caso al traumatólogo. Obviamente la tienes que educar y obviamente lo estás haciendo. Pero es una perra que tienes hace muy poco tiempo y que es muy jovencita de una raza de por si un poco miedosa, en una situación de novedad y estrés absolutos. No es una aberración extraña haga eso. Y estás en un entorno de profesionales que deberían saber lidiar con una situación así (Incluso diciendo, mira en ese estado no puede ser, dale un paseo, o hay que sedarla un poco o lo que sea). Si te preocupa que muerda al veterinario o al traumatólogo la puedes llevar con un bozal blandito. Y si hay que hacerle una prueba para la que tenga que estar muy quieta, pues a lo mejor hay que sedarla. Pero vamos, que es normal, que hay muchos perros que no les gusta, y que sí, claro, hay que trabajarlo, pero precisamente ellos son profesionales y no debió decirte eso así.

        Voy a ver si mañana hago la entrada sobre la llamada, espero haberte ayudado y, si algo no te queda claro o yo no te he entendido bien, puedes volver a escribirme cuando quieras. Mi impresión general es que se te ha juntado todo y estás muy agobiada, lo cual es perfectamente comprensible, pero de verdad que tienes muchas cosas a tu favor, entre ellas que tu perrilla sea tan sociable, creo que tu actitud es muy buena y lo estás haciendo muy bien. Como problemas el pipí y los miedos, pero son dos cosas que son bastante frecuentes y que se solucionan trabajando.

        Sí que te diría que con los podencos funciona mejor ignorar los comportamientos que no nos gustan y premiar los que si que regañar. El método César Millán, por ejemplo, pues con podencos no. Son muy sensibles e independientes y el rollo imposición, alfa y sumisión no va a beneficiar vuestra relación. Mi consejo es que intentes que haga las cosas porque ella quiere, porque confía en tí, por razones positivas…

        Los podencos son muy inteligentes, muy leales y muy divertidos. Me alegra que ya te haya dado tanto, pero esto es sólo el principio. A mí me costó también encontrar el camino con mi perra pero puedo decir que una vez que lo hice fue doblemente gratificante. Porque lo que tenemos hoy lo construimos juntas con mucho trabajo, las dos, y eso nos ha llevado a conocernos muy bien, a comprendernos muy bien y a tener una conexión muy especial. Eso es lo que te deseo, y, viendo tu implicación y tus ganas y tu tesón, estoy segura de que llegará.

        Un abrazo y mantenme informada!

        Me gusta

      2. Muchísimas gracias Irene me has dado un empujoncito de animo. Yo tus comentarios son valiosísima h cierto en esta vida con paciencia y con ganas todo se consigue. Y son perros de un potencial increíble eso lo sé.
        Decirte que hay cosas que no comparto tampoco con los adiedtradores porque pocos entiendes de podencos. Soy del norte ,del País Vasco y aquí se ven pocos podencos.
        Preguntarte también que Dina coje su manta donde duerme y intenta «montarla» me deja alucinada porque tiene 5meses. Será por dominación no? Que es bueno hacer en ese caso le riño? Jeje
        Intento mandar unas fotos pero nose bien como hacerlo si me podríais ayudar.
        Un saludo y muchísimas gracias de verdad.

        Me gusta

      3. Hola Eneida, perdona, se me había despistado este comentario. Sobre lo de montar la mantita, no se qué decirte. La mía es una sex machine y conozco varias podenquillas bastante fogosas. Sí que en principio los perros montan por juego o por dominación. Pero, y esto suena un poco raro pero es así, las perritas ( y los perritos) también se dan placer a sí mismas y liberan estrés. A partir de los cinco o seis meses e independientemente de si están esterilizadas. Montar es un comportamiento muy natural en principio, a menos que se pase el día así. Yo creo que regañarla tampoco, si te lo hace a ti o lo hace con tu almohada o a las visitas… si, claro, explícale que no. Pero si le quiere dar mambo a su mantita de vez en cuando… No molesta a nadie. Fotos imposible, No he encontrado la manera . Igual lo que hago un día es poner el correo para la gente que me escribe y me quiere mandar una foto y colgarlas yo directamente en un post que parece ser la única manera. Ya me contarás como va tu podenqui. un abrazo!

        Me gusta

  24. Hola Irene; tengo a un podenco Ibicenco, llamado Socrates, lo recogimos abandonado en la zona por donde vivimos que es una urbanización rodeada de Coto de Caza, fue al mes de mudarnos allí, el perro ya tenía un año y con toda la información que pude obtener a través de veterinarios nos pusimos a la faena de acoplar a nuestra vida a Socrates y al final después de un año de de adaptación en todos lo sentidos está siendo una experiencia maravillosa, lo único que no puedo sacarlo a pasear porque si ve a otro perro se pone muy nervioso y no lo podemos controlar, así como con lo coches que pasan por la carretera, así que como tenemos una pequeña parcelita lo dejamos que haga el ejercicio dentro de la parcela puesto que sacarlo fuera del chalet acarrea muchos nervios para él y para nosotros. Y me gustaría saber como puedo bajar ese nivel de estrés para poder intentar llevarlo al pueblo sobre todo ahora que vienen fechas señaladas de navidad y hay que desplazarse a ver a la familia ya que Socrates como un miembro más de la familia viene con nosotros.

    Me gusta

    1. Hola Virgi, perdona el retraso, ya han pasado las vacaciones, espero que Sócrates no os haya dado muchos quebraderos de cabeza. De todas maneras, ya te digo que modificar el comportamiento de un perro lleva tiempo y trabajo, no es una cosa de unos días. Está muy bien que lo tengáis en una parcelita y que tenga espacio para correr, a los podencos les viene muy bien el ejercicio. Para poder entender mejor lo que le pasa a tu perro necesitaría saber algunas cosas más: cuando dices que se pone nervioso con otros perros ¿A qué te refieres? ¿Se pone agresivo o solo nervioso (tirar de la correa, lloriquear…)? Me ayudaría si pudieras contarme algo más sobre su reacción y lenguaje corporal en esas situaciones (se eriza su lomo, tiene las orejas hacia atrás, gruñe…) ¿Cómo reaccionan los otros perros? ¿Le pasa con machos, con hembras o indistintamente? ¿Le ocurre en cualquier lugar o sobre todo en vuestra calle o cerca de casa? ¿Habéis podido comprobar si también le pasa con cachorros? ¿Está castrado? Todo esto te lo pregunto para ver si el problema está más relacionado con que no sabe relacionarse con perros o con temas de territorialidad o dominio. Sobre lo de los coches, lo mismo, necesito más datos. ¿Se pone nervioso y los quiere perseguir o parece que le asustan? ¿Les ladra?
      El tema de los coches depende de si lo que tiene es miedo o no, pero si me dices algo más puedo darte algunos consejos, no tiene por qué ser difícil que se acostumbre a ellos.
      Lo de la relación con otros perros depende mucho de en qué sentido se ponga nervioso.
      Ya me dirás. Un abrazo.

      Me gusta

  25. Hola Irene.
    Primero de todo decirte que con tu blog he podido sacar mucha información sobre el comportamiento de los Podencos, me ha sido muy útil.
    Hace prácticamente tres meses hemos adoptado un Podenco Maneto hembra de tres años de edad, proviene de una perrera Gaditana donde según mis cálculos estuvo sobre un año aproximadamente. Luego la trajeron a Catalunya donde estuvo un año más en una protectora.
    Según la protectora la abandonaron por no tener aptitudes para la caza, no sin antes hacerla criar…
    En casa convivimos con Tuc, un Fox Terrier de pelo liso macho de doce años de edad, que lleva con nosotros toda su vida y es un encanto. Nuca, así se llama la Podenquita tuvo una muy buena llegada a su nuevo hogar, se entendió a la perfección con Tuc sin tener, de momento hasta día de hoy, ningún tipo de problema de territorialidad, ni con la comida. De hecho es una perra que se lleva muy bien con otros perros, sorprendente para mí ya que estoy acostumbrado a las «movidas» del Fox Terrier, un perro movidísimo y siempre a punto para sumarse en cualquier disputa perruna…
    Con los humanos Nuca ya es otra cosa, es muy miedosa y desconfiada, sobretodo con los hombres. Cuando llegó no te podías acercar a ella, comía muy poquito repetidísimas veces al día y si alguien entraba a la cocina mientras estaba comiendo salía huyendo con la cola entre patas. En casa somos cuatro, mi hijo de siete años y mi hija de tres están encantados con ella y nos está costando mucho hacerles entender que deben dejarle su espacio. En un principio, Nuca buscaba su lugar tranquilo, siempre en alto y aislada de los demás. Si los niños invadían su espacio protestaba. lo que más me llamaba la atención es que todo y tener tres años, por carácter parecía mayor que Tuc. No corría, no jugaba, era como si no supiera que era un perro. Esto me sacaba de onda ya que el Fox, todo y sus doce años es puro nervio. Visto esto, decidí darle margen y hacerla caminar y caminar y caminar, vivimos en el monte y estamos acostumbrados a largas sesiones de pateo. Con estos paseos fui viendo grandes cambios en ella, su expresión corporal empezó a mejorar, en casa ya me recibe haciendo tonterías y empieza a obedecer ligeramente.
    Hecha la introducción, paso a plantearte mi principal problema con ella: Cuando llega una visita a casa Nuca se comporta distante y al cabo de un rato aparece sigilosamente por detrás de la visita y le suelta un bocado en la pantorrilla. al principio cuando hacía esto se iba con la cola entre las patas, ahora ya se queda en su sitio. Cabe decir que no muestra ninguna expresión corporal (lomo erizado, gruñido, ladrido) antes de soltar el bocado cosa que me ha dificultado bastante el poder anticiparme a la acción. Lo consulté con un etólogo y me dijo que a bote pronto parece una reacción por miedo pero que debería evaluarlo. yo la verdad es que al hacer tan poco tiempo que la tenemos he preferido darle su tiempo antes de empezar a trabajar con ella ya que no sé qué traumas arrastra de su pasado.
    Es una situación muy incómoda ya que nosotros estamos acostumbrados a llevarnos al perro a todas partes donde vamos y con Nuca hace que vaya demasiado tenso en estas situaciones. Ya nos pasó en la puerta del colegio con un padre y no me gustó nada. La chica de la protectora me dijo que por mucho que no me gustara, debía ponerle un bozal en estos casos para que entendiera que bloqueando este instinto que tiene no ocurre nada. La verdad es que me da miedo que no lo entienda así, sino que entienda que cuando viene alguien a casa está castigada. En una ocasión que vino gente a comer hice la prueba de tenerla conmigo atada con la correa y le presenté a todo el mundo que vino, esperé hasta que llegó la última persona y entonces la solté. No hubo ningún problema en todo el día. Según mi humilde opinión creo que es más inseguridad que otra cosa.
    ¿Se te ocurre algo que pueda ayudarme con este problema?

    Me gusta

  26. Hola Oriol, perdona el retraso, pero quería dedicarle tiempo a esta consulta, y decidí hacer una entrada de blog directamente:
    https://vivirconunpodenco.wordpress.com/2018/01/17/mi-perra-muerde-tobillos/

    Poco puedo añadir a la entrada (donde detallo lo que yo he aprendido con Ágata que tiene el mismo problema). Decirte que creo que lo estás haciendo muy bien, dandole espacio al principio, amor, paciencia y ejercicio. Lógicamente lo primero es que ella esté a gusto, y me parece que eso lo entiendes, igual que entiendes el carácter de tu podenquita. En general son desconfiados (aunque curiosos) y son un poco independientes. Pero verás que una vez que se sienten cómodos son divertidísimos, muy leales y muy especiales. Si además ya tienes un perro, y se lleva bien con él es fantástico, porque eso acelerará el proceso de curación y aprendizaje de tu perra. Los perros se explican rapidísimo cosas entre ellos que a nosotros nos cuesta una barbaridad transmitir.

    Hace muy poco que la tienes, así que es bastante normal todo lo que me cuentas y muchas cosas se irán normalizando con el tiempo. Lo de los tobillos es algo que hay que trabajar, ya te lo pongo en la entrada, pero creo que lo estás haciendo de la forma correcta. Ahí, paciencia y perseverancia. Y que tenga especial precaución con los hombres es algo muy frecuente con podencos y galgos. En las protectoras dicen que es porque la mayor parte de los cazadores son hombres… No lo sé pero si he visto que pasa.

    Ya me contarás cómo va y si hay algo más en lo qu epueda serte de utilidad ya sabes dónde estoy. Un abrazo!

    Me gusta

  27. Hola! Pido soy voluntaria de una asociación, la tarde de noche buena nos entró un podenco, y un mes después seguimos con el mismo problema. Es totalmente desconfiado y muy miedoso, nunca había visto algo así es desesperante. He llegado a estar sentada en el suelo 40 minutos en el suelo con comida a mi alrededor y en mi mano y ni se a acercado. Si los perros que hay se llevan bien simpre los tenemos sueltos en un descampado con el pasillo de las jaulas abiertas pero con el hemos tenido que ponerle arnés y tenerlo en el pasillo con las jaulas abiertas, así lo podemos llevar de paseo e interactuar, de otra manera no podíamos ni tocarlo. Alguien puede darnos algunas pautas? Que podemos hacer? Si no confía en nosotras cómo vamos a encontrarle adoptante? Muchas gracias, cualquier ayuda o idea será válida

    Me gusta

    1. Hola Isa,
      En primer lugar, los podencos son bastante desconfiados en general (aunque hay escepciones) con la gente nueva. No me dices la edad que tiene (si es cachorro o no) ni el estado en que lo habéis encontrado. Tampoco me dices si con otros perros se lleva bien. En cualquier caso en circunstancias como la tuya suelen ser bastante miedosos.
      Es normal que un perro asustado no coma cuando haya gente cerca o no quiera premios.
      Por otro lado, piensa que el proceso es más fácil en una casa porque hay menos gente, más rutina, menos jaleo y puede ir adaptándose mejor. Sin embargo, si se lleva bien con otros perros, lo bueno es que éstos pueden ayudarle a superar sus miedos.
      Los dos o tres primeros meses con mi podenco consistieron en que le creamos un rinconcito donde se sentía segura, en el que se podía refugiar cuando algo le asustaba y allí no la molestábamos, pero mientras nos observaba todo el tiempo. Con el tiempo empezó a seguirnos por la casa, siempre a distancia y luego a acercarse cuando no mirábamos o estábamos sentados tranquilos. No sé si tenéis alguna oficina o algún sitio donde podáis crear esas condiciones: que se sienta seguro con su cama en un rinconcito pero a la vez tenga la oportunidad de estar con gente, sin forzarlo demasiado. Ponerle una correa un poco larga enganchada a un punto también puede ser útil para darle espacio pero que no huya del todo.
      Como he puesto muchas veces en mi blog, en mi experiencia los miedos en general con los podencos se superan exponiéndolos poco a poco y aumentando lentamente la exposición a medida que el perro se va sintiendo más cómodo.
      Pasear con él también os ayudará, los podencos son muy curiosos y cuando usan el olfato se les olvida que están asustados. Además hacer ejercicio también le ayudará a estar más relajado. Y pasear juntos siempre une. En este caso si podéis crear una rutina de horario lo más estricta posible, mejor, cuanta más etsabilidad menos factores de estrés tendrá el perro.
      Con perros asustados (siempre que no sean agresivos) a mi me ha dado mejor resultado tumbarme sin moverme que ofrecerle premios. Y, en cualquier caso, muévete muy despacio, no le mires a los ojos directamente, no te acerques de frente sino de lado o de espaldas y no intentes acariciarle la cabeza (la mano siempre debe moverse de abajo a arriba y no de arriba a abajo). Quizá estas cosas ya las sabes, pero como no me das mucha información, la pongo por si acaso. Yo creo que tienes que ir muy poquito a poco. por ejemplo, antes de que coma de tu mano deberías intentar que simplemente coma estando tú presente. Puedes ponerle algo muy sabroso (muy muy sabroso) y tu sentarte alejada, de espaldas al perro y la comida. Si come así, ya estarás un pasito más cerca.
      Si puedes darme más datos, quizá pueda decirte alguna otra cosa. De todas maneras, recuérdale a los adoptantes que son perros un poco desconfiados que necesitan un poco de tiempo para hacerse a su nuevo hogar. Es posible que aunque se acostumbre a vosotros tarde un poco en hacerse con su nuevo dueño. No hay nada de malo en ello, forma parte de su carácter y después son perros muy inteligentes, leales, divertidos y con mucha personalidad.

      Mi perra estaba aterrorizada y sin sociabilizar. Las chicas de la asociación tuvieron que hacer malabarismos para poder cogerla (la tenían en un campo) y llevarla al veterinario donde quedamos para que me la dieran. Y a mi no me importó, la adopté igual (así que no perdáis la esperanza tampoco) y no la cambiaría por nada del mundo.

      Dime si necesitas algo más. Y muchas muchas gracias por tu preocupación y tu labor sin la que tantos perros tendrían un futuro mucho más oscuro.

      Un abrazo desde el Sur!

      Me gusta

  28. Hola Irene,

    Me ha encantado el post… has definido en todos los aspectos a mi perra. Muy buena perra pero, como todos, tiene algunos dejes reflejados en este post:
    -Pasear con ella es difícil, cuando ve una paloma se queda quieta e intenta camuflarse como si fuera un león con una gacela acechando entre la maleza, preparándose siempre para saltar encima en cualquier momento; tiene un instinto de caza brutal. Ahora que nos mudamos a una casa con un jardín grande no me cabe la menor duda de que algún día me vendrá feliz con un pajarito en la boca…
    -Necesita ejercicio pero se cansa rápido. Eso sí, algún día que no la he sacado a hacer el paseo largo me da por saco durante toda la noche. Me despierta de un lametazo en la cara a las 2 de la mañana o no paras de escuchar sus pezuñas mientras camina de un lado a otro.
    -Se distrae muy fácil y es muy difícil mantenerla ocupada en algo: lo único que lo consigue es un buen hueso.
    -Desconfía de la mayoría de personas que no conoce. Es complicado entrarle bien a la primera, aunque se acostumbra en 1-2 días. Muy de los suyos.
    -Es una rebelde sin causa: sabe que está mal y que la riño cuando coge comida que no es suya, ya sea de la basura, de encima del mármol o directamente de la mesa, pero lo hace igualmente. Es una ladrona descarada y come todo lo que pilla para irse después con las orejas bajas y cara de pena pidiendo perdón. Es un »sé que no debo, pero no lo puedo evitar».
    -Escapista sin precedentes: hará seis meses, saltó de un segundo piso (dejamos la ventana abierta porque era verano y no imaginábamos el panorama) para perseguirnos porque nos íbamos de paseo sin ella. Es tremendamente ágil y no se hizo daño, pero vamos, nos quedamos ojipláticos y ahora dejamos las ventanas cerradas cada vez que nos vamos por lo que pueda pasar.
    -Si la sueltas por la montaña no vuelve por iniciativa propia a no ser que esté realmente agotada.
    -Sabe dar la pata y sentarse, pero no lo conseguirás si no tienes un frankfurt en la mano.
    -Sobre el año tubo una época que le daba por mearse en el parquet cada vez que le pegabas la bronca. Maldita pubertad podenca!

    Pese a todo, es una perra cariñosa a más no poder, no es ansiosa con la comida, es generalmente tranquila y muy buena con los que somos de su camada. Quitando el hecho de que tenemos que tener un ojo puesto en la cocina de manera permanente y que a veces se vuelve un poco loca paseando, la verdad es que es un perro de 10. A mi personalmente me encantan esas pequeñas cosas que tiene la perra, que marcan mucho su carácter. Ahora que vamos a tener un crío no tenemos dudas que será una perra ejemplar y sociable en todos los aspectos puesto que con los humanos que conoce es un auténtico sol de perra.

    Un Saludo,

    Me gusta

    1. Hola Marc! Me he partido de risa con el post xD, 100% podenqui.
      Yo ya he conseguido que la mía no se suba a la encimera pero durante mucho tiempo el jamón que nos regalan mis suegros por navidad lo teníamos que tener encima de la nevera. Son tan ágiles! Y yo entiendo que hay tentaciones que…
      Nosotros también estamos pensando en ampliar la familia y tampoco tengo ninguna preocupación. Como dices, una vez que te aceptan en la manada, ya está. Pero no sólo a los humanos, yo he tenido de acogida un conejo, varios cachorros de gato y varios pájaros y Ágata ningún problema. Si los ve corriendo en el campo, entra en modo caza ipso facto, pero en casa y presentados con tranquilidad, pasada la curiosidad inicial… Un amor. (Siempre vigilando por si acaso, claro)
      Son unos perros muy especiales. Me alegra mucho que tengáis una manada con podenqui y que vayáis a ampliarla, enhorabuena!

      Un abrazo!

      Me gusta

  29. Buenas noches,
    He leído con mucho interés tu post, y ciertamente he podido comprobar muchos de estos rasgos en mi perro, bueno mejor dicho perrita, de casi 2 años.
    Tenemos a nuestra perrita desde que tenía unas tres semanas, pues alguien encontró una camada de cachorros en un campo al borde la hipotermia, sin rastro de la madre, así que buscaban casas de acogida y nosotros acogimos a dos.
    Finalmente nos adoptamos una.

    Nunca supimos de qué raza eran los padres, por tanto teníamos a un cachorro que no sabíamos como iba a ser, pero ya le queríamos mucho y no nos importaba su futura condición.
    Fue pasando el tiempo y la perrita iba perfilándose, y mucha gente nos decía que era un podenco, y efectivamente es muy similar a la tuya pero negra.
    Uma, que así es como se llama, fue una cachorrita muy amigable, la he socializado desde siempre con gente y con otros perros, muchos perros, y jugaba con cualquiera.
    A partir de los 8 o 9 meses su carácter comenzó a cambiar. Supongo que lo normal en todos los perros, ya solo jugaba con perros conocidos y ha desarrollado dos problemas, si lo puedo decir así.

    Problema 1. La posesión.
    Uma es posesiva a un nivel extremo. Si le doy un hueso de cuero para moder, se lo pone bajo las patas y mantiene la cabeza gacha protegiéndolo. Es como tener un perro totalmente distinto. Gruñe y sospecho que sería capaz de morder, aunque le doy la orden de «suelta» y me hace caso, pero mostrando su enojo. En el momento que vuelve a estar sin objetos en su poder, todo vuelve a la normalidad.
    No sé si la posesión tan extrema es característica de los podencos, pero en el caso de Uma es algo preocupante, hasta el punto en que ha llegado a morder a un par de perros en el pipican, siempre cachorros, pues si encuentra un palo -por ejemplo- y se le acerca un perro, rapidamente suelta el palo y se tira a morder a lo bestia.
    Aunque nunca he estado a favor, me estoy planteando comprar uno de esos collares que dan una descarga, y usarlo exclusivamente cuando tenga la intención de morder a un perro.
    En este caso no sé si esto ayudaría, o si por contra le generaría más miedos e inseguridades.

    Problema 2. Desconfianza con desconocidos.
    Uma es una buena perrita, en casa no ladra, no se alarma si llaman al timbre, ni al teléfono, ni si oye ladrar a otros perros. En casa se muestra tranquila y se duerme con facilidad.
    Ahora bien, cualquier persona que tenga la osadía de entrar por la puerta de casa se las verá con Uma, convirtiéndose en su archienemigo al instante.
    Esta perrita entra en estado de alarma y ladra como una loca al invitado, acercándose y dejando claro que no es bienvenido.
    Si el invitado le habla o trata de acariciarla se enoja más, y aunque no tiene intención de morder (nunca ha mordido a ninguna persona) a veces gruñe y parece que tenga esa intención.
    Me ha gustado la recomendación que haces al respecto en tu artículo (o en una de tus respuestas) al indicar que hay que dejar al perro que tome la inciativa y darle su espacio.

    Por esta misma desconfianza, a veces lo que hace es que ladra a una persona con la que nos cruzamos por la calle, y aunque es menos frecuente, lo hace en ocasiones cuando ve algo -supongo- que le llama la atención en esa persona.
    No solo le ladra, sino que arranca a correr hacia la persona y claro, muchos se asustan y con razón. La llevo atada siempre así que no he tenido un problema mayor.
    Yo le doy un tirón y le digo «NO», pero como que no creo que esté captando el mensaje.
    Como digo, esto de ladrar a la gente con la que nos cruzamos es un hecho puntual. Suelo pasearla por la ciudad, me cruzo con gente de todo tipo y sin problema, pero a veces sale la fiera alberga en su interior.

    Para terminar, comentar que siempre he tratado de adiestrar a la perrita con refuerzo positivo. Tengo claro que hemos cometido, y seguiremos cometiendo errores, que han condicionado su actual comportamiento, aunque por otro lado pienso que la genénetica también tiene algo que ver.

    Un saludo, y gracias por el tiempo que te pueda tomar responder a mi consulta.

    Me gusta

  30. Hola Carlos,
    Gracias por escribirme y por compartir tu experiencia. En primer lugar gracias por hacerte cargo de esos cachorritos y adoptar uno de ellos. Ahora, veamos cosas sobre tu perrita.

    Me dices que es como la mía pero negra. Probablemente tenga cruce de podenco y algo más, no es raro porque en el mundo de la caza no son tan puristas. La mía yo creo que igual también tiene por ahí alguna mezcla, pero de carácter es 100 % podenqui, eso seguro. 😉

    El cambio de carácetr a los 8 o 9 meses no es raro, los perros van dejando de ser cachorros y entran en una especie de «adolescencia» perruna en la que nos retan un poco y miran a ver hasta dónde pueden llegar. Como nosotros, vamos. La mía se volvió un poco desobediente unos meses pero ya sabía que podía pasar y seguí trabajando con ella. Luego se le pasó.

    Sobre la posesión, no diría que es un rasgo característico de los podencos, pero no es infrecuente que un perro la desarrolle. Sí que es algo que, efectivamente, tienes que trabajar pero yo no te recomendaría un collar de descarga. Este tipo de collares hay que saber usarlos muy MUY bien así que yo no los recomendaría salvo que un profesional lo aconseje y sea él quien lo utilice. Si obedece cuando le das la orden de soltar algo, bien, eso es fantástico. Ahora habría que ver por qué lo hace y en qué circunstancias. y eso tienes que verlo tú.

    Por ejemplo: A veces le quitamos las cosas a los perros y no se las devolvemos y ellos al final asocian que les cogemos algo con que no lo vuelven a ver. Así, es bueno quitárselo y dárselo de nuevo o darle algo a cambio (un premio o un juguete especial que le encante y que tengas reservado para esos momentos).

    Otras, creen o les hacemos creer que es algo muy especial. Caso concreto: mi madre sale a pasear cerca de un campo de golf y le gusta coger las pelotas abandonadas. Se pone muy contenta y las guarda. No me preguntes cómo pero su perro empezó a buscarlas también y cuando encontraba una era imposible quitársela. Es más, si le ofrecías un quesito para intentar que la soltara, se intentaba comer el quesito sin soltar la bola. Además es que no la soltaba ni para mordisquearla y el propio perro se agobiaba porque al final no sabía que hacer con ella. Sólo que era muy especial. El pobre. Lo que yo hice fue coger como veinte pelotas de golf. Le tiré una, la cogió, y no intenté quitársela. Entonces le tiré otra, y ya dudaba, cogía una y luego la otra (no el cabían las dos en la boca) y seguí tirándole más. Cuando el perro se vio rodeado de pelotas, las miró, me miró, las miró, me miró, soltó la suya y nunca más ha vuelto a hacer amago de coger una. Supongo que descubrió que no eran tan especiales.

    No sé si tu perro coge las cosas cuando estáis jugando o cuando no miras. Si coge los palos para morderlos o sólo los guarda, también me gustaría saber si se come el hueso de cuero o sólo lo protege, pero yo intentaría más que lo del collar, probar a convertir que te lo de en un juego divertido, que vea que no se lo quitas para siempre o que le das algo a acambio, o intentar hacerle ver que no es un recurso vital a proteger con su vida. Si me dices algo más igual te puedo decir un ejercicio específico.

    Recuerda que ella tiene que distinguir siempre, en cualquier caso, lo que es juego de lo que no lo es. Y que si le dices que lo suelte, tiene que soltarlo ella, sin que tú tengas que tirar o abrirle la boca.

    En cuanto a la desconfianza, eso sí es podenco puro y duro. Es bastante normal. Si sabes que viene gente, intenta cansarla antes con un buen paseo. Y, en casa, ntenta hacerle ver que la puerta es cosa tuya. Enséñale a sentarse y quedarse quieta alejada de la puerta (pero que ella vea que pasa), no abras hasta que no esté tranquila, y dile a la gente que pase de ella olímpicamente. Diles que ni la miren y que inteneten no hacer movimientos bruscos al principio. Cuando se sienten o estén más tranquilos le dices a ella que salude, y que huela. Obviamente esto hay que hacerlo poquito a poco y no te va a salir del tirón el primer día, pero no te desanimes. Con trabajo mejorará. Hasta cierto punto. Es decir, no creo que mi perra nunca se abalance sobre una visita para pedirle mimos como si fuera el golden retriever de scottex. Pero por mí está bien.

    Con la gente por la calle, más que regañar, intenta ir atento y evitar que pase. Por ejemplo, mi perra casi no ladra a nadie, pero si viene una persona corriendo de frente, pues hay bastantes posibilidades de que ladre o intente morderle un pie… Y al principio pegaba un tirón cada vez que pasaba una bici, un coche, una moto, un monopatín…. Así que lo que hago con ella es, si yo veo que viene un corredor, es decirle que se siente, que se quede quieta y (si llevo) le doy un premio. Normalmente se les nota que van a saltar porque primero suben la cabeza con las orejas muy estiradas porque algo les ha llamado la atención y luego estiran el cuello para alante como si fueran gatos cazando. Lo ideal es que en vez de regañarle, evites que lo haga, haciendo que se centre en otra cosa.

    Y luego piensa que también hay gente y perros que no le gustarán a tu perra. Que mejor si pasa de ellos, menos estrés para ella y para tí, pero oye, si alguna vez le pega cuatro ladridos a un perro, no es ningún drama, que la gente a veces se lleva las manos a la cabeza como si por eso estuvieran fatal educados, y no pasa nada, para eso los llevamos atados.

    Y errores pues ya te digo que habrás cometido un montón, y yo otro tanto, y los que cometeremos, pero lo importante es tener tu actitud, estar dispuesto a trabajar y a dedicarle tiempo a nuestros perros, a aprender con ellos, de ellos y para ellos. Los podencos son perros muy especiales, independientes, con mucha personalidad y no siempre es fácil educarlos, pero precisamente por eso llegar a conectar con ellos es una experiencia muy bonita. Acogiste a tu perra, la adoptaste, la quieres, te preocupas por ella y le dedicas tiempo. No sé los errores que habrás cometido pero seguro que la balanza pesa más en el otro lado. Seguro.

    Eso sí, vamos a intentar alternativas al collar de descarga…¿vale? 😉

    Un abrazo desde el Sur.

    Me gusta

    1. Hola Irene
      Gracias por responder con tanto detalle.
      Ahora intentaré explicarte con más detalles todo lo que hace mi perrita y que quisiera que no hiciera.
      En cuanto a la posesión, empezó a hacerlo incluso teniendo pocos meses.
      Cuando tenía 3 meses estaba paseándola por el parque, cogió como una rama del suelo, quise quitársela para que no se hiciesa daño, pero al acerca la mano me dió una detellada con esos colmillo de aguja.
      No le reñí, ni mucho menos le pegué, pero creo que la perrita ha ido haciéndose fuerte en ese sentido al tener sentirse con control de la situación.
      Aunque tampoco es una perrita que me esté retando a todas horas.

      Como te digo, el «SUELTA» me suele funcionar la mayoría de las veces, aunque gruñe, pero le digo «NO» y puedo quitarle lo que sea.
      Me preguntabas que en qué casos se ponía más posesiva, y su forma de comportarse.
      Si le compro un hueso para morder, automaticamente lo coge y se lo pone bajo la cara y lo protege.
      Se queda mirándonos y si acercas la mano te enseña los dientes.
      Generalmente no se come los huesos de cuero inmediatamente, es decir, se lo doy y tan solo lo lame un poco, pero no empieza a morderlo hasta pasados dos o tres días, y entonces se lo comé en pocas horas.

      He estado probando lo de darle el juguete y quitárselo varias veces, al igual que lo de darle varios juguetes para que entienda que tiene en ese momento no vital para ella.
      Creo que va funcionando ya que noto menos enojo por suparte, pero claro tiempo al tiempo.

      Como ves, en casa no hay mayor problema, la cosa es que llegue a entender que estando en u parque, si tiene un palo o juguete y otro perro se le acerca, pues que no le ataque.
      Lo grande es que si tiene un palo y yo le digo «suelta», efectivamente lo va a soltar, pero inmediatamente se tira a morder al perro que tenga más cerca, sin importar si es grande, pequeño, o un toro.
      Es como una rabieta que le da por que le haya dado la orden de suelta, y lo paga con quien está más cerca.

      Respecto a lo de los ladridos hacia personas de la calle, sigo con tu consejo de redirigir su atención para evitar que eso ocurra, y como dices, si ladra un poco tampoco pasa nada que va atada.

      Un saludo y gracias por tener un blog tan útil.

      Me gusta

  31. Hola de nuevo!
    Con lo que me dices, cositas nuevas que te puedo decir.

    1. La posesión. No es raro, como te dije, incluso en cachorros. Cuando los cachorros se relacionan mucho con otros perros, con perros equilibrados, se llevan algún estufido y aprenden a compartir y otras normas de cortesía perruna. Cuando se relacionan sobre todo con nosotros no siempre pasa eso porque, obviamente, les damos muchas cosas sobre las que no tenemos ningún interés y les consentimos. Igual que cuando son pequeños les hacemos caso tooooodo el rato. Y eso en el fondo no es bueno para ellos, porque el día que tienen que compartir o que no les hacemos caso, se frustran, y como no están acostumbrados a gestionar esa frustración, se enrabietan, como tú dices. Imagina un niño que come dulces siempre que quiere y un día vas y le dices que no. La que te monta ¿no?
    Entonces, yo creo que, como te dije, como suelta cuando se lo dices, la cosa es trabajar para que se vaya acostumbrando y ofrecerle cosas a cambio para que la frustración sea menor.

    Cuando dices que se pone el hueso bajo la cara, ¿es que se tumba encima o que ella está sobre él de pie, con las patas afianzadas y el cuerpo ligéramente hacia adelante? En el primer caso, cuando yo lo he visto, no quiere que se lo quite nadie, sí, pero no es una posesión tan desafiante ni agresiva. El segundo caso, lo es más.

    Con los huesos de cuero yo probaría a hacer eso de darle uno, si se lo coges darle otro, o premios; o esperar a que se ponga un poco tensa y sacar tres y juguetear con ellos super emocionado ignorándola a ella por completo… También tu tienes que ver lo que va funcionando. Y si al final ves que no, que siguen siendo un problema, yo los eliminaría de la ecuación. Hay muchas alternativas para recompensar a tu perra y para que muerda y se limpie los dientes.

    Y con respecto a su comportamiento con otros perros, es más complicado claro. Obviamente lo que trabajes en casa se irá notando fuera también, pero cuando ella no se comporte bien tú tienes que corregirla. Estar pendiente de los signos que preceden a que les tire un mordisco e intentar que se siente, que se quede quieta o chistarle para que cambie su atención. Por eso las órdenes de «aqui» y «siéntate» son tan importantes y no hay que dejar de trabajarlas. Ayudan en un sinfín de situaciones.

    De todas maneras, los palos y los juguetes son de las cosas que más peleas provocan en encuentros caninos.

    Yo siempre me llevo el juguete favorito de ágata al parque de perros pero si hay otros perros no lo saco porque sé que si lo coge otro se va a enfadar. Sólo si es un perro que ella ya conoce y con el que se entiende y juega, lo saco.

    Si hay otros perros, intenta no jugar con ella con palos y además así la animas a que se relacione con otros perros. Si es ella quien lo coge, pues a lo mejor se lo puedes confiscar y guardárselo para dárselo en casa o en otro momento. Así, de nuevo, no es que no lo vuelva a ver. Y para que no lo pague con el mamífero más cercano, puedes probar a quitárselo manteniendo su atención y convertirlo en un juego en el que a cambio reciba algo. (Si hay otro perro quizá un premio no, que también puede ser causa de disputas.) O comenzar otro juego. Mantener su atención y darle una alternativa a la frustración.

    A la mía hay un juego que le encanta (que hacemos sólo si no hay otros perros): le digo que se siente y se quede quieta y ,mientras, voy escondiendo en un árbol grande trocitos pequeños de salchicha o jamón york. Cuando he terminado digo ¡busca! y sale disparada a olfatear.

    Si los palos son un problema, si le quitas un palo aunque no haya otros perros, intenta siempre conseguir que asocie que se lo quites con algo positivo, no con algo negativo, y así cuando se lo quites y haya otros perros, su frustración y su rabieta serán menores.

    Y, como dices, tiempo al tiempo y poco a poco, como es joven es más fácil acostumbrarla. Y además, si lo suelta cuando se lo dices, aunque sea a regañadientes, no es un caso gravísimo. Paciencia, trabajo y aqui me tienes si puedo hacer algo más.

    un abrazo!

    Me gusta

    1. Estoy pensando que quizá también te ayude, si no lo haces, acostumbrarla a esperar. Ponerle la comida, un premio o el hueso de cuero (de más fácil a más difícil, no empieces del tirón con el hueso), pedirle que se siente, que se quede quieta y espere. Si ella se mueve, lo retiras y vuelves a empezar. Por ejemplo, la comida. Yo lo hago con mi perra. Ella se sienta y yo voy bajando el comedero; si se mueve, me incorporo y otra vez a empezar, sin regañarla ni nada. Al final aprende que tiene que estar sentada y tranquila. Y cuando le digo que ya puede, come.

      Esto se lo he enseñado poco a poco, primero a sentarse para que le de las cosas, a sentarse y esperar un poco, después más… y ahora puedo irme de la habitación y cuando vuelvo sigue sentada. (A menos que sea algo muy muy apetitoso que entonces es capaz de cogerlo de mi propio plato, pero vamos avanzando cada día)

      Yo creo que eso también puede ayudar a tu perra a enfrentarse a algunas cosas que le gustan con menos ansiedad y a entender que tiene que recibirlas calmada (eso es importante) y que eres tú quien se las da y un poco quien decide.

      Me gusta

      1. Hola Irene nuevamente,
        Voy a seguir la última recomendación que has añadido a tu respuesta, y te iré contando.
        Lo de la postura que adquiere cuando tiene algo en posesión, creo que es la primera que comentas, la menos grave, pues se pone con acostada y con la cabeza agachada sobre el hueso, y ahí es cuando le digo «suelta» o «fuera», y entonces se aparta gruñendo bajito.
        Seguiré trabajando con eso.

        Voy a explicar, por si a alguien más le puede servir, que uno de los mayores errores que cometí -desde que era cachorra- es que fui demasiado sobreprotector.
        Estando en los parques siempre estaba encima de ella, llamándola para que no se comira esto o aquello -cacas especialmente-, o alejarla de otros perros más grandes que le pudieran hacer daño.
        Yo creo que ese ha sido uno de mis mayores errores, querer anticiparme y no dejar que -en su momento- otro perro le diera un escarmiento para que fuera aprendiendo cosas de perro.
        Creo que he intervenido en exceso, y he podido agravar la parte de la posesión.

        Tal vez el problema de mi sobreprotección ha podido venir a raíz de algo que le ocurrió a la perrita con menos de 2 meses, que creo que no he contado.
        Una noche se metió bajo un sillón, y encajó su cabeza de entre los hierros del mecanismo que eleva las piernas.
        El caso es que no hubo forma de sacarla, ni con ayuda del vecino, ni la policía local, y finalmente los bomberos tuvieron que desmembrar el sillón para sacarla.
        Creo que eso fue un trauma grande para ella, porque se asustó mucho y su respiración mientras estaba atrapada era muy débil, y pensábamos que se estaba muriendo.

        Pero bueno al final no tuvo secuelas físicas, y en fin, creo que mi sobreprotección se debe en parte a este hecho, porque lo pasamos muy mal aquella noche.

        Sigo trabajando con la perrita y espero contarte a medio o largo plazo cómo va la cosa.

        Gracias nuevamente por tu ayuda!

        Me gusta

  32. ¡Pobrecica! Y vaya susto que os tuvisteis que dar, madre mía. Normal. Pero bueno, Carlos, tampoco te fustigues porque errores cometemos todos. Y sobreprotegerlos es algo frecuente. Somos primates y nos sale el insitinto protector, y a veces se nos olvida que son perros, de otra especie, y que son más capaces de lo que pensamos. Pero lo bueno es darse cuenta y hacerlo mejor cuando podemos. Así que paciencia, constancia y amor. Lo maravilloso de los perros es que tienen una capacidad excepcional de vivir el presente y no mirar tanto el pasado. Yo creo que nosotros tenemos que intentar hacer un esfuerzo en ese sentido.

    Un abrazo y no dejes de contarnos cómo os va!

    Me gusta

  33. Buenos dias, tengo una podenquita de 1 año y cinco meses, la adopte acabada de operar de las dos piernas traseras las cuales estaban rotas cuando la entregaron a la perrera habiéndola encontrado así en la carretera. La operación y recuperación fue un éxito,corre como si no hubiera pasado nada.
    Mi podenca Duna, sobre todo tiene mucho miedo al exterior, a la calle, pasear con ella es un suplicio para ella y para mi. Asumo estos miedos y ahora cuando pase el calor buscaré un adiestrador.
    Pero desde San Juan por culpa de los petardos duerme en el baño, y mi pregunta es si debo dejarla dormir ahí o debo cerrar el baño . Muchas gracias

    Me gusta

    1. Hola Carme,
      Qué bonito lo que has hecho por tu podenquita. Qué bonito que con sus dos patitas rotas y operadas haya encontrado un hogar y a alguien dispuesto a buscar un adiestrador para ayudarla. Gracias.

      Es muy normal que los podencos recogidos y más si han vivido experiencias difíciles vengan con miedos. La mía en los paseos le tenía miedo a absolutamente todo. Sin entrar en detalles, creo que la claves fueron tres: por un lado, hacer que ella ganara confianza en sí misma con otras actividades; por otro, afrontar los miedos con paciencia muy progresivamente y, finalmente, hacer que ella confiara en mí. Probablemente cuando estés con el adiestrador trabajaréis todas estas cosas. Te lo digo sólo para que sepas que, aunque puede parecer difícil dejar todos esos miedos atrás, al final se consigue.

      Sobre lo del baño, si para tí no supone una molestia, la dejaría. No es tan raro que a un perro le guste estar en el baño. Son lugares frescos en verano, silenciosos y no muy grandes. Por lo que dices es probable que se sienta segura ahí. Muchos perros se escapan de casa con los petardos, porque entran en pánico (Algún ayuntamiento incluso los ha prohibido por esa razón). Es estupendo que tenga un sitio en casa donde se sienta segura y tranquila.

      La mía, cuando hay ruidos fuertes o algo la asusta, se va a mi cama. La dejo porque no me molesta.

      Puedes mirar otros lugares de la casa en que le guste estar y ponerle en algúno de ellos, a ser posible un rinconcillo recogido, su cama, a ver si le va cogiendo el gusto.

      Lo de cerrar la puerta del baño no es una mala opción, pero yo lo haría prestándole mucha atención a la perra. Igual la ve cerrada, pasa de largo sin más y se va a otro sitio. Pero si le genera estrés o llora, mejor déjala dormir ahí y hazlo más progresivamente. Yo creo que ahora lo primero es que ella se sienta segura.

      Y, aunque se tome bien lo de la puerta del baño cerrada, si vuelve a haber petardos o cosas que la puedan asustar, estate muy pendiente de que ella puede encontrar un sitio (aunque sea el baño) donde estar tranquila.

      Mi perra no soporta los espacios cerrados pero quizá cuando estés con el adiestrador estaría bien preguntarle por el transportín. Si se introduce adecuadamente en la vida del perro puede ser una muy buena solución para que ellos tengan un lugar donde estar tranquilos y seguros. Una pequeña cueva.

      Gracias por escribir y ya nos irás contando. Un abrazo.

      Me gusta

  34. hola que tal,

    Por si mi experiencia puede servir, adopte hace algunos años a un galgo y este año decidí adoptar un compañero para mi galgo, adopte a un podenco pensando que seria un buen compañero para mi galgo.

    Las dos razas de caza, se llevan increíblemente bien y cuando salen al campo juegan mucho, como locos, pero también como habéis comentado por aquí, mi podenco es un Fugas, en la casa no se me despega y es increíblemente cariñoso y muy bueno, pero en el campo hay que tenerlo vigilado por que en un momento se pierde muy rápido.

    Muy difícil de que el instinto de rastreo que tiene sea menor a querer acudir a tu llamada por muy grande sea el regalo que le espera al volver.

    Eso es una asignatura pendiente con el tema de los podencos o mas bien con los perros de caza en general, es solo tener un equilibrio entre tenerlo suelto para que sea alegre con sus cosas y con correa cuando sea conveniente.

    Lo adopte con 4 años y tenia hábitos muy malos pero son perros muy listos y por ejemplo si le enseñas a tranquilizarse para conseguir todo (salir, comer, acariciarlo, etc…) haces que sea un encanto como perro de compañía.

    Si quieres un perro casero un podenco vive bien en un piso pero no es casero en mi opinión (digo casero en plan tranquilo), mi galgo se tira todo el día durmiendo y mi podenco no para de hacer cosas, por ejemplo. Aunque muchos perros que no sean Podencos también son así.

    Creo que son perros inteligentes y nobles, muy cariñosos para familia y niños, pero tienen que ser llevados por personas que tengan claro que tener un perro puede que no sea fácil, cualquier raza y que siempre necesitaran paciencia y tiempo para dedicarles por los menos hasta que pase un tiempo en el cual el perro se habitúe a nosotros y nosotros a ellos. Cambia la conducta de las cosas que no te gustan con paciencia a sabiendas que unas razas están mas predeterminadas a ciertos comportamientos que otras y buscar un equilibrio en buscar aquello que quieres de tu perro y su propia naturaleza.

    Animo a adoptar un podenco, el mio es de tamaño mediano y da mucha alegría en la casa con su energía que ya hacia falta después de tener un galgo dormilón y muy tranquilo, aunque para los dos en el campo todo cambia!!

    Un saludo a todos

    Me gusta

  35. Hola Alex!
    Gracias por compartir la experiencia, siempre es útil. qué maravilla un galgo y un podenco juntos, tiene que ser un gustazo verlos jugar y correr. Nosotros hemos pensado varias veces tener un compi para Ágata pero las circunstancias ahora mismo no son las ideales. Pero me encanta verla en el parque cuando encuentra algún otro perrete que también juega a correr y perseguir. Yo ahí la veo feliz.

    Estoy muy de acuerdo con todo lo que dices. Los podencos son un nervio y hay que saber llevarlos, más que nada para que ellos estén equilibrados. Y sí, las fugas y los instintos de cazador son problemas muy generales.

    Por eso yo creo que lo mejor es lo que dices, saber cuándo y dónde puedes soltar a tu perro. Yo a la mía la suelto aquí en un pinar que está vallado en 3/4 partes. Ya lo conoce así que suele ir pegada a mí, y de vez en cuando se aleja un poco para olfatear. Aquí no hay muchos conejos, pero de vez en cuando sale alguno y, o estoy muy atenta (y la paro antes de que corra, le pongo la correa y entonces vamos las dos tras el conejo) o echa a correr y entonces sí que sí, olvídate. No va a parar hasta que lo pierda o llegue hasta la madriguera.

    Pero si yo me voy a una zona nueva, no la suelto hasta que no tenga muy claro que ella va tranquila y no en modo depredador. Y, muchas veces, no la puedo soltar.

    Sinceramente, yo a veces pienso que tener un podenco en una casa es un poco como tener un ferrari para hacer la compra al súper de al lado… Y aunque sé que mi perra es feliz, se siente segura, nos adora y la adoramos, me encantaría tener una finca gigante para que corriera sin fin. Porque es cuando la veo más feliz. Creo que los podencos pueden vivir en un piso sin problemas (la mía lo hizo durante dos años), pero quizá no entran en la categoría de perro casero-doméstico como otros. Sin embargo, para la mayoría de estos perros la finca no es posible. Las opciones de la mía eran: maltrato, perrera, refugio o adopción. Yo estoy muy feliz de tenerla y creo que ella es todo lo feliz que puede ser un podenco que no caza. Que no es poco.

    Gracias y un abrazo!

    Me gusta

  36. Que penas no haber dado con esta pagina un año antes, aunque la verdad ni sabia que mi cachorro adoptado es un cruce de podenco. En el mes de enero del año que paso adoptamos un cachorro de 3 meses, ya teniamos en casa una perrita de 13 años. Los principios fueron duros, la verdad que tuvimos momentos de desesperación. Leyendo los post se ve que muchos de los problemas se repiten en la conducta de la raza. En el tema pipis el ya vino aprendido en hacerlo en su empapador , el problema fue acostumbrarlo hacer sus cosas en la calle. `Probamos de todo incluso a sacar un empapador usado a la calle jajaja. Al final lo que me dio resultado fue controlar en que momentos hacia sus cosas en casa y anticiparnos sacarlo antes a la calle que se lo hiciera en casa. Costo muchos madrugones y acostarse tarde, por ejemplo después de la salida nocturna que se juntaba con otros perretes en la calle no hacia nada, lo subíamos a casa bebia su agua, y ensuciaba la casa, pues antes que eso ocurriera ,de nuevo a la calle ya sin soltarlo a dar un paseo que olisqueara , hacia sus cosas, premio y para casa. Ya no se hace en casa nada , pero aguanta poco. Siku aprendido abrir puertas, cuando intenta con la de la calle significa me estoy haciendo pipi o popo, si pasas de bajarlo porque la peli esta muy interesante o son las 8 de la mañana del domingo y quieres dormir una horita mas te encontraras un pastelito en el pasillo.
    En cuanto al carácter se lleva bien con otros perros, suele jugar con casi todos, si están sueltos. Pero ahora con 15 meses si van atados o están detrás de la valla muchas veces ladra, y no ladra por juego es mas bien por miedo se pone a la defensiva. Con las personas siempre ha sido miedoso no deja que le acaricien desconocidos, con un año empezó acercarse para que le acaricien los dueños de otros perros de la manada. Pero una caricia cortita que no le soben mucho.
    Para que entiendan, siku fue rescatado junto sus 5 hermanos abandonados en la sierra, dio la casualidad que un 29 de septiembre se acercaron los integrantes de una protectora para ver la nieve y se encontraron a la camada de recién nacidos. ( por eso el nombre siky = hielo en idioma esquimal). Debió estar una temporada con sus hermanos en la protectora y luego en acogida con un voluntario. A los 3 meses lo adoptamos y hasta pasado los 4 meses no salio a la calle por el tema vacunas, error por mi parte no haberlo sacado que viera mundo y conociera ruidos y otras personas en cuanto llego a casa. Yo vivo en un barrio de Madrid pero con espacios para poder soltar al perro.
    Los primeros días fuera de casa se asustaba hasta con el ruido de la persiana que subía la vecina del 5º del edificio de enfrente, una moto era pánico y el ruido de un camión, autobús o similar lo mismo. Bastaba que sentara al perro en la acera a 2 metros del borde del asfalto cuando pasaba un autobús para familiarizarlo con la vida urbana , para que el conductor al llegar a nuestra altura soltara el pussssssssssssss del aire de los frenos y que el perro diera un salto del susto. Poco a poco con paseos va soltando sus miedos aunque aun le quedan, en ocasiones pienso que ademas de miedo le molestan los ruidos fuertes. Esta noche vieja con los cohetes y petardos a escasos metros de la ventana de casa , el perro se asomo con un ligero gruñido a ver que pasaba, al ver que yo me acerque a mirar los fuegos artificiales se quedo tranquilo observando junto a mi la eclosión de colores que a pocos metros estallaban, Abrí la ventana que la función de color y sonido fuera completa y el pobre se mantuvo pensativo contemplando y escuchando a mi lado el pun pun pun de las tracas festivas, hasta que el sonido extruendoso fuera del compás y ritmo de los cohetes que estallaban en frente de nuestras narices, le hizo blincar del sofá a la habitación mas lejana donde se encontraba mi hija . Yo vi el chisporroteo de la mecha de dichoso petardo y estaba advertido pero al pobre siku le pillo totalmente por sorpresa.
    Las llamadas veo que es común en la raza que se hacen los despitados, Yo lo lamo con » siku mira»
    y siku levanta la cabeza y me mira pero vuelve a bajarla para seguir olisqueando jajaja.
    Siempre llevo chuches , chuches de repuesto mas sabrosas, y la pelota que juegue o llamarlo en caso de extremo.
    Lo suelo soltar en un solar que esta cercado sin mucho riesgo de fuga, solo una par de veces se salto la puerta cuando iba a depositar la bolsita de sus cosas en la papelera mas cercana, ya sabe que no me voy a marchar y solo se acerca a la puerta por donde salgo pero olisqueando a ver que encuentra.
    Su manada esta compuesta por perretes de edades parecidas, 3 labradores, 2 weimar, pastor alemán, 1 galgo, dalmata, 3 mestizos de distintos tamaños entre otros
    Sus juegos son peleas entre los perretes, la pelota, correr etc
    la llamada cuando esta jugando es fácil porque como los labradores son muy tragones le llamo a el y vienen todos como fieras a por las chuches. Mas difícil es cuando camina alguien por fuera del vallado o atraviesa por el solar, el esta a la defensiva y guardando se acerca a ladrar o curiosear, sobre todo si es de noche , le llamo y cuesta que venga muchas veces tengo que acercarme yo a la alambrada y decirle con voz amistosa, vamos siku deja de ladrar venga ven y se viene donde estamos todos. Si entra un desconocido , le ladra pero a 3 metros es un poco cagón, y cuando la persona esta distraída se las ingenia a darle un rodeo sigilosamente y olisquear el culo conseguido su cometido ya ignora a la persona, que vergüenza tierra tragame.
    Para irnos a casa uso siku mira y meto la mano en el bolsillo sabe que eso es chuche y suele venir, y si se complica le saco la pelota, a esa si que viene para jugar
    Las chuches especiales las uso para cuando quiero cogerlo , las otas son siempre pienso
    Si el perro ha jugado mas de una hora directo para casa si solo lo sacado media hora que olisquee y haga pipi, le doy una vuelta a la manzana
    Deciros que la pelota la suelo usar cuando estamos solos , jugar con el y que corra, cuando hay mas perros la mayoria de las veces no hace falta pelota. Por eso cuando lo llamo y le muestro la pelota viene porque su amo quiere jugar con el. Y si se me ha olvidado la pelota que uno no es perfecto me funciona el llamarlo y correr en dirección opuesta a el, chillando con alegria riendo, moviendo los brazos , quien me vea pensará a este le falta un tornillo. Pero siku viene corriendo y me quiere mordisquear las mangas y las manos, eso si si le voy agarrar no se deja quiere que le siga jajaja y si le engaño con una chuche que ya se me acabaron se la cambio por un abrazote fuerte y unos mimo.
    Que mas importante de lo que hago que os pueda servir, la comida por ejemplo
    Le enseñado a comer de mi mano, vamos que en ocasiones le doy su pienso de mi mano, de esta manera he conseguido que no se abalance sobre el cuenco del pienso y se lo puedo quitar mientras come que no rechista, tambien es cierto que mi perra de 13 años es la que mas sabe de perros de la casa y fue la que le puso a raya nada mas cruzar por el umbral de la puerta. Y eso que la saca 3 cabezas .
    Pero la comida humana le pirra las cosas como son, si estamos comiendo y se acerca a la mesa me levanto me pongo delante de el y le bloqueo que avance y le hago retroceder a su colchoneta , una vez esta en su cama le digo serio pero con voz tranquila sienta
    Pero aun así, es un perro cabroncete, no te dejes nada a mano que llega a todos lados, en la cocina ya robado de la encimera lo que pilla, si le veo y le digo serio NO se baja, pero cabezón como el solo vuelve al descuido. La ultima fue una caja de bombones ferrero roxe, hasta los pelo, no se comió ni un papel, quedo tan lleno que escondió uno para otro momento, porque apareció otro emboltorio en su colchoneta al dia siguiente, para haberse intoxicado.

    Un saludo a todos

    Me gusta

    1. A mí me gusta mucho este blog porque se habla exclusivamente del podendo, a diferencia de otras webs muy conocidas que hablan de todas las razas pero siempre a nivel muy general.
      Has nombrado dos de los rasgos más típicos;
      – Podenco miedoso. Miedo a estruendos, a la gente que no conoce.
      – Hacerse el loco. Aunque el podenco es obediente, a veces se hace el sordo e ignora la llamada.

      Mi podenca tiene una particularidad, que no he visto en otros podencos, que quiere dominar a cachorros. En realidad ella los ignora, pero a la mínima que se le acerca un cachorro se lo quita de encima mediante el marcaje, pero es demasiado brusca, por lo que desde hace mucho tiempo no la junto con otros cachorros.

      Me gusta

      1. Gracias! Me alegro de que te guste y estoy contigo, las páginas generales están muy bien, pero ls podencos tienen sus particularidades y está muy bien poder compartirlas. A mí al menos me ayuda.

        Por cierto, la mía hace algo parecido, creo. Le pasa con perros muy nerviosos, aunque sólo quieran jugar, perros que se acercan de frente con demasiada energía (aunque vengan de buenas) y con perros excesivamente miedosos. No marca exactamente, pero les pega una especie de revolcón. A ver si lo sé explicar. Les pone una pata en el lomo y gruñendo, pone moflete con moflete y abre y cierra la boca como sin mordiera, pero sin morder, porque está moflete con moflete. Y alguna vez si está medio jugando y el otro se pasa de vueltas, puede tirarle un mordisquillo pero para marcar. No la he juntado mucho con cachorros perrunos, pero sospecho que quizá le pasaría también.

        Mi perra no es dominante, porque si hay un perro tranquilo que se ha hecho con el parque, ella lo sigue sin problemas. Y si los perros la ignoran o se acercan educadamente por detrás (y sin miedo), ella fenomenal. Así que, después de mucho pensar, creo que sencillamente los corrige. Aún así, aunque nunca muerda, los dueños de los otros a veces se lo toman regular, así que tengo cuidado con las presentaciones y siempre estoy pendiente.

        También he visto que si yo saludo al perro antes que ella, ella se lo toma mejor.

        En realidad con esto no se muy bien que hacer. A la perra de mis padres dejé que le pegara el revolcón y fue mano de santo. La otra siempre ladra a la gente de paseo y después del revolcón de mi perra, bastaba que Ágata la mirase para que dejara de ladrar. Creo que la corrigió porque un perro nervioso o con demasiada energía puede ser perjudicial para la manada… Así que, en cierto modo, me parece bien. Por otro lado, no puede ir corrigiendo perros ajenos, lo óptimo sería que a los que no le agraden los ignore. Pero no sé cómo llegar a eso. Y luego ¿lo hace porque está tan equilibrada que reconoce el desequilibrio y lo corrige? o ¿Lo hace porque aún tiene un poco de inseguridad y no quiere un ambiente revolucionado no vaya a ser que pase algo? ¿Lo hace porque quiere que la dejen en paz y ya? ¿Le doy demasiadas vueltas? xD

        Me gusta

    2. Hola Jesús! Yo también veo mucho podenqui en Siku. Cuando hablabas del sonido del autobús al frenar…. madre mía, lo que nos costó que se acostumbrara a eso. Gracias por compartir, siempre es fantástico conocer otras experiencias. Siku tiene mucha suerte. Me alegra que haya dado con alguien que sabe valorarlo y disfrutarlo como se merece!

      Me gusta

  37. Hola, que alegría encontrar esta página!! Tengo una podenca Nutella, de 7 meses, la tenemos desde los 20dias. La verdad es que es obediente en general….. lo único que me trae de cabeza es que a cogido la costumbre de meter debajo de la cama de mi hijo cosas que coge de la basura! He probado mil cosas incluso guardar el cubo debajo del fregadero…. es que no lo entiendo como lo saca!!!??!! Y por más que la regañamos no hay forma. Además se hace pipi y caca ahi también aún que la saques y lo haga fuera a la mañana siguiente tengo el regalito en el mismo sitio. Me podéis dar algún consejo?

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Nuria, perdóname pero a veces se me pasan comentarios sin responder. No sé si seguiréis teniendo los mismos problemas, si es así y quieres volver a comentar algo estaré pendiente. Un abrazo!

      Me gusta

  38. Hola!!!
    Leo este post unos años después de su publicación, y tienes razón! Nosotros adoptamos a un podenco de 5 meses ya hace casi 4 años. Es sin duda el perro que mas dolores de cabeza nos ha dado (y nos da), pero le queremos con locura. Es pura energia…el si que necesita correr maratones a diario! Por suerte a nosotros nos encanta correr y hacer senderismo (vivimos en un pueblo de los pirineos) y ahora recién empezamos con el canicross. Como tu bien dices es un fugista, y parece que cada vez mas…sera que coje confianza, o que algo no estamos haciendo bien. Aun asi, siempre vuelve, pero cuando le da la gana. Otro problemilla que tenemos es que cuando va atado y ve a otro perrito es todo locura, y si el otro se pone a su alcance lo marca (sin morder, pero los dueños se asustan).
    También es muy ansioso, y si va en coche o te paras durante el paseo se pone a llorar como si no hubiera un mañana. Por suerte en casa es otro perro, es tranquilo y muy cuidadoso (bueno cuando era cachorro no, como todos!)
    Por otro lado es super inteligente, que como tu bien dices no es lo mismo que ser obediente. Aprendio el primer dia a no hacer sus cositas en casa (tenia 5 meses), aprende todos los trucos rapidisimo pero los hace si le da la gana, y siempre esta prestando atención a todo lo que pasa a su alrededor.
    Es un perro muy empatico, detecta siempre nuestro estado de humor, y si estamos tristes no se separa de nuestro lado. Es suuuuuper cariñoso, le gusta estar en contacto con la gente, y si hace falta sentarse encima.
    Con los niños es todo paciencia.
    Es un perro que necesita mas atencion, pero nos lo compensa con creces. No podriamos quererle mas!

    Me gusta

    1. Gracias por compartir tu experiencia Sara! Me alegra saber que estáis tan contentos. Los podencos son muy sensibles a pesar de su carácter independiente y es muy bonito ver que valoráis y disfrutáis también esa faceta. Y yo, ya lo he dicho muchas veces, me gusta mucho que Ágata sea independiente. No sólo es un reto, sino que me obliga a estar, en cierto modo, en continua «comunicación» con ella. No hace las cosas solo porque yo lo diga (o las hace a regañadientes, dejándolo claro), no es un «perro robot», venido al mundo para adorarme. Es un ser con el que convivo, con el que negocio, con el que trabajo una relación, que me da muchas cosas desinteresadamente pero también demuestra sus preferencias y gustos y necesidades. Y eso me parece espectacular. Cierto que trabajar con ellos puede ser distinto a trabajar con otros perros, pero como tú dices, las ventajas ganan por goleada. Un abrazo muy fuerte y gracias de nuevo por compartir!

      Me gusta

  39. Con los podencos de las perreras tendrían que hacer como con los paquetes de tabaco y poner fotos de como puede terminar la cosa para los insensatos que se les ocurra adoptar uno. Y a los de las perreras que le dan un podenco a una persona que jamas ha tenido un perro antes habría que darles un premio por los hue*** que tienen. Si estas completamente loco y te gusta dar paseos a toda leche de 10-15 km al día es el perro perfecto y el día que no lo hagas prepárate porque la que se lía es gorda. Yo cuando salgo con el mio a correr me siento como colmillo blanco puesto en una rave puesto de speed hasta las cejas. Verlo correr sin correa (en un recinto cerrado, por supuesto) es lo mas parecido a un documental de la sabana africana que verás en tu vida. En casa es como vivir con un payaso hiperactivo, que no puede vivir si no le prestas atención. Un saludo a todos los que saben lo que es adoptar un podenco con 4- 5 meses que se ha tirado 2 -3 meses en una perrera. Ellos saben perfectamente de lo que hablo.

    Me gusta

    1. Jajajajaja, comparar a un podenco con un cáncer me parece algo verdaderamente excesivo, pero lo entiendo en su contexto. Y estoy de acuerdo en que en asociaciones y perreras deberían dar más información, cuando es posible, sobre las razas y el carácter de los perros. Estoy harta de ver asociaciones que te dicen que un galgo y un podenco pueden vivir en pisos sin ningún problema. Y así es, si estás dispuesto a dedicarles el tiempo que necesitan. De todas maneras, tu experiencia con tu perro es distinta de la mía. Ágata en casa es un mueble, menos algún arrebato ocasional de juego que le da. Y te aseguro que yo no salgo a correr con ella ni nada parecido. Cuando vivíamos en un piso le daba tres paseos al día, uno de ellos de casi dos horas al parque de perros o a la playa, para que se echara sus carreras (media hora de ida, media de vuelta y una hora campando por ahí). Ahora que tengo jardín la saco mínimo una hora todos los días y, cuando puedo, vamos al parque o a la playa. Pero vamos, que yo voy andando a mi ritmo no en plan espidifrénica. xD También hay que considerar que lo que tú tienes es un cachorro; Ágata tiene ya tres años y se ha calmado bastante. Si me aceptas un consejo, sobre lo de que no pueda vivir sin ti, es cachorro y es normal. Pero si le creas una rutina disciplinada, al final lo pillará. Ágata sabe, por ejemplo, que cuando me pongo con el ordenador no hay nada que hacer y no me molesta. Sin embargo todos los días a las seis de la tarde jugamos un buen rato. Si llegan las seis, esté haciendo lo que esté haciendo, ella viene a pedir juego. Pero vamos, que estoy de acuerdo contigo en que un podenco para alguien primerizo sería un reto, y que desde luego es un perro para gente que esté dispuesta a dedicarle tiempo. Que tampoco es para tanto. Yo no le recomendaría tener perro (ninguno) a nadie que no pueda dedicarle al menos una hora al día con calidad. Por otra parte, recibir información o buscarla es muy importante con cualquier raza. Tener un perro con un nivel alto de energía y no saber darle sus momentos de ejercicio (y de relax) puede derivar en problemas de comportamiento, ya sea podenco, galgo o perro pastor. Y añadir que es muy importante encontrar el equilibrio, porque lo mismo puede pasar si ejercitamos o estimulamos al perro de más. Las sustancias químicas que libera un perro al «entrar en acción» son acumulativas, por lo que si lo sobre ejercitamos a diario «para que se canse» podemos acabar con el resultado opuesto. Eso me gusta aclararlo no sea que ahora la gente se vuelva loca a maratones con el perro 🙂 Pero vamos, que tienes un cachorrazo de podenco, toca lo que toca, jajajaja, así que ánimo y a disfrutarlo!

      Me gusta

  40. Yo encontre al mio con 2 meses en medio del monte apunto de morir de deshidratación. En un principio como ya tenia una perrita intentamos buscarle una casa pero nos encariñamos con el apesar de lo cafre que era.
    Yo he de decir que por lo menos este perro en concreto (un podenco de 30kg de pura fibra) no es para cualquiera. En un principio tuvimos la suerte de tener un patio donde se quedaba cuando estaba solo y dentro de casa por las noches y mientras estabamos nosotros, como todos los perros pequeños intentan morderlo todo y jugar con lo que ven, esto en un podenco multiplicalo por 10. Aprendio rapidisimo a hacer sus necesidades donde debia y todo lo demas, pero todo esto sin el ejercicio fisico hubiera sido imposible, de hecho hoy en dia con 4 años si un dia no lo sacas es pesadisimo.
    Actualmente corre 4 veces en semana y hace un total de 40 kms semanales, tengo la suerte de que me gusta el deporte. El resto de los dias con un paseo largo le basta. No digo que tengas que hacer lo mismo con todos los podencos, pero si no llevas una vida activa piensatelo antes de adoptar uno.

    Me gusta

  41. ¡¡Qué suerte tuvo vuestro podenco!! Es lo que tienen las acogidas temporales… Que a veces es muy difícil no encariñarte y más si es un podenqui!! Estoy de acuerdo con todo lo que dices. La mía también pasea una hora mínimo al día. Y los días que puedo, parque o playa o campo o lo que sea, a correr y a jugar, a olfatear y a perseguir cosas. Dependerá de cada podenco también, pero desde luego no es para la gente que saca a los perros diez minutos a hacer un pipí mientras habla por el móvil. Es un perro para quien le guste tener perro y pasar tiempo con él en la calle. A mí me gusta porque yo no soy demasiado activa, soy de hecho bastante perezosa, paso muchas horas trabajando en el ordenador y Ágata me obliga a salir, a moverme y a que me de el aire. Y disfruto mucho esos ratos con ella. Muchísimo. Me cargan las pilas y me ponen de buen humor. Pero eso sí, lo que tú dices, como algún día me retrase o por lo que sea el paseo sea más corto…. me lo hace pagar xD.

    Muchas gracias por comentar y un abrazo!

    Me gusta

  42. Hola. Nuestra podenca se llama Kanu. Recogida hace seis meses en Andalucia estaba abandonada vagando por una carretera, le habían arrancado el chip del cuello donde tenia un corte muy feo, malherida y famélica. En Madrid la curamos; el veterinario nos dijo que tendria cerca de cuatro años. Al poco tiempo se recuperó del todo. Y se ha adaptado a su nueva familia perfectamente. Es grande, pura raza, preciosa y buenísima. Desde el principio hizo de todo fuera de casa (salvo unos pocos pises al principio en el parquet que tuvimos que poner nuevo en la zona en cuestion). Ahora es super regular cada vez que bajamos al parque. Es supercariñosa con todo el mundo, con la familia y con toda la gente en la calle. No tiene ningun problema con los demas perros. En casa no da una guerra. Le encantan los mimos y jugar, no rompe nada y si no hay otro plan se tumba en su colchón y se tira horas durmiendo. Cuando salimos no tira de la correa y va a tu lado perfectamente, obedece a la llamada muy bien, pero si está husmeando por los rincones del parque o los jardines hasta que no ha acabado de conseguir lo que quiere (un trozo de pan en el suelo, olisquear un rastro, perseguir una lagartija), no vuelve. Y juega contigo: juega al «cogeme si puedes» si la persigues. Pero sabe que si te plantas y la llamas con voz de mando, sin nerviosismo, vuelve rauda. Es una perra genial y yo creo que es una cuestion de confianza mutua: yo confio en ella y la dejo libre y confio en que cuando la llame va a volver y pienso que ella sabe que si me obedece todo le va a ir bien (casa, comida, cariño) y que le compensa seguir conmigo. Y asi nos va muy bien a los dos.
    La prueba del fuego es salir al campo: Siempre que hemos salido a campo abierto, al monte, a extensiones al aire libre, se ha escapado en cuanto a visto u olido el rastro de un conejo o de otro animal salvaje y ha desaparecido tras su presa. Le sale el instinto cazador desde lo más profundo. Siempre ha vuelto hasta ahora, al cabo de un tiempo, pero vaya sustos que nos da y además esas escapadas pueden ser muy peligrosas. Pero seguiremos saliendo al monte y a la sierra y a correr por los campos porque esa es su vida y asi debe ser.
    Nada más, solo compartirlo con todos.

    Me gusta

    1. Muchas gracias por compartir tu experiencia! Kanu tuvo mucha suerte, y me alegra mucho cuando la gente comparte experiencias tan positivas. Los podencos son unos compañeros maravillosos e incluso muy obedientes… salvo por la sordera transitoria cuando se les cruza un conejo… jajajaja creo que ahí casi todos nos podemos sentir identificados. Pero es lo que tu dices, yo creo que es algo con lo que hay que contar y tener cuidado… sin perder de vista que de pocas cosas disfrutan tanto los podencos como de una buena carrera por el campo…

      Gracias y un abrazo desde el Sur!

      Me gusta

  43. Hola!
    Enhorabuena por el blog, anoche estuve leyendo y me he quedado con mucha información.
    Quería comentar una cosilla respecto a nuestro caso, no sé si ya se habrá escrito sobre ello y si es así, pido disculpas de antemano 🙂
    En febrero acogimos a un podenco ibicenco y nos ha sorprendido muchísimo.
    Solo se hizo caca el primer día (tenía diarrea)y eso que nos lo trajimos a casa desnutrido y deshidratado,ya que se lo encontraron por la calle en unas condiciones extremas.
    Con paciencia y ejercicios con premios,responde a su nombre, se tumba cuando se lo pedimos,va a su sitio cuando le indicamos con el dedo su cama, mira cuando se lo decimos y da la pata últimamente.
    El problema es que es imposible que se siente, lo hemos intentado y creemos que no sabe, al decirle «sienta» se tumba todas las veces,hemos intentado empujarle con el dedo o hacerlo en esquinas con poco espacio y es imposible.
    Otro problema que tenemos últimamente es que le damos unos buenos paseos y le soltamos un buen rato en los pipicans para que corra y al llegar a casa en vez de dormirse como hacía antes, se desvela y no para de mordernos y de ladrar para llamar nuestra atención. No sabemos como gestionarlo ni sabemos que le ocurre. Le hacemos gongs con comida para que se canse, jugamos un rato con el y no hay manera, le reñimos y piensa que estamos jugando.
    En fin, no se si es que solo busca mimos y quiere contacto.
    Un saludo y gracias de antemano

    Me gusta

    1. Hola Jorge,
      Gracias por escribir, me alegra que el blog te haya sido útil. Lo de que el perro se siente…Yo no le daría muchas vueltas, los podencos son muy listos y pillan en seguida las cosas. Lo tenéis hace unos meses y por lo que me cuentas no llegó en muy buenas condiciones, así que al menos por lo que me dices parece que estáis haciendo las cosas bien y creeme que si seguís trabajando aún veréis muchas mejoras.
      Que no se siente no es en absoluto raro. De hecho, mucha gente piensa que su perro sabe sentarse porque le da una orden y se sienta, le da otra y se tumba, le da otra y gira… pero no pueden hacer que el perro pase de tumbado a sentado ¿Por qué? Porque en realidad el perro no ha aprendido las órdenes sino una progresión.
      La forma de enseñarle a que se siente es más o menos la que me dices. A mi la manera que más me gusta es la primera que aparece en este vídeo (te busco un vídeo porque va a ser más fácil) https://www.youtube.com/watch?v=HVlKg5Y-PmQ
      Pero es posible que si tu perro ya sabe que al tumbarse tiene premio, se tumbe y no entienda muy bien por qué no se lo das y se frustre. Puedes probar a cambiar de escenario (hacerlo en el paseo por ejemplo o en el parque) o en un contexto distinto… o con un juguete que le guste (si lo otro lo haces con premios)… Y eso tampoco funciona yo lo dejaría y le enseñaría otras órdenes distintas con otras posturas distintas. Quizá de esa manera tu perro entienda que tiene que hacer otras cosas. Por ejemplo: yo juego con Ágata últimamente a que que pongo velas (apagadas) y ella las tiene que tirar con la pata en el orden que yo le digo. Eso lo ha podido aprender porque en un momento dado su cerebro hizo “clic” y entendió que cuando yo le digo “venga vamos a jugar” y saco algo, tiene que adivinar el juego primero y probar cosas (el primer día olía las velas, les daba con el morro… cuando por fin las tocó con la pata y yo dije ¡Bien! su cara cambió y entendió que tenía que probar cosas con su pata. Pero esto es posible porque ella ha aprendido que hay muchas formas de interactuar con las cosas en nuestros juegos. Yo creo que practicar otras órdenes (que de la pata, que se ponga a dos patas, que suba o baje de los sitios, lo que sea) quizá le ayude a entender que hay diferentes formas de obtener premios y que cuando no lo consigue con lo que conoce, tiene que pensar algo nuevo.
      Otra forma es esperar a que se siente él solo y entonces decirle la palabra que hayáis elegido haciéndole grandes fiestas y diciéndole que muy bien.
      Y, una última, si conocéis a alguien con perro que se sepa la orden y se lleve bien con vuestro perro, no hay nada como ponerlos juntos y darle premios al otro porque se sienta. El vuestro acabará por imitar su comportamiento.

      Sobre lo de la energía, no me dices la edad que tiene. ¿Es jovencito? Los podencos pueden tener mucha energía, sobre todo de cachorros. Mi recomendación es que intentéis no regañar al perro. Si se lo toma en serio no es lo más efectivo, y si se lo toma a coña, y le dáis la atención que quiere, es catastrófico. Lo mejor es ignorarlo cuando reclama vuestra atención de forma inadecuada. Pero ni mirarlo. De hecho si miráis hacia arriba y en dirección contraria ya, ideal (que es lo que hacen los perros cuando se ignoran, le ponen mucho desdén dramático). Si sale sus horas y hace su ejercicio, no podéis responder y hacerle caso cada vez que lo pida o será un tirano. Entiendo que por la noche es muy difícil de ignorar (lo he vivido) pero si estáis seguros de que no necesita salir, probad y aguantad. Pero si aguantais, hacedlo hasta el final, o aprenderá que insistiendo 15 minutos o 20 lo consigue.

      Estableced vosotros los horarios de juego (también a lo largo del día) y dentro de lo posible mantenedlos como rutina y que aprenda que cuando no estáis para jugar da igual lo que insista (lo aprenderá rápido).

      También puede ayudar que antes de iros a dormir intentéis no activarlo. Es decir, que el paseo de la noche, por ejemplo, sea más de oler que de correr… Cosas que ejerciten su mente y su nariz pero sin excitación. Yo tengo jardín ahora, pero si no le compraría a Ágata (o le haría) una alfombra olfativa para esos momentos en que quiero que juegue y se entretenga pero no que se vuelva loca perdida.

      Y, finalmente, lo que dices. Ten presente que no lleva mucho tiempo con vosotros, que se está adaptando, que supongo que es jovencito, que nosotros no siempre sabemos explicarles lo que queremos, y que quizá solo quiere atención y mimos. No hay que enfadarse, solo enseñarle que podéis estar juntos y tranquilos y que cada cosa tiene su momento.

      Espero haber sido de alguna ayuda y ya sabes que aquí siempre hay gente pululando con problemas parecidos, así que si necesitas algo más o quieres contarnos cómo evoluciona, aquí estamos!

      Un abrazo desde el Sur

      Me gusta

  44. Hola Irene!!

    Que alegría dar con tu blog, llevo horas (¡¡de varios días!!) navegando por él y los comentarios. Súper instructivo, y sobretodo muy inspirador (ahora me siento más comprendida y menos sola, jajajaja!!).

    Acabo de adoptar (hace dos meses) un precioso podenco ibicenco, Limón. Ahora tiene 4 meses. ¡Menudo desafío! Tras un schnauzer, un cocker y un spaniel… ¡¡Madre mía que terremoto!!
    Me decidí a adoptar un perrito (en mi casa siempre se han comprado) porque creo que hay mucha labor que hacer y qué os voy a decir. Hay días que me lo comía y días que digo ¿por qué no me lo comería ayer?

    Decimos que es «disperso» porque hace caso a lo que quiere – y por ende aprende o ejecuta lo que quiere. También decimos con mucha sorna que es sordo, porque escucha también lo que le interesa.

    He leído que paciencia, paciencia y más paciencia. Y que a comportamientos negativos ignorarlos como me ignora él a mí cuando quiere – por ahí voy bien. A perseverante no me gana nadie aunque este perro sea como mi némesis.
    (Sueno un poco bruta, pero seguro que entendéis que le quiero con locura, pero hay momentos que te desquicia).

    Realmente solo tengo una cuestión en la que a lo mejor me podéis echar una mano. Siempre he tenido perros bajo la misma filosofía: que vivan al máximo de sus posibilidades, que sean felices, educados y que lleven una vida plena.
    Yo viajo mucho, mucho tanto por trabajo como por placer, y de momento Limón viene a los de placer (y en dos meses, han sido muchos).

    Y creo que he cometido un error y ahora nos está afectando en nuestra vida cotidiana. Os explico.

    Además de viajar mucho, los fines de semana tengo casa en la sierra. Y es el perro más feliz del mundo. El problema viene en que después de estar en montes perdidos en Burgos, (siguiendo rastros y jugando en pradera abierta), de conocer la playa (¡¡que miedo le dio, como nos reimos, pobrecito!!) y de pasar muchos fines de semana en la sierra, yo entre semana vivo en Madrid capital y claro, ya entiendo que no es lo mismo.

    No hay manera de que quiera salir a la calle. En cuanto no es campo, ve el arnés y sale al galope al cesto que le pille más lejos. Tengo que sacarle a tirones por el portal, y en la calle solo camina sí ve un perro al que saludar. Tirando del perro por la calle voy.
    Da igual lo mucho que le anime, que le de mimos cuando corretee, o que le de golosinas a modo de soborno por haberlo hecho fenomenal.

    Entiendo que ha podido ser un error mío al sacarle tan temprano al campo y no hacerle antes a la ciudad. Es miedoso, pero no es que le dé pánico salir, porque se asusta de cosas muy puntuañes. Es que no es campo, y no hay manera!!

    Por supuesto el pis y la caca en la calle con la calma. He conseguido que entienda (por fin) que si lo hace en la calle tiene premio y me ha costado un mes y muchas, muchas horas en la calle. Que entienda que solo se hace en la calle, ya con paciencia y poco a poco.

    Pero realmente me preocupa este tema de pasear por Madrid (y ojo, que una vez al día va al retiro), porque parece que paseamos porque me hace infinita ilusión a mi y a él es como una tortura!
    Cinco veces al día le saco, que se dice pronto, y cada una de ellas así, y la que peor la primera de la mañana. Me estoy poniendo fuerte de tirar de Limoncito.

    Algun@ madre/padre de podenco por aquí que pueda echarme una mano!?

    Gracias, y nos vemos por aquí!!

    Me gusta

    1. Hola Carla,
      Pues lo has descrito a la perfección: paciencia, paciencia y perseverancia (y un poco más de paciencia). Limón es muy afortunado de contar con alguien que entienda eso tan bien.

      ¿Tu némesis? jajjajajaja Lo entiendo perfectamente. Yo me pasé noches larguísimas llorando los primeros meses con Ágata y sus miedos, sus fugas y su ansiedad por separación. Pero aquí estamos. Y es un gustazo (lo que no significa que algún día yo también me pregunte ¿por qué no me la he comido? Me ha encantado eso xD).

      Primero, una pregunta. ¿Al campo sale con arnés? Porque si no, igual es el arnés y no la calle. Que ríete pero hay podencos muy especialitos. La mía por ejemplo, que como el mosquetón de la correa le toque el lomo o bien deja de andar o bien se mueve como un gato con un celo pegado en un costado.

      Si seguro que no es el arnés, yo te puedo hablar de mi experiencia, que en cierto modo es similar. Cuando la adopté vivía en una casa con jardín en la playa. Imagínate, todos los días al sol, en el césped y todos los paseos trotando como loca por la playa o por el campo. Y al año nos mudamos a Cádiz centro. A un piso. Con la playa prohibida terminantemente y el parque de perros más cercano a media hora de casa. Mi perra era muy miedosa. No fue nada fácil. El ruido, la gente, los coches, las aceras… No le disgustaba salir pero en cuanto algo no le agradaba quería volver a casa del tirón. Estuvimos ahí dos años viviendo. Poco a poco se le pasó. Descubrió suculentas esquinas olorosas, que había ratas correteando por la noche entre las palmeras del paseo del puerto, que en la plaza de la frutería hacían prácticas de vuelo los gorriones… Y empezó a tirar para decirme gira aquí que quiero ver algo, o vamos donde ayer encontramos aquello… No hice nada especial. Paciencia, intentar no forzarla demasiado, ni abrumarla con información o emociones, buscar calles más tranquilas, rincones interesantes (la plaza donde dan de comer a las palomas por ejemplo….), espacios menos ruidosos… Eso y premios. Lo suyo es intentar que huela, porque los perros, con todo lo listos que son, solo pueden hacer una cosa a la vez. Y si tiene la cabeza procesando información mientras olisquea, no está asustado ni en pánico ni a otras cosas. Está en el momento.

      Pensaré a ver si se me ocurre algo, o a lo mejor alguien de por aquí tiene alguna experiencia parecida. Lo que sí te puedo asegurar es que tienes la actitud perfecta, la disposición, la paciencia y la voluntad, así que creo que al final domarás a Limoncillo.

      Si le gusta estar con otros perros, a lo mejor ayudaría que lo pasearas con otro perro. Si no tienes a nadie que te pueda prestar a su perro para el experimento, podías probar a llamar a un
      paseador, pagarle el paseo (que suelen ser 6 o 7 euros) y probar a ir con él y sus perros, a ver si ves alguna diferencia. Sé que suena raro, a mi no me suele importar que me tomen por loca, pero aún así no creo que un paseador lo hiciera, ven de todo.

      Acabo de releer que tu perro tiene cuatro meses. A los cuatro meses aproximadamente, algunos autores (César Millán entre ellos) hablan de que los perros entran en una fase de miedos (tienen una antes cuando son muy cachorros), que es normal y se les pasa. Otros hablan de una especial sensibilidad y recomiendan dosificar los estímulos. También he leído cosas así en foros de caza (que tampoco es que sean ciencia pura). Podría ser por eso, o tener que ver. En este caso, es importante que no dejes que sus miedos venzan (que dirijan su conducta o la tuya) y, sin forzar, seguir con el adiestramiento positivo.

      Y recuerda que siempre puedes consultar con un adiestrador para que te de algunas pautas. Es una edad muy sensible.

      Ya me contarás cómo va, y a ver si a alguien más le ha pasado o puede contarnos más sobre esta fase de los perretes, y olé esos 5 paseos, que yo cuando nos mudamos al piso estaba igual (luego pasamos a 4 y finalmente a 3) y esa paciencia para los pipís en la calle. Limón tiene una super mamá.

      Un abrazo desde el Sur!

      Me gusta

      1. ¡Muchas gracias por tu respuesta, Irene!
        No te dije, que Ágata es preciosisima, se la ve sana feliz y plena, y que menuda suerte de mamá le ha tocado, y menuda suerte tenemos el resto de madres y padres de podenco (así nos llamo, porque los dragones de Kaleshi eran un desafio al nivel adoptar un podenco y nadie te avisa de esto cuando les adoptas) – ya me he dispersado, perdón – de dar con tu blog y poder aprender tantisimas cosas útiles.

        Que sepas que acabo de pasarselo a mi chico, y va a ser lectura obligada – que estamos en la fase de mamá regaña, educa, alimenta, lleva al vet y se le está quedando tipín de los paseos con Limón – papá consiente y juega con el Little terrorist y un pasito pa’ lante y otro pa’ atrás.

        Poco a poco.

        En el caso de Limón, sí te digo la verdad y siendo muy bruta lo que tiene es mucho cuento y mucha tontería. Limón tuvo «suerte» dadas las ciscunstancias. Es un cachorro de una camada que junto con su hermano (ya adoptado también por una familia maravillosa) no pudieron venderlos (eso supongo, es de Almería, tiene pinta de que iba para caza) y los dejaron recien nacidos en una caja en la puerta de un veterinario. Dentro de ser un cabrón/@ y no tener la decencia de pedir que te ayude una protectora no las ha pasado canutas.
        Los trajeron a Madrid y los criaron a ambos con biberón en una casa de acojida maravillosa, con una señora amorosa a la que se le caían las lágrimas cuando me lo dio. Pienso en ella cada día, yo no sé sí podría.

        Vuelvo a lo que iba. Limón es podenco puro, y tiene el caracter. Pero dentro de eso no tiene los miedos que leo en tu blog. ¿Es cobardica? el que más, y sí me apuras, nenaza como él solo (ejemplo, aullidos al cortarle las uñas el vet) o por sujetarle porque él está haciendo cosas más interesantes y no quiere que le sujetes. Aquí ajo y agua, te sujeto el tiempo que me de la gana y te aguantas porque eres pelín maleducado.
        Dentro de eso, no tiene miedos, ni pánicos y es un cachorrazo explorador.

        Se cabrea con la gente en la calle porque no le saludan, por ejemplo. Intento elegir mis batallas, porque como no se le ocurre una buena (de verdad, eh, que todo son putadas jajaja) me paso la vida regañándole y corrigiéndole y afrontaré el «por favor, no toque a mi perro» más adelante. Le encantan los niños casi más que los perros, y menos mal que este descubrimiento lo hice con una familia maravillosa a la que no le importó que Limón le diese 4 besos y que le disculparon mucho con la bronca que le eché por no respetar ni las distancias ni los saludos.
        Al final, le tengo hace dos meses y nos estamos conociendo también.

        Ahora afronto varias batallas:

        – Ser el basuras / aspirador definitivo da igual donde esté (negra me tiene, parece que no ha comido en su vida) – acepto todos los consejos del mundo aquí porque es muy joven para ponerle un bozal y me da pena, pero le saco de todo de la boca huesos de aceituna, trozos de cemento, algun cristal (puede parecer que vou despistada por la calle y voy con 4000 mil ojos, pero el tío es como una lagartija)

        – En Madrid se pasea, que no todo es campo en la vida.

        – Pis y caca en la calle – o entender que se puede hacer en la calle (Madrid, explico este matiz más adelante) y hay premio (pis conseguido aunque preferencia en casa, caca ya se puede estar muriendo que el tío no lo hace en la calle)

        – Respetar mis horas de trabajo (cómo tú, trabajo en casa cuando estoy en Madrid – por eso adopté un perro ahora mismo, porque tengo tiempo de estar con él y no va a pasar 8 horas solo siendo un bebé que me parece una burrada con ciertas edades en perros. Seguramente a partir de septiembre cambie de curro y las cosas cambien) así que yo le paseo 5 veces los días que puedo, 4 mínimo los días que tengo cosas que hacer y él tiene que entender que se puede jugar sólo y que no tiene que estar conmigo las 24h del día (también es podencazo independiente, ojo). La nueva moda cuando viene y le ignoro es morder los cables del ordenador. Lo unico que me funciona en este sentido, y aunque no soy partidaria de los azotes en los cuartos traseros, es que como tiene que llamarme la atención son dos veces de NO y sacarle y a la tercera NO y azote. Es llamada de atención, distraerle no vale. No hay nada que le guste más que buscarme las cosquillas y desafiarme, así que el soborno aquí no vale. Sacarle de la habitación y sobornarle fuera, tampoco. Quiere que deje de trabajar. Así que así lo estoy haciendo, porque no he encontrado otra manera. Acepto todos los consejos aquí.

        – Dejar de comerse la pared (está perfectamente sano, ojo, no le falta calcio – es maldad podenquil) – es como las termitas. Tengo miedo que un día me descuide 4 minutos y llegue a casa del vecino. He leído que el vick vaporub hace que no vuelvan a acercarse por el olor. ¿Alguien lo ha probado? Algún truco? Porque os diré que a cabrona no me gana nadie y lo hace por joder, y le quiero con locura, pero me falta el canto de un duro para frotarle los dos boquetes con una guindilla. Mi padre me frotaba a mí las uñas para que no me las mordiese con cayena, yo me las seguía mordiendo y no se ha muerto nadie. Sana como un roble, eso sí, me estanta el picante. Y como no creo que limón vaya a darse a las fajitas, no me parece algo preocupante.

        (Apunte, lo de que es mi némesis es porque sí es cierto que los perros se parecen a sus dueños, tiene el mismo caracter que yo. Y me imagino que sufrís el «enfado del podenco» de me has regañado, preparate a morir porque se me va a ocurrir alguna cabronada y va a ser muy dificil que me regañes sin enfadarte tú porque va a ser tan malo tan malo, que es que no te lo esperas – y mañana te reirás de mi ocurrencia, pero cuando lo veas, muajajaja).

        En cuanto lo que comentabas del arnés, bien visto, pero siento decirte que no es el arnés porque siempre le saco con él. Cuando estamos en la casa de la sierra me espera en la puerta y se deja poner el arnes mientras da saltos diciendo «que nos vamos, que nos vamos, madre mía que nos vamos».

        Por eso te digo que creo que es tontería y que ajo y agua y a mí no me quedan más narices que aguantar y que se acostumbre.
        Otro ejemplo de «la tontería» y de que sabe latín, es cuando ve el coche. Sabe que se va, presumiblemente a un sitio divertido. Y cuando vuelve a Madrid, y le abro la puerta del coche salta de nuevo a los asientos de atrás y se tumba en plan «paso, que no me bajo, llevadme a otro sitio».

        Y sí aún no te has dormido con la perorata que te estoy soltando (perdón, eh, es que no sabes lo comprendida que me siento, jajajajaja), lo que me quedaba del pis y caca. En el campo (me refiero a cesped, y no asfalto) sin ningún problema, es automático.
        También entiendo que no levanta ni la pata, así que todavia no marca y es más complicado. Seguiré trabajando.
        Hace no mucho hablaba con una chica en la calle y me dijo que para ella fue lo mismo que hasta los seis ocho meses no lo consiguió y que llegó a bajarse con el empapador a la calle. Que al final todo cae por su peso y que paciencia.

        Solo tengo un consuelo sólido, porque no hay quien consiga entrenar con este perro (tiene la atención de un calamar, no me aguanta la mirada antes de distraerse más de 3 segundos) es que mi única enseñanza sólida a este podenquitoes que como es la cosa más hambrona, pedigüeña y bandida de este mundo, y no aguanto a un perro que pida mientras como es que en lo que yo esté comiendo él está en su cesto. Sin moverse. Y cuando acabo (lo que viene siendo un soborno) prueba algo de lo que yo he comido. Y lo he conseguido. Me ve con la bandeja y se va a su cesto.

        Así que ahora voy a las terrazas a comer con su cesto y la gente me mira como si estuviese loca, pero bueno. Que adopten un podenco y luego me cuenten lo loca que estoy… ¡jajajaja!

        Gracias por tu tiempo y tu dedicación y compartir todo lo que sabes.
        Estoy segura que no es fácil y que gestionar este blog te quitará mucho tiempo de tu vida.
        Mil besos desde madrid!

        Me gusta

      2. Carla, llevo un lío de entradas que no se cuáles van antes y cuáles después! Que entre lo del cachorro y que he estado de viaje no he tenido mucho tiempo para contestar (salvo lo de la ansiedad de estar solo en casita, que me parecía importante porque he estado ahí yo también)… Y me has dejado bastantes comentarios (que me encanta) Sé que ya no es una aspiradora (lo he visto en otra entrada) y que pasea mejor, no sé cómo van los pipís. Bueno, si hay alguna otra cosa que quieras comentar, ya estaré pendiente 😀

        Me gusta

      3. Apunte rápido que me he dejado – igualita de dispersa que Limón – con perros sale mejor, pero es basicamente lo mismo.
        No va concentrado en pasear. Va concentrado en jugar y no pasea ninguno! jajajaj

        Me gusta

    2. Hola Carla, te contesto por aquí porque wordpress se me ha vuelto loco y me saca los comentarios donde quiere! En fin…

      Me he reido mucho con tu prolija explicación. Mi diagnóstico principal es que tienes un cachorro (qué lista soy eh?), no, en serio, que hay que ir poniendole límites, claro, pero que trastadas va a hacer porque se aburre, porque explora, porque no tiene dedos ni pulgares y se relaciona con el mundo así… Así que hay que tener un margen de comprensión para el pequeño gremblin. (Mañana nosotros adoptamos un cachorrito nuevo así que te lo digo a tí y me lo digo a mí para mentalizarme).

      En general yo, como sabes, no soy partidaria del NO ni de castigos ni azotes. Pueden mermar la relación de confianza de tu perro en tí, pueden no entender qué estar haciendo mal y que solo los confundamos o pueden incluso reforzar un comportamiento porque les damos atención… Sé que decirle a un perro que no de vez en cuando no tiene por qué dejarlo traumatizado de por vida, pero piensa que cuando Ágata llegó estaba tan destrozada que tuve buscar maneras de entenderme con ella siempre sin alterarla, sin asustarla y desde las más absoluta calma (y tenía muchos problemas de comportamiento), por eso sé que se puede.

      En la medida de tus posibilidades, yo intentaría más evitar que determinadas cosas puedan ocurrir (¿Hay alguna manera de que el cable del ordenador no esté a su alcance?) y darle alternativas que os satisfagan a los dos. Ya te digo que mañana, si todo va bien, recogemos un cachorro. Yo he pasado estos días adaptando mi casa, cambiando muebles de sitio, quitando alfombras, escondiendo cables y enchufes… Es un poco lo que toca. Como si llegara un niño.

      La efectividad de los sobornos y los premios es bastante relativa, depende de cómo se usen. Pero si ya has conseguido que esté calmado mientras comes en su cesto (gran éxito, por cierto)… ¿Y si pruebas a llevarle el cesto a la habitación donde trabajas? O a darle alguna alternativa, un juguete muy especial que le encante pero que solo se lo dejes mientras estás currando…

      Con los paseos, es muy normal que quiera jugar y saludar, es lo que toca. Lógicamente tendrás que enseñarle a no subirse encima de la gente, pero a su edad es súper normal, no sabes la suerte que tienes. Sonríe mucho, explica que es un cachorro y no seas dura con él. Ahora para él todo es un juego, y tiene que ser así, los cachorros aprenden jugando. Y si cuando va con perros es igual, también es estupendo, si les da mucho por saco ya se encargarán ellos de explicarle cómo ser más educado.

      Dándole vueltas a lo de que le cuesta más salir a pasear en la ciudad, puede tener que ver con que el número de estímulos es mucho mayor. ¿Has probado a sacarlo y dejarle que huela lo que quiera, haga lo que quiera y vaya a donde quiera (siempre que no sea de vuelta a casa) desde que pone una pata fuera de la puerta? Los perretes cuando salen van consolidando terreno y a lo mejor necesita ir ampliando el radio de acción más progresivamente… ¿Puede ser? Prueba un día. Lo que dure el paseo normalmente pero que haga lo que quiera, a veces los perros necesitan observar y olisquear con muuucha calma.

      Lo de la pared… como tengo los comentarios descolocados no sé si me dices si le has preguntado al veterinario. Hay gente que dice que eso puede ser por la dieta, o por falta de algún mineral. Pero también puede ser porque le relaja, por aburrimiento, por ansiedad , o sencillamente porque esté explorando el mundo… Yo tuve un cachorro que lo hacía y dejó de hacerlo solo. No es raro que los cachorros se metan todo en la boca, los bebés humanos también lo hacen y eso que tienen pulgares, es su forma de descubrir el mundo. Entonces lo primero es intentar averiguar por qué lo hace y cuándo o si hay alguna circunstancia especial que lo desencadene. Sin saber más, sigo con algo general.

      Recuerda que algunas trastadas las puede hacer y al ver que entonces tiene tu atención (aunque sea para regañarle) repetirlas en el futuro cuando se aburra y quiera que le hagas caso. Así que yo de nuevo recomendaría evitar que se den las circuntancias para que pueda hacer eso y darle alternativas. Si siempre es la misma pared puedes colocar algo para impedirle el acceso.

      Puedes también probar con algún olor que le desagrade pero yo te diría que la pimienta y ese tipo de cosas no porque es de esos alimentos que pueden ser perjudiciales para el perro y si se frota o algo no sé yo lo irritante que puede ser. Pero hay olores que a los perros no les gustan nada, los cítricos por ejemplo. Y como humana probablemente sea un olor más agradable para tener en tu casa xD. (Yo también me mordía las uñas y ni pimienta ni mordex ni nada)

      Es una aspiradora. Pues lo mismo, es normal que él quiera echarse todo a la boca pero claramente no puede ser. Aquí es importante que no le regañes porque si ve que está mal, que te has dado cuenta, que se lo vas a quitar… Es muy probable que intente tragárselo del tirón. Para esto yo creo que hay dos cosas útiles: que tu perro entienda que cuando chistas es para que deje de hacer algo (sin pasión ni enfado) y a soltar cosas. Lo de chistar es suave, leve e informativo. No es para regañar ni se hace con tensión. Por ejemplo (mi perra poco a poco lo ha aprendido): Ágata se encuentra un bicho muerto. Bien. Lo huele. Bien. Lo va a chupar. Chisto (que no sé si se ha muerto envenenado o de sífilis o qué). Ella levanta la cabeza y le hace pipí encima (descanse en paz el pobre). No tiro de la correa, no le digo que no, ella no hace nada malo en realidad, es normal que quiera hacerlo, pero a mí no me interesa. Chisto.

      Enseñar a soltar. Puedes hacerlo con premios o con juguetes o cosas que le gusten. Consiste en demostrarle al perro que cuando te devuelve algo (o lo suelta) no lo deja de ver para siempre, no se lo quitas y no se queda sin nada. Y para eso le das algo a cambio de igual valor o superior. No sé si hay una forma mejor pero a mí es lo que me ha funcionado mejor.

      La capacidad de atención de los cachorros es sensiblemente menor que la de los adultos (el mundo está lleno de cosas maravillosas que llaman su atención) pero ya te digo que mi perra aún tiene menos que una sepia (que son muy listas por cierto). Así que a mí con ella me funciona mejor hacer ejercicios 5 o 10 minutos que sesiones largas que se frustra y se desespera. Además a mi perra le gustan los juegos de olfato o los de cuerpo, lo de órdenes y acciones le da bastante por saco. Recuerda también que, aunque se supone que hacer ejercicios con nuestros perros nos unen y les relajan y todo eso, siempre hay que estar atentos a lo que nos dice el perro, porque de esta manera también podemos aumentar su nivel de estrés.

      Y creo que eso es todo (más o menos) No me he extendido mucho en cada cosa porque planteabas muchas cuestiones, espero haberte dado alguna idea. Mañana miraré los otros comentarios xD. Si hay algo que no ha quedado claro o quieres hablar de algo más, yo encantada. Me gusta mucho ver a gente con la actitud, la voluntad y la determinación para hacer a un podenco feliz!

      Te voy a dejar la referencia de dos libros (a ver si hago una entrada) que a mí me han ayudado muchísimo:
      – El lenguaje de los perros: Las señales de calma de Turid Rugaas. Creo que todo el mundo que tenga un perro se lo debería leer. Básico.
      – El cachorro llega a casa de Linn Palm. Un libro que recomienda la propia Turid Rugaas y que le parece de obligadísima lectura. A mí también. De hecho, lo leí porque me lo prestaron y ahora que tenemos nuevo cachorro lo he encargado para volverlo a leer (y que se lo lea mi chico…ejem)

      Y ahora sí que sí, eso es todo. seguimos hablando y un abrazo enorme.

      Ahhhh… qué precioso es Limón, qué porte, qué cara, qué orejas…en cuanto pueda subiré su fotico

      Me gusta

      1. ¡¡Buenos días Irene!!
        Qué alegría ver tus respuestas, pero sobretodo, qué inmensa alegría saber que has adoptado otro perrín. Qué suerte ha tenido, no sé en qué circunstancias lo has encontrado, espero que no haya tenido un pasado tan duro como el de tu pobre Ágata. ¿Qué tal se llevan? Estoy deseando que nos cuentes más y ver esa barriguita de cachorro gordi-saludable (sí lo presentas 🙂 )
        Disfrútalo mucho y muchísimo ánimo. Aunque bueno, qué te voy a contar yo a ti que eres como experta definitiva en perros.

        Tienes toda la razón en muchas cosas, y la verdad es que a veces parezco un poco nazi. Sobretodo tienes razón en que tengo un cachorro, y en pleno cambio de dientes y furor hormonal de ahora sé y quiero montar cosas. Jajajajajaajaja. Tampoco es que tenga al pobre perro amargado y regañándole todo el día, pero llego aquí y suelto una vomitona de «mi perro es un bandido y me lo voy a comer por terrorista minituara».

        Estas semanas hemos estado trabajando en varios aspectos con éxito, y han salido nuevos. Poco a poco. Estoy trabajando con el perro (y con los de alrededor) con el tema del lenguaje, las órdenes, el ignorar (¡¡qué dificil esto!!) y «soltando» en ciertos momentos en los que el perro está en un estado en el que hay que dejarle que haga alguna porque simplemente no puede estarse quieto y hay que entenderlo.

        Concesiones por ejemplo en el coche, es buenísimo en él. Y ha sido algo obligatorio porque tengo 4 meses de carnet y me ataca los nervios conducir. Así que no podía ir dando saltos, y aprendió pronto. Pero ahora, cuando llegamos a la sierra le abro las ventanas y le dejo que asome el hocico, que ladre, esas cosas. Ahora le llevo al campo con las ventanas abiertas y esta mañana el tío iba auuauauauuuuu como si fuese un lobo y yo como sí fuese imbecil «Qué sí Limón, que no puedo ir más rapido» auauau «que nos vamos que nos vamos» AUUAUAU.

        Qué se le va a hacer, soy una mamá consentidora y regañona, pero estamos trabajando ahí.
        Hubo un cambio muy importante cuando cambié la forma de regañarle.
        Pasamos del noísmo más extremo, al «NO» para cosas inaceptables, los chsst!!! para cosas que no se deben hacer, y dejar de gritar su nombre en bucle. Y ha mejorado muchos aspectos, MUCHOS.

        No comer cosas por la calle está superado al 90% del éxito. Ahí es NO y él pasa por encima, olfatea (y cuando va a abrir su hociquito de perro hambriento) NO y pasa de largo con mucha frustración. Os diré que funciona con casi todo, menos con las cacas de oveja (madre mía, qué desesperación). Es una conducta normal en perros, lo sé, pero es inaceptable para mí y se tiene que aguantar. Intento distraerle en el momento con palos o con salchichas (benditos trocitos de salchicha) y bueno, hemos mejorado y entendido que comer caca y otras cosas a mamá la pone de muy mal humor y que casi mejor no.
        Comentado con veterinario, el perro está más sano que un roble (ahora, hace un mes estuvo muy pachucho del estómago con la consiguiente preocupación mía, que en parte por eso yo estaba tan susceptible y el perro refleja mi estado a la perfección) y tanto comerse todo lo que pilla como comerse la pared es aburrimiento – genuina maldad de cachorro.
        Estoy viendo infinidad de horas de videos de adiestramiento y ahora que nos hemos instalado en la sierra y tengo un parking inmenso vamos a trabajar el pasar por encima de comida puesta por mi y el trueque por premios.
        Ojalá me dejasen usar la pista de tenis como a ti, pero aquí son pelín gili-piiiii y no lo voy ni a proponer.

        La calle mejoró sustancialmente dejándole a sus anchas (con precaución). ¿Quieres oler ese pis? Venga. ¿Quieres ver que hay entre esos coches? Vale. ¿Quieres correr esos 5 metros? Espera que viene gente, venga ahora sí, corre. – Paloma, mira Limón paloma, a por ella!! – Tampoco es que fuese perfecto, y seguía oponiendo resistencia al salir, pero mejoró.

        Lo del cesto en mi despacho… lo tiene, lo tiene. De hecho este perro tiene camas por toda la cosa, es como los baños de Villa Meona de la Preyler pero en camas de perro, a mi novio le desquicia, jajajaja. Ahora mismo de hecho él está durmiendo en su cesto a pata suelta. Pero claro, mi trabajo es hablar por teléfono y oírme hablar le estresa. Y no entiende por qué mamá habla sin parar y le pide que se esté tranquilo largas nueve horas (con uno o dos paseos por el medio – estoy guapísima con los cascos del trabajo y el móvil en el bolsillo mientras le saco por la calle, si es que en mi barrio piensan que estoy tarada, jajajajajaja). Aquí paciencia por ambas partes. Son muchas horas para pedirle que se esté tranquilo.

        Me apunto los libros – para mis muchas, muchas horas de seguir aprendiendo a educar a este podenquito guapo.

        He hecho por sacarle mucho con su amigo, como me dijiste, Boyero de Berna de 70 kilos aunque me da mucha pena (por él), y por su dueño, íntimo amigo de mi chico. De hecho parezco una mala madre porque voy preguntando a los dueños «es bueno?» «Es un poco gruñón, pero no hace nada» y yo «ai por favor, sí que se acerque y le enseñe a comportarse!!». Al pobre Boyero le va a hacer calvas de los mordiscos que le pegua y el pobre ni se inmuta, ni le marca. Y Limonchu ha dicho que ancha es Castilla. Pero también es normal. Ahora por las tardes quedamos con una chica que tiene tres perros con más años que el mar y que le gruñen con muchas ganas, y está empezando a ser un poquito menos bruto y a aprender a saludar de forma civilizada a otros perros.
        Con los niños es cuestión de atarle, porque se pone como un loco (y me encanta que le gusten los niños) pero les da 37 besos y los padres como que se mosquean (con razón) y además los niños corren y son susceptibles a ser cazados… jajajajaajaja.
        Es un salao.

        Ahora vamos a trabajar con EL TEMA – somos más mayores, ya todo nos da menos miedo y somos pelín temerarios y hemos empezado a no responder cuando nos llaman. Así que salimos al campo atados y Limón está muy mosqueado.
        Ya tengo la correa de 10 metros para empezar a trabajar la llamada, y por ahora estoy dándome al running (yo, que juré que no correría nunca, lo que hace una por su perro – tampoco es santo de su devoción pero hay que quemar esta energía) y me levanto a las siete de la mañana que no están ni las urracas, cojo el coche y me lo llevo a una pradera en la que no hay nadie para poder soltarle y que si echa a correr detrás de algo no haya peligro.

        También estamos con algunos problemas para dejarle solo, pero nada que me preocupe ni que me vaya a costar más broncas con la vecina de al lado que un poquito … que no ha tenido un perro en su vida, vaya. Que le deje en la terraza, me decía ayer, que le molesta.
        Anda señora, búsquese un hobbie o salga usted a la terraza, que el perro rasca la puerta diez minutos, se aburre y se echa a dormir.
        Esta parte no me preocupa. Es normal y se tiene que acostumbrar tanto él, como yo, que lo paso fatal cuando le dejo una hora solo. Ya ves qué tontería.

        Y con esto ya estaría. Darte de nuevo mil millones de gracias por tus respuestas, por compartir lo que sabes, por dedicarnos tiempo y por tu increible labor.
        Limón te manda besos, y muchas gracias también porque las nuevas pautas también le gustan.

        ¡¡Nos mantenemos en contacto, cuéntanos que tal te va con el nuevo gordito!!

        Me gusta

  45. Hola Jorge,
    Gracias por escribir, me alegra que el blog te haya sido útil. Lo de que el perro se siente…Yo no le daría muchas vueltas, los podencos son muy listos y pillan en seguida las cosas. Lo tenéis hace unos meses y por lo que me cuentas no llegó en muy buenas condiciones, así que al menos por lo que me dices parece que estáis haciendo las cosas bien y creeme que si seguís trabajando aún veréis muchas mejoras.
    Que no se siente no es en absoluto raro. De hecho, mucha gente piensa que su perro sabe sentarse porque le da una orden y se sienta, le da otra y se tumba, le da otra y gira… pero no pueden hacer que el perro pase de tumbado a sentado ¿Por qué? Porque en realidad el perro no ha aprendido las órdenes sino una progresión.
    La forma de enseñarle a que se siente es más o menos la que me dices. A mi la manera que más me gusta es la primera que aparece en este vídeo (te busco un vídeo porque va a ser más fácil) https://www.youtube.com/watch?v=HVlKg5Y-PmQ
    Pero es posible que si tu perro ya sabe que al tumbarse tiene premio, se tumbe y no entienda muy bien por qué no se lo das y se frustre. Puedes probar a cambiar de escenario (hacerlo en el paseo por ejemplo o en el parque) o en un contexto distinto… o con un juguete que le guste (si lo otro lo haces con premios)… Y eso tampoco funciona yo lo dejaría y le enseñaría otras órdenes distintas con otras posturas distintas. Quizá de esa manera tu perro entienda que tiene que hacer otras cosas. Por ejemplo: yo juego con Ágata últimamente a que que pongo velas (apagadas) y ella las tiene que tirar con la pata en el orden que yo le digo. Eso lo ha podido aprender porque en un momento dado su cerebro hizo «clic» y entendió que cuando yo le digo «venga vamos a jugar» y saco algo, tiene que adivinar el juego primero y probar cosas (el primer día olía las velas, les daba con el morro… cuando por fin las tocó con la pata y yo dije ¡Bien! su cara cambió y entendió que tenía que probar cosas con su pata. Pero esto es posible porque ella ha aprendido que hay muchas formas de interactuar con las cosas en nuestros juegos. Yo creo que practicar otras órdenes (que de la pata, que se ponga a dos patas, que suba o baje de los sitios, lo que sea) quizá le ayude a entender que hay diferentes formas de obtener premios y que cuando no lo consigue con lo que conoce, tiene que pensar algo nuevo.
    Otra forma es esperar a que se siente él solo y entonces decirle la palabra que hayáis elegido haciéndole grandes fiestas y diciéndole que muy bien.
    Y, una última, si conocéis a alguien con perro que se sepa la orden y se lleve bien con vuestro perro, no hay nada como ponerlos juntos y darle premios al otro porque se sienta. El vuestro acabará por imitar su comportamiento.

    Sobre lo de la energía, no me dices la edad que tiene. ¿Es jovencito? Los podencos pueden tener mucha energía, sobre todo de cachorros. Mi recomendación es que intentéis no regañar al perro. Si se lo toma en serio no es lo más efectivo, y si se lo toma a coña, y le dáis la atención que quiere, es catastrófico. Lo mejor es ignorarlo cuando reclama vuestra atención de forma inadecuada. Pero ni mirarlo. De hecho si miráis hacia arriba y en dirección contraria ya, ideal (que es lo que hacen los perros cuando se ignoran, le ponen mucho desdén dramático). Si sale sus horas y hace su ejercicio, no podéis responder y hacerle caso cada vez que lo pida o será un tirano. Entiendo que por la noche es muy difícil de ignorar (lo he vivido) pero si estáis seguros de que no necesita salir, probad y aguantad. Pero si aguantais, hacedlo hasta el final, o aprenderá que insistiendo 15 minutos o 20 lo consigue.

    Estableced vosotros los horarios de juego (también a lo largo del día) y dentro de lo posible mantenedlos como rutina y que aprenda que cuando no estáis para jugar da igual lo que insista (lo aprenderá rápido).

    También puede ayudar que antes de iros a dormir intentéis no activarlo. Es decir, que el paseo de la noche, por ejemplo, sea más de oler que de correr… Cosas que ejerciten su mente y su nariz pero sin excitación. Yo tengo jardín ahora, pero si no le compraría a Ágata (o le haría) una alfombra olfativa para esos momentos en que quiero que juegue y se entretenga pero no que se vuelva loca perdida.

    Y, finalmente, lo que dices. Ten presente que no lleva mucho tiempo con vosotros, que se está adaptando, que supongo que es jovencito, que nosotros no siempre sabemos explicarles lo que queremos, y que quizá solo quiere atención y mimos. No hay que enfadarse, solo enseñarle que podéis estar juntos y tranquilos y que cada cosa tiene su momento.

    Espero haber sido de alguna ayuda y ya sabes que aquí siempre hay gente pululando con problemas parecidos, así que si necesitas algo más o quieres contarnos cómo evoluciona, aquí estamos!

    Un abrazo desde el Sur

    Me gusta

  46. Hola Irene,
    hoy he descubierto tu blog gracias a mi hijo y he empezado a leer todos los comentarios, pero son muchos años y hoy no me da para leer tanto.
    Hace 3 semanas adoptamos una podequita de 3 meses que se llama Mini (como la de Ana Isabel Quintana). He de decir que me decidí por esa raza porque mi hijo no quería un perro pequeño (él es el responsable de la perra) y yo no quería uno grande pero la verdad es que no me informé del carácter de esta raza.
    Estamos un poco sobrepasados con ella porque todavía no la podemos sacar a la calle (no tiene todas las vacunas) aunque lo hacemos porque si no nos volveríamos todos locos. La sacamos en zonas donde sabemos que no hay excrementos de otros perros y siempre por aceras o asfalto y poco tiempo. Hemos conseguido que haga sus necesidades fuera y cuando está dentro casi siempre lo hace en el empapador, aunque a veces se le escape en otro sitio.
    Mi problema es cuando quiere jugar y su juego consiste en morderme las manos, brazos y tobillos. Voy señalada de arañazos. Yo le digo que no pero como es natural no consigo que me haga caso. Si estoy en casa mi hijo me dice que la saque de la habitación unos segundos y luego la deje entrar de nuevo. El problema de estos días es al ir en coche porque, aunque va atada, llega a mis brazos y no sé como impedir que me muerda (yo voy en el asiento de atrás con ella).
    He llegado a enrollarme la toalla que llevamos a modo de escudo para que no me haga daño pero igual ella lo considera parte del juego y no para. Qué podemos hacer para evitar que nos muerda? porque le hemos comprado toda clase de juguetes para morder pero se cansa enseguida de ellos y prefiere nuestras manos.
    Gracias

    Me gusta

    1. Hola Mar, gracias por escribir y sobre todo ¡gracias por adoptar! No te preocupes porque ya verás como los podencos son unos compañeros absolutamente deliciosos. Lo que me cuentas está muy bien (ahora llegamos a los mordiscos): tienes un podenco que por lo que parece no te ha llegado ni con traumas ni con miedos (lo cual es fantástico) y además ya hace sus cosas siempre fuera! Eso es una maravilla, te lo digo para que no te centres solo en lo «malo». Es normal que aún se le escape algún pipi, porque es lo más difícil, pero los podenquitos son muy limpios y ya verás como al final lo hace todo fuera (además no huelen, es una pasada).
      Sobre los mordiscos… no tiene que ver con que sea un podenco, es bastante normal. Tu perro no tiene dedos y su boca es la forma de relacionarse con el mundo (también los bebés humanos se lo llevan todo a la boca) y con vosotros. Hasta los dos meses aproximadamente, los cachorros no empiezan a desarrollar la inhibición de mordida (es decir, son físicamente incapaces de controlar la fuerza de su mordisco) y en torno a los cuatro cambian los dientes de leche y les molestan mucho las encías, así que… paciencia. Eso para empezar. Nosotros acabamos de adoptar un cachorro (de dos meses) hace dos semanas y llevo los brazos y las piernas que parece que me peleo con un gato todos los días… Así que, en primer lugar… Es normal. Los propios perros adultos son mucho más tolerantes con los cachorros hasta los tres o cuatro meses porque asumen que es lo que toca. ¿Eso significa que tienes que dejarque te muerda? No. Solo que es normal que lo intente, que no es portarse mal, que es ser un cachorro. ¿Qué puedes hacer? Varias cosas: poner fuera de su alcance lo que no quieres que muerda (tus manos en este caso), y redirigir su atención hacia otra cosa, como un juguete. Cuando te intente morder, le enchufas el juguete y estás un rato jugando con él y con el juguete. No hace falta que sea mucho, pero sí que sea un poco, porque a veces los cachorros no quieren solo morder, quieren interacción, quieren estar contigo, jugar contigo. Ellos solo conocen una manera, pero tú puedes ir enseñándole otras. Cuando juegues con él, no hace falta que siempre tires del juguete, o que juegues de una forma muy activa, porque a veces eso pone más nervioso al cachorro. Yo muchas veces simplemente me siento con mi perro y le sujeto el juguete mientras lo muerde. Si ya se pone muy pesado o muy nervioso dejo el juego, ignoro un poco al perrete y me pongo fuerade su alcance (como es muy torpe me subo al sofá, que no llega). Yo tengo muchos juguetes de diferentes texturas repartidos por la casa y a mi eso me funciona muy bien tanto para que no muerda los muebles como para que no me muerda a mi. Aun así, ya te digo, que a veces me pega algún buen mordisco. No pasa nada, es un cachorrete.

      En el coche, claro, es más difícil ponerte fuera de su alcance. Por lo que me dices no me queda muy claro pero ¿lo llevas en brazos? Si los asientos junto a ti están libres, puedes ponerle un arnés y un cinturón en el asiento más alejado para mantenerlo a distancia y/o tener algún juguete muy especial que solo le deis en el coche. Los juguetes especiales de mi cachorro son un asta de ciervo (se vuelve loco) y el kong. Los uso sobre todo para poder barrer tranquila.

      De todas maneras, en cuanto tu cachorro esté vacunado y puedas juntarlo con otros perros, la cosa también mejorará, porque ellos también le explicarán (mucho mejor que los humanos) que no puede ir pasado de vueltas o que tiene que apretar menos cuando juegue.

      Y recuerda también que cuanto más tranquila estés tu, cuanto más suavemente le hables, cuanto menos bruscamente te muevas y menos aspavientos hagas, menos contribuirás a aumentar su nivel de excitación, que a veces los cachorros nos vuelven locos y empezamos a gritar o a hacer gestos, o a empujarlos para alejarlos… y lo único que hacemos es calentarlos todavía más.

      Espero que algo de esto pueda serte de ayuda y si quieres seguir contándonos cómo teva con tu cachorrete… aquí nos tienes!

      Un abrazo desde el Sur!

      Me gusta

      1. Hola Mar!!
        Si Irene y tú me permitís, como te entiendo perfectamente, me gustaría dejarte lo que hice yo.

        La llegada de mi podenco a casa fue tan precipitada como debe ser la tuya. Nadie te avisa de como es un podenco.
        Mis primeros dos meses con el, no pude ni dormir tranquila porque cuando estaba callado, alguna estaba haciendo.

        En cuanto a los mordiscos, tranquila. Es una fase. También te diré que mi podenco, con el que ya hemos pasado la fase de los mordiscos a todas horas, te mordisquea de forma cariñosa. Es como un pellizquito y te mira como diciendo “hazme mimitos”. Así que creo que siempre van a ser un poco mordedores.

        El principio es un horror. Eso es así. Horroroso. Limón mordía a todo el mundo, todo el tiempo. Son los dientes, y que siempre es más guay morder la mano de tu dueño que a tus juguetes. (A mi podenco lo que más le gusta son los peluches ligeros que pueda sacudir, y las cuerdas que pueda perseguir).

        Con Limón lo que hacía en los ataques de morder, era distraerle con un juguete. Pero como eso no resultó muy efectivo, en el momento en el que me mordía, yo le ponía el dedo en su belfo de tal forma que si mordía se hacía daño el (con tu mano en su boca, pasas el dedo por fuera de tal forma, que al doblar el perro tu dedo está entre sus mofletes). Y en ese momento le decía SUAVE. Tontos no son. Dejan de apretar, tu no ejerces ningún dolor sobre el perro por lo que no es un castigo, y tú puedes enseñarle lo que le vas o no a permitir.

        Ahora, no pretendo que con su cambio de dientes no mordisquee. Sabe que no me puede morder fuerte, así que me da lenguetazos y pellizquitos. Y si está muy dolorido y se pasa de fuerza, le digo SUAVE y cuando muerde flojito le digo BESITOS y me lame.

        Aunque como te digo a veces viene y me da un mordisquito estando en el sofá y es cariñoso. Es como un té muerde una lorzita y te dice hola.
        Mi podenco es súper mordedor. Con gente con la que he hablado (que tiene podenco doméstico) me han dicho que los suyos igual.

        A mi me ayudo mucho también (se ha puesto desquiciado con los dientes) es que aunque aún era pequeño, le compré un hueso como los de piel de búfalo pero con mejor calidad la piel, y hecho a base de sales minerales. Y del tamaño necesario para un mastín. En la tienda me llamaron loca cuando vieron el hueso que llevaba en la mano, y a mi perro al lado. Y dije mi frase favorita en el mundo “cuando tengas un podenco de 4 meses, me cuentas si algo es demasiado grande”.

        Fenomenal. Mano de santo. Concentra su energía en el hueso cuando le duele. A eso también le puedes conducir tu. Los huesos les suelen gustar, así que puedes usarlo como soborno con este tema.

        Pero entiendo que estes desesperada. Tranquila. Es una racha. Y la hiperactividad cuando no pueden salir también la entiendo. Nadie ha tirado tantas veces una pelota como yo en cuatro meses. Paciencia. Pronto podrás hacer que juegue con otros perros y que vuelva agotado.

        Mucho ánimo, y paciencia. Son muy cansinos con morder, pero intenta recordar que no es que quiera hacerte daño, es que a él le duele muchísimo y está buscando consuelo.

        Me gusta

      2. Estoy con Carla (gracias por participar ), es una fase y a veces es solo su forma de estar contigo y de buscar contacto. Ágata llegó tan hecha polvo que para cuando empezó a jugar ya no era un cachorro. Pero el monstruo que tengo ahora no tiene ningún trauma y te juro que a veces parece que tenga dos filas de dientes, como los tiburones. A mí lo de enchufarle el juguete si me funciona, aunque mis manos siempre son más atractivas. Poco a poco se va moderando aunque a veces cuando se emociona aún aprieta demasiado o tira un mordisco sin mirar, que lo mismo me pilla la coleta que una lorza o una teta. Sí, eso ha pasado. Una fiesta. También aprovecho cuando está tranquilo (que no durmiendo) y me siento con él, lo acaricio mientras juega o le sujeto un juguete mientras lo muerde. Para que vea que podemos estar en compañía y de relax. Cuando está nervioso me suele funcionar darle mimos en la tripita mientras le pongo un juguete en la boca…. Cuando está en modo bersheker, ya es más complicado relajarlo. Pero vamos, que poco más… Si lo del coche te sigue dando problemas, algo que puedes intentar es ponerte en las manos algo que no le guste como zumo de limón… Pero recuerda que es un contacto que necesita y que eso tampoco debería ser siempre. Yo ahora mismo lo tengo tumbado en mi pie, se ha quedado frito mordisqueándome (flojito) el dedo gordo, y me está babeando entera… xD Es lo que toca. Un abrazo!

        Me gusta

    2. La carcajada que he soltado en el aeropuerto cuando he leído, Irene, lo de la teta. Se me ha debido oír desde Madrid. Qué dolor. El mío también lo hace.
      Es un muerde tetas, y un muerde lorzas.
      Supongo que son agradables de morder. Es pasión. Qué dolor.

      Animo con el doble diente de tu Monstruito ideal y seguro que super achuchable, espero que te de la oportunidad de conservar alguna de sus agujitas cuando se le caigan.

      Y Mar, espero que encuentres alguna cosita que te funcione, ¡¡mucho animo!! vais a conseguir que ese podenquito sea un perro educado y que todos seáis felices, no te quepa duda.
      Y el camino que recorráis, siempre valdrá la pena. Todos nos hemos desesperado con nuestros podencos (hace poco yo lloraba y lloraba en la entrada de la ansiedad por separación – y en la vida como concepto, ojo) pero con paciencia e inventiva se puede, ya te digo sí se puede!

      Besos fuertes,
      Carla

      Me gusta

  47. Buenas tardes! Acabo de descubrir tu blog y la verdad que es muy interesante! Te comento tengo un podenco maneto de 9 meses, lo adopte cuando tenía 4 meses y la verdad que me tiene enamorada nunca había tenido un podenco y a sido todo un descubrimiento para mi. Willy es un amor aunque hay algunas cosas que espero que poco a poco vaya aprendiendo por ejemplo el es un perro super sociable tanto con personas como con otros perros vamos por la calle y siempre quiere saludar a todo el mundo y el problema esq se sube encima de la gente y en vez de besos intenta cojerle las manos ala gente y metérsela en la boca para mordisquearla es una forma suya de jugar y eso no me gusta y me encantaría que lo dejara de hacer lo estoy intentando controlar en casa ya apenas lo hace pero en la calle con gente de fuera si intenta hacerlo y la gente se asusta como es normal😂 después le explicó que es un cachorro aún y se tranquilizan pero más de una mala cara y una mala respuesta me e llevado de algunas personas como es normal no a todo el mundo le parece gracioso que un perro haga eso, me puedes dar algún consejillo para que lo dejara de hacer, muchisimas gracias de antemano

    Me gusta

    1. Hola Isa, me alegra mucho que te resulte interesante el blog, aunque últimamente lo tengo muy abandonado por el trabajo.

      En primer lugar, me encanta que hayas adoptado un podenquito. Ya has visto que son muy especiales, yo me he enamorado (se nota, creo).

      Y lo que me cuentas, es normal. Tú misma lo dices, diagnóstico: cachorro. Ágata no se acerca nunca a la gente pero ahora tengo un cachorro nuevo, a ver si lo presento en el blog, y está todo el día con nuestras manos en la boca. O pies. O lo que pille. A veces ni siquiera muerde, solo se queda tranquilo con la parte de nuestro cuerpo que haya elegido en la boca e, incluso, se puede dormir así.

      Los cachorros no tienen pulgares ni manos, se tienen que llevar las cosas que quieren conocer a la boca (los niños humanos también lo hacen), igual que los perros en general. Pero los cachorros, además, necesitan el contacto con algo vivo. Sobre todo si los separan de su madre y hermanos antes de los dos meses (que es lo normal).
      Lo que es importante es que sepa controlar su fuerza y no os haga daño ni a otras personas. Si aprieta dímelo, porque eso sí es importante trabajarlo antes de que sea mayor.

      Saludos efusivos. Mi consejo es que cuando vayas por la calle y veas que Willy se va a acercar a alguien, te pongas tu mejor sonrisa y cuando empiece a acercarse tu ya vayas diciendole a la persona que es un cachorro. «Disculpa, es que es un cachorro y estamos en fase de saludar a todo el mundo».

      Mucha gente se quedará más tranquila con eso (que puedes seguir diciendo aunque tu perro no sea cachorro, por cierto). Si se lo dices antes les ahorras el susto. Si ya se lo han llevado, van a estar menos receptivos. Aun así, si ves que alguien realmente no quiere que se le acerque, bloquea la correa si quieres pero no tires ni le regañes porque no hace nada malo. Deja que tu perro vea a la persona pasar tranquilamente, y, si puedes, dale un poco de correa mientras se va para que huela el rastro sin tocarlos. Es fundamental que tu perro huela, mire, salude y conozca todo lo que pueda. No sabes la suerte que tienes de tener un podenco tan sociable, y queremos que siga así. Los tirones son como collejas. Si le das un tirón cada vez que ve pasar a una persona o a un perro, cabe la posibilidad de que les coja manía.

      Me has preguntado que qué tienes que hacer para que deje de hacerlo, pero ya ves que, sintiéndolo mucho, mi respuesta es que lo tiene que hacer. Y que a ti tiene que importarte más lo que es mejor para él que lo que diga la gente. Que muchas veces es lo que más nos pesa ( yo incluída eh? ojo).

      Eso sí, como te digo, puedes bloquear la correa si ha quedado muy claro que va a molestar. Otra cosa que puedes hacer es fomentar la observación en tu perro. Llevarlo a algún sitio donde haya movimiento de gente, al final del paseo por ejemplo (para que no vaya con tanta energía) y a una distancia a la que no esté ansioso ni nervioso. Y que se tumbe tranquilamente a mirar. Igual aguanta 5 segundos, igual le gusta y aguanta más…. Puedes probar en diferentes sitios. Mi cachorro puede pasarse horas. Ágata sin embargo, a los tres minutos ya está con ganas de seguir caminando. Es una forma de que vea gente, sacie su curiosidad y normalice a la gente.

      De todas maneras, no te preocupes porque es jovencito y se irá tranquilizando. Es normal y poco a poco irá bajando la efusividad (y la gente irá perdiendo la novedad). Son las contraprestaciones de tener un cachorrillo en casa…. Pero compensa de sobra ¿no? Al menos a mí sí.

      Un abrazo y ya sabes dónde estamos.

      Me gusta

  48. Buenas noches a todos.
    Acabo de descubrir este blog y la verdad es que ya me siento como en casa, jejeje…

    En fin, os cuento mi historia. Desde que me independicé siempre he tenido gatos, tanto propios como de acogida. Durante varios años, mi mujer y yo hemos cooperado con algunas protectoras, acogiendo gatos y esporádicamente a perros. Siempre nos han gustado los galgos y siempre tuvimos claro que, cuando decidiésemos tener un perro, sería un galgo.

    Bien. Hace poco más de 1 año, una galga asustadísima llegó a nuestra casa. Asustadísima, sí, pero preciosa, buena, educada, tranquila, obediente… Vamos, que tuvimos al momento claro que, dadas las circunstancias, era el momento de dar el paso. A nuestros 2 gatos se uniría una preciosa galga de año y medio aproximadamente.

    Cosas de la vida, al poco tiempo decidimos quedarnos con un tercer gato y cerrar «el cupo», es decir, dejar de ser casa de acogida (tantos años acaban quemando), quedarnos con nuestros tres gatos y nuestra galga y disfrutad de ellos… Y a partir de ahí, todo fue equilibro, tranquilidad, alegría, calma… Vamos, el paraíso.

    Pero quiso la vida que mi mujer, un día, ojeando por internet, se encontrara con un anuncio en una red social en el que pedían una casa de acogida para un cachorro de galgo recogido en la Cañada Real, de unos 3 meses, negro tizón, deshidratado y desnutrido y con unas garrapatas y pulgas de tamaño premium y, para colmo, ¡vizco! Me lo comentó y lo cierto es que fui incapaz de decir que no, así que al día siguiente, recién desparasitadito y con sus pruebas hechas (todas negativas), se vino para casa.
    ¿Para qué contaros? Un cachorro de «galgo» de 3 meses, que cogía peso por días, pues eso. Muerte y destrucción. El Caos instalado en casa y, como no se le podía vacunar aún, pues no podía salir de casa, así que, Caos concentrado. Para colmo, cuando se le fue a vacunar, defecó muy suelto, así que, a hacerle pruebas por si había temas intestinales y demás, así que, casi otro mes metido el pobre en casa. ¿Para qué contar? Todo lo que diga, me quedo corto.

    El caso es que, a la semana de estar en casa, él y nuestra perra se habían hecho inseparables y se tiraban todo el día jugando. Teniendo en cuenta que mi perra es asustadiza con toda persona viviente que no seamos nosotros o mi sobrino, pues lo cierto es que el perro le hacía muchísimo bien, así que, después de pensárnoslo, dijimos «se queda, 5 animales en casa y cupo definitivamente cerrado». Así que, pasó de acogido a adoptado y todos felices con nuestro caos doméstico.

    Casi a diario lo llevamos a un pipican bastante grande que hay en nuestra localidad y os podéis imaginar cómo es eso. Carrera para arriba, carrera para abajo, ella detrás de él y él detrás de ella, sino con el resto de perros. ¡Una maravilla!

    Pero van pasando los meses (actualmente tiene unos 8 meses ya) y vamos notando que no tiene tanta pinta de galgo como debería. Las orejas, sí, aunque bastante más grandes. El morro alargado, pero algo más ancho y redondeado. La cabeza ligeramente distinta y, aunque es vizco y eso mosquea, los ojos son notablemente más pequeños que los de otro galgo y, para colmo, ese rabo que tiene prácticamente siempre enroscado hacia arriba.
    El mosqueo lleva a mirar por internet, a buscar, rebuscar hasta que, de repente, mi mujer dice «este tiene cruce con podenco, mira esta web» y, ahí, de repente, vemos un clon de nuestro pequeño. Empezamos a buscar más y cada vez más ejemplos y, para colmo, esta misma noche, los llevo a otro pipican más pequeño y, mientras él jugaba correteando con un husky y un lobo checoslovaco (ambos cachorretes también), se me acerca un chico y me salta «¿es galgo o podenco?» y no pude menos que contestarle «cruce de ambos, me da a mí».

    Ahí queda la cosa y, rato después, me los llevo a los dos para casa y, mientras, voy pensando «un podenco. Nosotros buscando galgo porque sabemos su comportamiento, lo tranquilos que son en casa una vez que llegan a adultos, que son prácticamente perros Zen y, ahora, resulta que tengo un terremoto podenco. ¿Y ahora qué?»

    Así que, llego a casa, me pongo frente al ordenador, y me pongo a buscar y, entre unos y otros enlaces, he acabado aquí, mientras tengo a la mayor de mis gatas pegada a mi brazo izquierdo (consigo escribir de casualidad) y a mi galgodenco dormidito en su cama, a mi derecha, y no consigo dejar de hacerme la misma pregunta. ¿Y ahora qué? Está claro cristalino que este se queda con nosotros, pero reconozco que me asusta un poco que no relaje, puesto que, cuando se queda solo y le da por pensar, cada vez que mi mujer vuelve del trabajo, nos ha liado, no una, sino una gordísima. Sabíamos que los galgos, de cachorros, también son trastos de muchísimo cuidado, pero también sabemos que, cuando crecen, se les pasa (en mayor o menor medida) pero, en el caso de un podenco o, como en este caso, de un «galgodenco», ¿qué nos cabe esperar?

    Muchas gracias y perdón por el ladrillo.

    Un saludo.
    Pedro.

    Me gusta

    1. Hola Pedro, y bienvenido a la comunidad podenqui. Aunque tengo que decir que la palabra galgodenco me ha enamorado, y pienso usarla, lo que tienes se conoce como regalgo. Un cruce de galgo. No tiene que ser necesariamente con podenco, aunque es una mezcla que gusta bastante a los cazadores y no es tan rara de ver.

      En primer lugar quiero darte las gracias. Por acoger, mientras tu corazoncito lo ha soportado (ya sé lo que quema, lo sé perfectamente) y después por darle una oportunidad a todos esos animales tan afortunados de haberse topado con vosotros.

      En segundo lugar, quiero tranquilizarte. Los galgos y los podencos no son tan diferentes. Los podencos (en general) son quizá algo más nerviosos y más independientes. Pero sus necesidades no son tan distintas y al final se tranquilizan, claro que sí. Ágata ahora con el cachorro se me ha reactivado un poco, pero hasta que llegó el pequeño, ella ya estaba en una fase en la que la mayor parte del día se lo pasaba durmiendo al sol por diferentes lugares de la casa. Dos paseos cortitos y uno bien largo para que se echase sus carreras y en casa un mueble.

      Si ya tienes un galgo significa que, como dices, lo llevas al pipican a que corra y juegue, que es lo que tienes que hacer con tu podenco (Piensa que para la gente cuyo concepto es sacar al perro a hacer pipi y ya – que es terrible- encontrarse con un podenco si que es todo un drama).

      Es verdad que cuando Ágata era más jovencita era una lagartija. Super graciosa. En su momento me trajo de cabeza pero fíjate que lo echo de menos. Es normal. Recuerdo a galgos en el parque que corrían un buen rato y luego se tumbaban todos juntos a la sombra, elegantes y divinos, y la mía no se cansaba nunca. Ahora prefiere olisquear con calma y a menos que se cruce un conejo, correr por correr, solo de vez en cuando. Ya ves. Así que no te preocupes. Tienes un trasto. Yo ahora tengo un cachorro cruce de golden y labrador de 7 meses y también lo es. O me lo llevo a las siete de la mañana a la sierra a que se pegue unas buenas carreras, o el resto del día no hay quien lo aguante. Es lo que tienen los cachorros. Sobre todo los de algunas razas.

      Pero crecerá y se tranquilizará. Los podencos son unos perros muy especiales, sensibles, inteligentísimos, elegantes, divertidos, cariñosos…. Y creo que la combinación galga y podenco o galgodenco, es muy buena para los dos, son dos razas que se compenetran muy bien. Y que lo lleves al pipi can y vea a otros perros y a otras personas es genial porque en general (aunque hay excepciones claro y aquí en el blog ya hemos visto varias) los podencos son un poco desconfiados, o pueden serlo, con desconocidos, así que cuanto más socializado esté (como cualquier cachorro) mejor que mejor.

      No sé qué más te puedo decir, si tienes alguna duda concreta, ya sabes que aquí estamos varios con dudas o problemas similares. De lo que sí me gustaría saber más es de los destrozos cuando os vais. Porque eso puede ser clásico aburrimiento de cachorro o que igual no se queda tranquilo en casa . Si te apetece, me cuentas más.

      Un abrazo y si tienes tiempo mándanos una fotico a vivirconunpodenco@gmail.com (es la única manera que he encontrado porque wordpress no deja meter fotos en los comentarios). Para ver a esa galguita preciosa y a ese trasto bizco que tiene que ser un bombón. Y a la familia gatuna también, claro.

      Un abrazo enorme y mantennos informados!

      Me gusta

      1. De aquí no me echáis ni con agua caliente, ya os lo digo. Y si Irene me permite, vengo a dar mi humilde opinión como madre de cachorro de podenco.

        Pedro, no estás solo. Como te entiendo. El mío acaba de hacer 10 meses, lo cogí con dos y voy camino de los ocho kilos perdidos. Desde que adopté a mi podenco (que por cierto, se suponía que era mezcla, pero ha resultado ser un podenco puro y duro) hemos ido día a día y hemos tenido muchos baches. Irene puede darte fe, que la pobre se sabe la vida, obra y milagros de Limón.

        El mister me las ha hecho pasar canutas. Me ha descolocado y necesitamos mucho tiempo para conocernos. Ahora, todo se ha asentado. Creo, y lo digo de corazón, que tengas el apoyo de tú galga te va a ser de inmensa ayuda en lo que este hecho un manojo de nervios (que de eso nos queda mucho tiempo a los dos).

        Para mi ha sido crítico encontrar un lugar vallado donde poder soltar a Limón. Y ahora tiene chopocientos amigos. Pero ninguno mejor que su amiga galga. Mi perro necesita correr, y la galga corre que se las pela. Los dos se lo pasan maravillosamente y cuando volvemos, limón no puede ni con su vida.
        Esa parte creo que la tendrás muy equilibrada y que además el trabajo previo de tu galga ayudará a que el pequeño galgodenco (me ha encantado) vaya por el buen camino en cuanto a su educación y aprendizaje.

        Por lo demás, déjame decirte que Limón no es mi primer perro. Me crie con un Schnauzzer y un Spaniel Bretón. Y años más tarde, tuve un cocker spaniel. La mayoría cazadores, como ves. Y Limón es absolutamente diferente. Mucho más difícil, pero mucho más divertido y gratificante.

        Los podencos (y los galgos y los galgodencos) tienen un no se qué que los hace especiales. Son listos, son independientes, y son divertidos. Un reto muchas veces, pero no nos llevemos a engaño.

        Limón llegó a casa como un terremoto. Su primer mes, fue para habernos tirado por la ventana. Le vacunamos y decidió que no quería salir a la calle y la cosa encima fue aún más difícil.

        Empapadores en casa hasta los siete meses, que me mudé y se acabó la tontería. Conseguí a base de llevarle al campo y trabajar su olfato que le encantase la calle. Y luego dejé de poder llevarle suelto en el campo, porque mira, está zumbado y corro el riesgo de que huela algo con su olfato prodigioso, se vuelva sordo y tenga que echar a correr que no le cojo. Lo mismo Usaint Bolt podría, yo desde luego no le alcanzo.

        Órdenes, también fue difícil. No se concentraba. Entre sus dos y cuatro meses conseguí enseñarle un par de cosas y luego fue imposible hasta sus ocho, estaba muy distraído.

        En sus cinco, tuvimos un pico de ansiedad por separación, pero lo resolvimos con trabajo, una cámara en el salón, (y gran ayuda de Irene).

        Y a los ocho nos enfrentamos a lo que ha sido más complicado para mi, que es donde creo que te puedes encontrar. La adolescencia.

        De repente, mi perro paso de ser un cachorrote a ser un auténtico perrorista. Salir de casa y dejarle solo era motivo de pánico. La destrucción a su máximo exponente. Robaba ropa sucia. Se comía estropajos. Destrozaba papeles, todos. Nadie ha comprado más papel higiénico que yo esa temporada.
        Cogió mí caja donde tengo todo el material de oficina (trabajo en casa, tengo mucho) y se comió todos los bolígrafos, jodio el sofá, y además destruyó una caja de grapas. De urgencia al veterinario a ver si se había comido alguna.

        También le dio por las almohadas, no ha quedado una sin romper.

        Luego descubrimos que llegaba a las encimeras de la cocina, y se comió una fuente de pollo frito con huesos y todo (para habernos matao).

        Sacaba (ojo, que utilizo el pasado) libros de la estantería. Todo esto lo sé por la cámara.
        No se me olvidará en todos los días de mi vida, hace un par de meses, estaba cenando con unos amigos. Me metí en la cámara y había cogido una libreta y la había hecho añicos. Bueno, pues Como mi vecina está un poco sorda y que me ponga a pasar el aspirador a las dos de la mañana le da lo mismo porque no se entera, todo bien. Y entonces le vi ir a la estantería y coger uno de los álbumes de fotos que le regalé a mi abuela antes de morir.

        Y se lo llevo al sofá. Y empezó la fiesta de la destrucción. Yo no llevaba ni el coche. El novio de mi amiga (que también adoptó un cachorro a la vez que yo y sabe que hay cosas que no son discutibles) directamente me dio las llaves de su coche, y bueno. Llegué a tiempo, pero esa noche convertí la decoración de mi salón en lo más parecido a un hotel que te puedas imaginar.

        ¿Y sabes que?
        Que duró un mes. Un mes en el que casi me quita la vida, pero igual que vino, se fue. Son rachas y si es medio podenco, ten por seguro que tendremos muchas sorpresas más con ellos.

        Cuando esa fase acabó, volvió a ser un poco perrorista ocasional, pero en casa suele ser bueno.

        El ejercicio es prioritario. Este sale mañana y medio día a paseos cortos (la gente se descojona cuando digo que los paseos cortos son media hora), a media tarde sale mínimo una hora y media al descampado a correr con otros perros y el friby y antes de acostarme bajamos a hacer el pis de rigor. Los fines de semana va al pardo a olisquear y buscar conejos (no caza ni cazara, pero es lo que más le gusta y como más realizado se siente. Siguiendo rastros). Uso una correa de 10 metros en estos paseos para que pueda correr medio libremente (y yo detrás de él como una desgraciada, no te voy a mentir).

        Y con eso, el ejercicio queda saciado. Para el mío es crítico la interacción social. Necesita estar con otros perros.
        He descubierto que para días en los que no bajan perros al descampado y se aburre de correr con el frisby un puntero láser para gatos es mi mejor aliado. Me lo regalo una amiga y no puedo explicarte como le gusta perseguir el punto. Si oye las llaves se sienta pidiendo que le ponga el punto.
        La vena cazadora.

        Por lo demás, solo te puedo recomendar que calma y reírte de las trastadas. Es normal. El mister lleva 15 días malo, visitas semanales al veterinario y ahora que está levantando cabeza, ha decidido robarme esta mañana otro estropajo que estaba secándose encima del tendedero.

        Otra cosa que me ha ayudado muchísimo (pero de verdad) son los juegos de olfato. Como te digo, el mío no se centra ni a la de tres y no entendía en casa qué tenía que hacer al esconderle la comida y le veías desesperarse. Usaba de todo menos el olfato.

        Le he comprado una alfombra olfativa inmensa en Amazon y le meto su propio pienso.
        Mano de santo. Perro entretenido 20 minutos y luego a dormir. Para días de lluvia o que no pueda hacer mucho ejercicio es un acierto total.
        Tengo mirado otro trasto que se llama Lickimat y que he visto muy recomendado en cuentas de adiestramiento positivo y enriquecimiento ambiental que acabaré comprando aunque me parece un poco cochinada, que viene a hacer lo mismo pero con alguna comida untable que puedes usar hasta si tiene problemas en la ducha para que lo asocie a algo positivo.

        Termino ya, que me enredo muchísimo.
        Todo lo que te he contado puede parecer negativo. No lo es.

        A día de hoy, es el perro más divertido y más inteligente que he tenido. Cada pequeño pasito que da, es una inmensa victoria que me anoto.

        Son extremadamente listos, aunque no muy obedientes (más que eso, es que deciden qué quieren hacer) y eso siempre va a ser una complicación extra en su educación.

        Son unos amores, he conocido varios podencos más que hay por el barrio. Son cariñosos aunque no pegajosos, son listos, nobles al extremo, sin una mala palabra para nadie y son divertidos. Nada que ver con lo que yo había vivido con mis perros hasta ahora.
        Y encima, son preciosos.

        El cruce creo que va a quedar muy compensado en cuanto a carácter, porque ambas razas son muy parecidas y que además se entenderá bien con tu galga.

        Poco más. Ya verás como poco a poco el galgodenco se va asentando, al final de día no deja de ser un cachorrón y un manojo de nervios. Si es como el mío, seguro que estando vosotros en casa duerme mucho también.

        Mucho ánimo y que lo disfrutéis mucho. Seguro que no hay día que no os quede una anécdota en vuestra familia numerosa.
        Abrazos!
        Carla y Limón

        Me gusta

      2. Jajajajajajajaja!!!

        Buenos días a tod@s.

        Muchísimas gracias, Carla. Has conseguido que me levante con una gran sonrisa hoy (por segunda vez, la primera a las 5.30 para sacar a estos dos a la calle, que han venido a decirme «¡sácanos, sácanos! Que no nos hacemos responsables de lo que pueda pasar si no lo haces»).

        Lo primero que tengo que decir es que, afortunadamente, de momento al menos, Oddie es un trasto, pero no llega a esos niveles (el tiempo dirá).
        No obstante, la última que nos ha liado es para contarla, pero contarla como es debido, así que me temo que os tocará esperar unos días, que vamos a salir de viaje en breves.
        Prometo contaros a la vuelta.

        Un abrazo a las dos por contestar así de bien.
        Pedro.

        Me gusta

      3. Jajajajajajaaj Carla, me muero contigo. Si sigues así te voy a dar las claves del blog para cuando yo esté de vacaciones. Primero porque te veo ya hecha una experta. y luego porque qué arte muchacha. Describes el proceso a la perfección. Me encanta que estés por aquí, y cómo se nota que estás enamorada de Limoncillo. Porque hay momentos muy difíciles con un podenqui, claro que sí, pero también es verdad que con un poco de perseverancia, creatividad y correas de 10 metros, los baches se superan y son unos perros tan especiales que cuando por fin encuentras el camino para entenderte, es una experiencia única que hace que todo compense con creces. No dejes de contarnos y gracias! Un abrazo enorme

        Me gusta

  49. Muy buenas,

    por aquí ando de nuevo. Después de haber sacado a los enanos a la calle para que desfogasen a gusto.

    Bien. Como ya comenté, lo cierto es que Oddie no es tan trasto como veo algunos ejemplos por ahí pero eso no quita para que de vez en cuando nos las líe buenas y últimamente, no para.
    La penúltima fue con una caja de 6 bricks de leche. Digamos, por concretar, que bebieron leche los gatos, los perros, la tarima, el sofá… En fin, os podéis imaginar. Solamente sobrevivieron 2 bricks de los 6.

    Pero, poco después, fuimos a comprar y, entre otras cosas, compramos medio chorizo ibérico, medio salchichón y el hueso de un jamón para hacer caldo. Los dejamos en la despensa de la cocina. Como iban envasados al vacío no los guardamos en la nevera.
    El caso es que, como Oddie sabe abrir puertas, tenemos que dejar la puerta obstaculizada con una caja grande para que Oddie no la salte… O eso pensábamos.

    Cuando mi mujer llegó a casa se encontró con que Oddie había abierto la puerta de la cocina, había saltado la caja, había cogido el chorizo ibérico y se lo había comido entero. Después, no siendo suficiente, volvió otra vez y cogió el hueso. Y no solamente se lo estuvo comiendo él, sino que Vega también se puso hasta arriba de hueso.

    Total, que cuando llegó mi mujer a casa, se encontró con dos perros mordisqueando trozos de hueso de jamón, el envoltorio del chorizo (del que no quedó rastro) y trocitos de hueso en la cama de Oddie.

    El resultado ha sido que Oddie ha estado defecando chorizo durante 2 días y Vega ha estado con diarrea y sin querer comer otros dos días, a parte del gasto, claro está, y de quedarme sin mi caldo y sin mi chorizo.

    Pero bueno, estos dos ya están bien y recuperados del todo y, ahora mismo, completamente dormiditos después de unas buenas carreras, jejejeje…

    Sobre los destrozos que suele hacer Oddie, lo cierto es que más que nada es un ladrón. Roba toda la comida que es capaz y que nos podamos dejar por ahí a mano. A parte de eso, a veces le da por robar algo para morder, ya sean cables, cualquier plástico, botes, etc… Por supuesto, los gatos tienen que comer en la terraza, que tiene gatera y, por lo tanto, puede estar cerrada.
    Pero, a parte de eso, lo cierto es que no es demasiado trasto. Lo que más le gusta es subirse encima de mi mujer o mía y echarse encima, mordernos las manos, etc… Y, según mi mujer, lloriquear un montón cada vez que me voy y no me lo llevo. Papitis que tiene, jejejeje…
    En el pipican, y en la calle en general, se lleva de maravilla tanto con perros como con personas. Con todo el mundo se va, a todo el mundo saluda y todo perro le vale para jugar, aunque el perro no quiera.

    Por el contrario, Vega es un ángel. Es tranquila, obediente, educada, recatada… Vamos, un animal como todo el mundo que quiera tranquilidad en casa querría. Eso sí, como Oddie o un gato intente quitarle la comida… Es muy muy sociable con perros y gatos pero tiene muchísimo miedo a la gente, por lo que cuando hay bastante en el pipican, se corta y no se mueve, estando más pendiente de mi y de irnos que de otra cosa.

    Así que, eso es lo que tengo en casa… En la parte perruna. Que también hay gatos, jejeje… Afortunadamente, todos se llevan bien, dentro de lo que cabe, al menos.

    Un saludo.

    Me gusta

    1. ¡¡¡¡Jajajajajaja!!!! ¡¡Oddie es otro artista!!
      Deberíamos presentarles, seguro que se cuentan las putadas que nos hacen para poder ampliar su repertorio y hacernos la vida más imposible.

      Pues, Pedro, la verdad es que todo lo que cuentas suena a que tu Galgodenco tiene arraigadísima la parte de podenco. Me parto, con tu piscina de leche, con tu no chorizo y con tu no caldo. Pobres gatos, y pobres vosotros. Es otro perrorista.
      Y lo de que sea un ladrón de guante blanco, como te contaba con mi bandeja de pollo frito, pues también te entiendo. Aunque me he partido con lo de la trampa. Estos perros llegan y se cuelan en cualquier caso. Dicen que los gatos son agua, y empiezo a pensar que los podencos andan cerca.

      Estoy segura de que la tripotera les compensó a los dos. Cuidado con estos perros, que los cuatro que conozco son unos blanditos de estómago y nada que tal, fiesta del estómago suelto. Compro las cajas de probiotico (ojo, las que tiene el vet que vienen 30) como churros.

      Y con lo de dormir encima y la papitis, también te apoyo moralmente. Aquí con la gente que conozco y que tiene podencos hay dos ramas muy marcadas: los podencos que son super independientes, y los que son independientes (de me querrás cuando a mí me de la gana, y sí me coges voy a protestar) pero lapas. Por lo visto, Oddie y Limón comparten eso también.

      En mi caso, tiene más narices la cosa todavía. YO adopté a Limón. YO me ocupo de Limón (alimentación, veterinario, vacunas, 95% de paseos, baños, EDUCACIÓN, etc) bueno, pues aquí el Mister, zalamero donde los haya, quiere más a mi chico que a mí. Literal – no lo digo en plan jooo, es que no me quiere. El cabrito duerme con él en el sofá sí yo estoy en la cama, se pone triste sí él se va y se pone histérico sí le dices que viene «el humano». Claro, le deja dormir encima de él, hacer lo que le de la gana porque «pobre, es muy mono» y encima he perdido la batalla de que el perro duerma en su cama. Ahora dormimos tres, los tres arropados con el nórdico. 40cm le mide cada pata. 40!!!

      Ambos viajamos mucho por trabajo y ya vivimos juntos. Te diré que cuando él se va es cuando viene el drama de destrucción, la depresión profunda y el portarse entre muy mal y (como siempre le amenazo) devolverle a la protectora de lo malo que ha sido.
      Sí me voy yo, tan feliz. Literal. No se rompe, no se tira por la calle, no se llora.

      Estos podenquis y galgodenquis… tienen mucho morro, y son muy listos. Saben cogerte perfectamente y te llevan como quieren. Hala, también te digo que todo lo que me toman por el pito del sereno… que yo me enfade en mi casa, que cada uno a una esquina y se vuelven invisibles. Los dos!! jajajajajaja.

      No sé sí te valdrá, pero tengo un truqui (funciona, te lo juro) que puede ser que hasta Irene me diese, no recuerdo, pero se ha convertido en mi nueva religión y voy prodigando sus bondades.
      El vicks vaporub. Sí se pone como las termitas con los cables y con cosas varias… es infalible. Lo mismo puedes pintar la puerta de tu despensa con él y evitar a los furtivos robándote el embutido.

      En cuanto a Vega, qué maravilla lo que me cuentas. Pobre que sea asustadiza, pero seguro que Oddie también la ayudará poco a poco a ir teniendo un poquito más de confianza.

      En fin, qué buenos ratos se pasan aquí con las historias de los podenquis.
      Me has hecho reirme mucho, Pedro. Ánimo con el fierecilla!

      Abrazos,
      Carla

      Le gusta a 1 persona

    2. jajajajaja, vaya escena láctica. Ágata al principio también era una artista robando comida. Es que la cabrona se puede subir a la encimera de un salto sin coger carrerilla ni nada. Al final con los podencos, ya lo he dicho alguna vez, aprendes que «aquí no llega» es algo tremendamente subjetivo. Y encima es que son muy listos resolviendo problemas cuando les interesa. Seguro que, como dice Carla, asumieron su tripilla floja muy satisfechos.

      Fíjate que Ágata ya es mayor, y estaba bastante tranquilota, pero cuando llegó el cachorro, me la encontré enseñándole a hacer las maldades que ella solía disfrutar, como robar comida, sacar cartones de la basura y hacer fiestas de confetti o escarbar en el jardín. Incluso había un puff que ella cuando era pequeña destripaba sistemáticamente, y la pillé enseñándole a hacerlo ¡y eso que llevaba años sin tocarlo! Menos mal que ni fuma ni bebe, que si no, con lo tontorrón que es el otro, lo veo en rehabilitación antes del año.

      Pues me parece que tienes una manada fantástica, y que es una maravilla que todos se lleven tan bien. con sus locuras y travesuras incluidas…Al final Oddie se asentará, y si tu galguita es desconfiadilla de la gente, como Ágata, él también le dará seguridad (además de la que irá ganando ella con el tiempo). Sigue contándonos ¡Y esta semana subo la foto de tus bellezones! Un abrazo!!

      Me gusta

      1. Pfff… Pues mejor ni os cuento.

        Yo todo contento creyendo que había dado con el método definitivo para que no pudiera abrir la puerta de la cocina… ¡Ja!

        De eso nada. De hecho, mi mujer, nada más llegar a casa, ha visto la puerta entreabierta (lo justo, no creáis) y ha hecho una foto de lo que se veía dentro desde la apertura, y me la ha enviado con el mensaje «no quiero ni mirar dentro». Os podréis imaginar. Únicamente os diré que los ha sacado enseguida a la calle, como de costumbre, y la que ha soltado el pobre… En fin, que menos mal que lo ha podido hacer en el jardín, porque eso no se recogía ni con esponja.

        Después me ha enviado un vídeo cuando lo ha pillado comiéndose, muy tranquilamente, una patata cruda (que por supuesto le ha quitado).

        Así que, nada. A seguir trabajando en el ingenio que resulte ser más eficiente que su imaginación para maquinar el mal. Esta tarde tocará probar la versión 12.5, creo.
        El día que consiga vender mi piso y esté en mi nuevo piso pondré pomos de estos redondos, a ver si así…

        Estoy pendiente de subir algunos vídeos a youtube para que disfrutéis un poco con sus carreras. Ya os contaré. También algunas fotos, ya que dices que las subirás.

        Un saludo.

        Me gusta

      2. Hola hola!!

        Estoy que no paro y se me han acumulado varios mensajes (respondo a todo por aquí, que hay varios que no me da la opción de responder), pero vengo porque Pedro, se me han ocurrido varias cosas que lo mismo te ayudan a ponerle trampas a Oddie.

        La primera… Cuando yo era un mico mi madre lo instaló en la cocina (y encima no por los perros, por mí – estoy segura de que el karma me está castigando con mi precioso perrorista por lo hija del diablo que fui de pequeña).

        A ver, que no vengo a descubrir las Américas tampoco, pero por lo que entiendo tienes una cocina con puerta (puede parecer muy obvio, pero yo no tengo puerta en la cocina, así que ya vas ganándome – cuando no quiero que Limón entre pongo bolsas de plástico delante de la puerta [no sé por qué, pero le da pánico. No veas como corre cuando abro las bolsas de basura]) y un picaporte que se abre haciendo presión hacia abajo.
        Y Oddie sabe abrirlo.

        ¿Has pensado en poner una puerta para evitar que entre? Pero no en el modo tradicional. Un poco más alta para que Oddie no pueda acceder al picaporte y sí lo hace que tenga que abrir la puerta y luego saltar la valla. De las que te hablo son muy cómodas para abrir y cerrar.

        Mira esta, parece super alta y además tiene gatera (pienso en todo, eh?): https://www.zooplus.es/shop/tienda_perros/casetas_perros/barreras_puertas_perros/278240?rrec=true&pr=product1_rr&slot=1&exprienceid=7836&strategyid=103131

        Y sí no, se me ha ocurrido otra cosa mucho más rudimentaria y sin tener que comprar nada. Coge una caja de lo que sea, la plantas en el picaporte, y le pones un trozo de cinta americana para fijar. Y así, por lo menos tienes más rato sí es que no se cansa de intentar quitarlo.

        Aunque también probaría a untar todo el alrededor del pomo de vicks vaporuv que seguro que se le quitan las ganas de entrar a vaciarte la despensa.
        Me parto, porque a Limón le llamo Carpanta, quizá deberíamos cederle ese nombre al tuyo.

        Como ves, ¡¡ando floja de imaginación para solucionar cabronadas perrunas!! jajajajaja
        Ya me dices qué te parece.

        **********
        Y ahora me paso a Irene, me alegro mucho de que Ágata se esté rencontrando con su parte más joven de nuevo, aunque vaya en tu contra y monten un sindicato de perros contra Irene. Seguro que está hecha una madraza.

        Me he descojonado con las llaves de blog, anda que no sería divertido y encima tú eres mi mentora – jajajaja!!

        La verdad es que menudos mesecitos llevo, sí. Le quiero con locura, pero es que no hay un día con el Míster en el que no tengamos una nueva. Algún día os cuento cuando se subió del sofá a mi mesa de despacho, y destrozó tres apuestas del euromillón. Encima el tío debe ser de la brigada anti-vicio, porque antes de eso también enganchó el estuche del tabaco de liar. No os quiero contar la que se lió en mi casa cuando llegué y había destrozado un paquete de tabaco de liar de los grandes, una bolsa de 1000 filtros casi nueva y una caja de 500 papelinas.

        Cuando está callado, alguna está haciendo. Y encima, que nos ha salido delicado de salud y me tiene desesperada, de verdad.
        Creo que es intolerante a como la mitad de las cosas que tiene que comer (pero a las nuestras no, ojo) y me tiene que me va a quitar la vida. Se pasa la mitad del tiempo con diarreas, y la otra mitad es un penurias. Va a ser verdad que los perros se parecen a sus dueños. ¡¡Hasta los dientes los tiene mal!!

        Total, que de aquí a que levante un poco la cabeza, le castraré cuando el mister decida salir de sus baches de crecimiento, porque solo me falta ahora encima enredarle.

        Pero la parte de la educación, le cogí bien la medida, sí. Me costó mucho entender qué necesitaba exactamente (como ir al Pardo a buscar conejos, que a priori iba contra todos mis principios – y el otro día nos encontramos (bueno, Limón encontró) un jabalí y no veas qué carrera más buena me pegué tirando del perro que quería ir a ver qué era esa cosa tan interesante y que olía a bicho tan bien). Cuando entendí ciertas cosas fue más sencillo, pero la verdad es que no son perros fáciles en absoluto.

        Además cada día tengo más y más claro que Limón viene de una camada de padres, abuelos y estirpe en general preparada y seleccionada para cazar. Lo lleva en el adn y estoy segura de que sería un cazador espléndido. Pero no en mi casa – aquí no cazamos y estamos en contra, pobres animalitos.

        Luego es santo de altar, bobalicón, y una lapita. No tiene maldad, ni una mala palabra para nadie. Es agradecido y tiene unas ocurrencias que madre mía. Ahora le ha dado porque si estamos los dos en el sofá (bueno, él tumbado todo lo largo que es y yo sentada donde él me deja) y estoy con el móvil me da con la pata en el teléfono en plan «que dejes esa cosa y me hagas cosquillas humana, que no tienes otra cosa mejor que hacer en tu vida».

        Y esta guapo…. MADRE MÍA QUE GUAPO ESTÁ! Eso sí 17 kilos de cachorro y tiene un pecho lobo que no veas. Fuerte como roca.

        En fin, que poco más, y tengo una reunión en 10 minutos – jajajaja!!
        Cuéntanos cosas de Conrad, y sí son putadas de cachorro, mejor, que así nos sentimos menos solos.

        Besos fuertes,
        Carla y Limonrista

        Me gusta

      3. Hola Carla,
        muchas gracias por tus ideas. Me vienen todas de maravilla (para el presente y el futuro).

        No sé si comenté que tengo actualmente mi piso en venta, pues nos queremos ir a vivir a la sierra (actualmente vivo al sur de Madrid), por lo que las ideas de la puerta y la del vicks vaporuv quedan descartadas (la primera porque por la distribución no es posible y la segunda porque a la gente que viene a ver el piso le puede resultar… «Extraño»). No obstante, me gusta la idea de la caja tapando el picaporte. Me gusta mucho. No descarto que sea la opción 13.0, porque ya se me acaban las ideas.

        Ya os iré contando.
        Un abrazo.

        Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s